La UE endurece su pulso contra Irán mientras crece la presión de Estados Unidos y los países del Golfo
- Presión de Estados Unidos y posible giro de la UE
- Debate en la UE sobre sanciones y lista de organizaciones terroristas
- Primeras reacciones de España y Francia
- Impacto diplomático y continuidad del diálogo
- Cifras de la represión y motivos del endurecimiento europeo
- Posicionamiento de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí
Presión de Estados Unidos y posible giro de la UE
La confrontación entre Irán y Occidente entra en una fase de mayor fricción política y diplomática. Estados Unidos mantiene una estrategia de presión sostenida sobre Teherán, mientras la Unión Europea se acerca a una decisión que marcaría un antes y un después en su relación con el régimen iraní: la posible inclusión del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en su lista de organizaciones terroristas.
Para Washington, la Guardia Revolucionaria iraní siempre ha sido el objeto del caos en la región de Oriente Medio. Es más, desde la Casa Blanca la CGRI ha sido considerada, no solo como una fuerza militar, sino como una herramienta clave para el funcionamiento del régimen de los Ayatolás, y como una organización de gran poder de influencia en Siria, Líbano, Irak y Yemen.
En cambio, para Europa, que suele mantener un tono más moderado en estos asuntos, el escenario ha cambiado. Las protestas en Irán que cumplen más de un mes desde sus inicios, sumado a las fuertes represiones del régimen han propiciado que se avance la designación de la Guardia Revolucionaria como organización terrorista.
Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Seguridad anunció que la UE aplicará más sanciones al régimen iraní y señaló que se votará la entrada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en la lista de organizaciones terroristas. Sin embargo, hará falta el voto de los 27 países que conforman la Unión.
Primeras reacciones de España y Francia
Ante esta noticia, España y Francia han sido los primeros países en pronunciarse. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, dejó claro que “España está lista para apoyar cualquier sanción que la Unión Europea decida imponerle al régimen iraní. Hay que respetar la libertad de expresión y el derecho de la gente a manifestarse en paz. Las detenciones arbitrarias y las ejecuciones, eso sería una línea roja, tanto para España como para Europa. Es algo que debemos tener bien claro”.
Con la misma contundencia, desde París, el ministro de Exteriores francés Jean-Noël Barrot ha dejado claro que Francia apoyará las sanciones contra los que están detrás de la represión. Esto incluye a gente del Gobierno iraní, fiscales, jefes de policía y altos mandos de la Guardia Revolucionaria que hayan estado involucrados en controlar y bloquear internet. “Hay que ser más ambiciosos y duros con estas medidas", dijo, apoyando de forma muy abierta incluir a la Guardia Revolucionaria Iraní en la lista terrorista de la UE.
Impacto diplomático y continuidad del diálogo
En este contexto, Kallas ha intentado suavizar un poco el impacto diplomático de esta decisión. Según explicó, Bruselas habría revaluado los riesgos y señalan que el hecho de designar a la CGRI como grupo terrorista no rompería automáticamente los contactos que tiene la UE en el diálogo con Teherán.
Si la Unión Europea al final designa al CGRI como organización terrorista, se alinearía más con lo que piensa Estados Unidos y le mandaría un mensaje político bastante fuerte al régimen iraní.
Cifras de la represión y motivos del endurecimiento europeo
El recrudecimiento de las medidas tomadas por el régimen iraní es la causa principal por la que la UE tomará esta decisión. Y es que los datos son incontestables.
Según HRANA (Human Rights Activists News Agency), como mínimo 6.221 personas han perdido la vida durante estas protestas. La mayoría eran manifestantes, sí, pero entre ellos también hay menores y civiles. Asimismo, otros grupos independientes avisan que la cifra de verdad podría ser muy superior, puesto que hay muchas muertes que siguen bajo investigación. Hasta 17.000 muertes son las que estarían en este proceso.
A estas cifras se suman más de 42.000 personas detenidas y al menos 11.000 heridos graves, muchos de ellos sin acceso adecuado a atención médica. Este escenario ha reforzado la percepción en Bruselas de que las sanciones selectivas ya no son suficientes para responder a la gravedad de la situación.
Posicionamiento de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí
Emiratos Árabes Unidos (EAU) fue el primero en hacer la declaración oficial a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores (MoFA), y Arabia Saudí siguió sus pasos poco después, con una garantía explícita del príncipe heredero Mohamed bin Salman al presidente iraní Masoud Pezehskian.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos (MoFA) reiteró que no permitirá que nadie use su espacio aéreo, su territorio o sus aguas para ningún ataque militar contra Irán, ni dará apoyo logístico para esto.
En un comunicado, el MoFA señaló que, para resolver las crisis, lo más importante es no perder las vías de diálogo, bajar la tensión y apegarse al derecho internacional. Esta declaración encaja en la política de EAU, que prefiere solucionar los conflictos de forma diplomática.
Todo ello en un contexto en el que Arabia Saudí también confirmó, siguiendo el ejemplo de Emiratos, que no permitirá el uso de su espacio aéreo ni territorio para atacar a Irán. Así lo garantizó el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, al presidente iraní Masoud Pezehskian en una llamada telefónica, tras el reciente anuncio del despliegue del portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln en la región.