Turquía rubrica contratos por valor de 6.500 millones de dólares para reforzar su sistema de defensa

El presidente turco, Tayyip Erdogan, firma el Bayraktar Kizilelma, un avión de combate no tripulado, en el Teknofest Black Sea, un festival de aviación, espacio y tecnología, en el aeropuerto de Carsamba en Samsun, Turquía, el 3 de septiembre de 2022 - PHOTO/ OFICINA DE PRENSA PRESIDENCIAL via REUTERS
Ante el desconcierto por los ataques de Israel contra Irán y Siria, vecinos del país otomano, y contra el Líbano y Qatar

Las empresas encargadas de la defensa en Turquía han sellado acuerdos por valor de 6.500 millones de dólares para reforzar el sistema de defensa aéreo integrado denominado “Cúpula de Acero”.

La Presidencia de Industrias de Defensa de Turquía (SSB) confirmó este dato, que da muestra de la apuesta por la vertiente militar y de defensa del país otomano, uno de los miembros más destacados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que ha visto cómo en los últimos tiempos han proliferado los ataques de Israel contra Irán y Siria, vecinos de Turquía, y el Líbano y Qatar. Una situación que ha hecho que el Estado turco busque reforzar sus sistemas de defensa. 

Unos hombres toman fotografías de un cráter en una fábrica de cemento tras los ataques israelíes, según la agencia estatal de noticias libanesa NNA, en Ansar, en el sur del Líbano, el 17 de octubre de 2025 - REUTERS/ ALI HANKIR

Turquía, que en los últimos años ha incrementado significativamente la producción de su industria de defensa y ha reducido la dependencia de proveedores externos, anunció por primera vez planes para construir su “Cúpula de Acero”, similar al sistema “Cúpula de Hierro” de Israel, en julio de 2024.

El proyecto consta de 47 componentes, entre radares, misiles, sensores electroópticos, centros de mando y control y elementos de defensa aérea de diferentes alcances.

Los ataques de Israel, el Ejército más avanzado de Oriente Medio, con cientos de cazas F-15, F-16 y F-35 suministrados por Estados Unidos, contra Irán y Siria, vecinos de Turquía, así como contra el Líbano y Qatar, han puesto nerviosa a Ankara durante el último año y la han obligado a incrementar su poder aéreo y su defensa aérea para contrarrestar cualquier posible amenaza.

Aviones de combate F-35 del cuerpo de Marines de EE.UU. sobrevuelan la antigua base militar de Roosevelt Roads en Ceiba, Puerto Rico, el 19 de septiembre de 2025 - REUTERS/ RICARDO ARDUENGO

Turquía también se ha convertido en un importante fabricante y exportador de drones armados, que se utilizan en conflictos en Ucrania, Siria, Nagorno-Karabaj y en toda África.

En una declaración, el presidente de SSB, Haluk Gorgun, dijo que los contratos incluían sistemas de combate y sus versiones avanzadas, que serían desarrollados por Roketsan, y agregó que la “Cúpula de Acero” estaría hecha de sistemas completamente nacionales.

Gorgun dijo que los contratos ayudarían a aumentar la disuasión de Turquía, contribuyendo también a los esfuerzos para aumentar el alcance y el campo de aplicación de sus sistemas de combate.

Los presidentes de las empresas de defensa Aselsan y Roketsan dijeron que los contratos eran de “importancia estratégica” y agregaron que incluían sistemas de defensa espacial y aérea, sistemas antitanque y otros sistemas estratégicos.

Turquía lleva mucho tiempo afirmando que está trabajando para reforzar sus defensas, incluidos misiles de largo alcance, aunque funcionarios y analistas afirman que el proyecto “Cúpula de Acero” aún tardará años en concretarse.

Gorgun dijo que Turquía está ahora entre los principales países exportadores del mundo en la industria de defensa.