Trump destituye a la embajadora de Estados Unidos en Argelia

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump - REUTERS/ ELIZABETH FRANTZ
Dentro de un proceso de cambio en diplomático que ha afectado a casi 30 delegaciones diplomáticas
  1. Argelia en el foco
  2. Cambios sustanciales en África

Estados Unidos ha decidido destituir a casi 30 embajadores en diversos países dentro de una modificación de su estrategia diplomática. 

Uno de esos países ha sido Argelia, que ha visto cómo se ha retirado a la hasta ahora embajadora Elizabeth Moore Aubin por decisión de la Administración Trump. 

Los casi 30 embajadores que han sido destituidos fueron designados en la etapa del anterior presidente estadounidense, el demócrata Joe Biden. Habían seguido en sus puestos tras la asunción del poder del presidente republicano Donald Trump en enero de 2025, pero ahora les ha afectado la reorganización diplomática implementada ahora por el Gobierno norteamericano, como informó la agencia Associated Press.

En principio, aguantaron en sus puestos durante los primeros meses del segundo Gobierno de Donald Trump, en una etapa en la que los esfuerzos gubernamentales se centraron más en la conformación del propio Ejecutivo y en determinadas políticas nacionales e internacionales más urgentes. Pero la reestructuración llegó ya para estos cargos diplomáticos. 

Elizabeth Moore Aubin, exembajadora de Estados Unidos en Argelia - PHOTO/REDES SOCIALES

Argelia en el foco

Uno de los cambios más llamativos es el de la embajadora Elizabeth Moore Aubin, destinada en Argelia desde diciembre de 2021 y con una destacable experiencia internacional ya que desempeñó antes los cargos de consejera de Gestión de la Embajada en Tel Aviv en Israel, oficial de Gestión de Recursos Internacionales de la OTAN para los Estados Unidos en Bruselas (Bélgica), oficial de Gestión en el Consulado General en Toronto en Canadá y oficial de Servicios Generales en el Consulado General en Hong Kong. Con periodos de funcionaria diplomática también en la Embajada de Estados Unidos en Roma (Italia) y en el Consulado General en Curazao.

En los últimos años, sobre todo bajo el mandato de Donald Trump en sus dos etapas al frente de Estados Unidos, el gigante norteamericano ha tenido un remarcable acercamiento a Marruecos, gran rival político en el Magreb de Argelia, lo que generó cierta inestabilidad en cuanto a las relaciones políticas con el país argelino. 

De hecho, en diciembre de 2020, durante el primer mandato de Donald Trump, Estados Unidos reconoció el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental como la opción más seria, creíble y realista para solventar el diferendo saharaui, que dura ya cinco décadas desde el fin de la etapa colonial española. Una decisión ligada también a la determinación del reino marroquí de establecer vínculos diplomáticos con Israel siguiendo la estela de los famosos Acuerdos de Abraham, por los que diversos países árabes establecieron relaciones con el Estado israelí, bajo el auspicio estadounidense, de cara a pacificar Oriente Medio y promover el desarrollo de la región. 

Marruecos presentó su plan de autonomía ante la ONU en 2007 y se basa en reconocer una amplia autonomía para el Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí con el objetivo de conferir gran capacidad de autogobierno a los saharauis y promover el desarrollo del territorio. Una propuesta que ha sido apoyada en los últimos años por más de 100 países, incluidas potencias como Estados Unidos, Francia, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido o Alemania y que recibió un gran respaldo con la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU de finales del pasado mes de octubre, impulsada precisamente por Estados Unidos, que reconocía la propuesta marroquí como la base negociadora más sólida de cara a las conversaciones entre las partes implicadas para arreglar la cuestión soberana del Sáhara Occidental.

Banderas de Marruecos y Estados Unidos - PHOTO/AP

Por su parte, Argelia apoya al Frente Polisario, entidad que propugna la celebración de un referéndum de independencia de la población saharaui y que rechaza las tesis marroquíes. Una iniciativa independentista que cuenta con menor respaldo internacional. 

Por lo tanto, la postura de Estados Unidos supuso un duro contratiempo para Argelia. Aunque el país norteamericano busca un acercamiento entre las naciones argelina y marroquí para estabilizar el Magreb y llegar definitivamente a una solución consensuada para el Sáhara Occidental, como indicó en su momento Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio. 

La destitución de la embajadora norteamericana en Argelia puede tener que ver con el nuevo rumbo que está tomando la política en el Magreb y con las intenciones de Estados Unidos, que son más favorables para las tesis marroquíes, aunque siempre buscando que haya un mayor entendimiento entre las partes enfrentadas en este caso.

Bandera marroquí en la ciudad de Dajla - PHOTO/ARCHIVO

Cambios sustanciales en África

Según la información de la agencia de noticias Associated Press, el continente africano fue el más afectado por la medida de amplios cambios en el cuerpo diplomático de Estados Unidos, pues la decisión incluyó a los embajadores de 15 países: Argelia, Egipto, Burundi, Camerún, Cabo Verde, Gabón, Costa de Marfil, Madagascar, Mauricio, Níger, Nigeria, Ruanda, Senegal, Somalia y Uganda.

Asia fue el segundo continente más afectado con cambios de embajadores en seis países: Fiji, Laos, las Islas Marshall, Papua Nueva Guinea, Filipinas y Vietnam.

Mientras, cuatro países de Europa (Armenia, Macedonia, Montenegro y Eslovaquia) se vieron afectados, y otras naciones como Nepal y Sri Lanka y Guatemala. 

Medios internacionales señalaron que la Administración Trump informó la semana pasada a los jefes de misiones diplomáticas en al menos 29 países que sus asignaciones finalizarían el próximo enero y la reestructuración ha llegado ahora. 

La Administración estadounidense indicó que los afectados por el cambio no perderán sus trabajos en el cuerpo diplomático, pero regresarán a Washington para asumir otras funciones, si así lo desean.

El Departamento de Estado norteamericano calificó los cambios de “procedimiento estándar en cualquier administración”, quitando importancia a la maniobra política.