Zelensky exige respuestas a China y Hungría tras el letal ataque ruso
La corresponsal y periodista María Senovilla, colaboradora de Atalayar, analizó en el programa “De cara al mundo” de Onda Madrid sobre el nuevo bombardeo ruso en Kiev que ha dejado 21 fallecidos, 4 de ellos niños.
Además, insistió la opción diplomática para terminar con el conflicto, mientras que la presidenta de la Comisión Europea asegura el apoyo comunitario a Ucrania.
Noche complicada. Nueva demostración de fuerza de Putin con un ataque contra Kiev con al menos 21 muertos. Tú estuviste allí, ¿cómo lo viviste en directo?
Una noche muy complicada. Esa madrugada del miércoles al jueves. Aquí, afortunadamente, no hemos dejado de hablar de lo que sucede en Ucrania, y hemos contado bombardeos que, como el último que ha tenido lugar, van dirigidos contra objetivos civiles, contra ciudades que están muy lejos del frente de combate y causan muertos y causan destrucción.
Pero lo cierto es que el ataque que se produjo esta semana fue uno de los peores que yo he vivido. Tanto por medios empleados por Rusia, fueron casi 600 drones y 31 misiles, de los cuales 11 eran hipersónicos y 20 de crucero. Imagínate el roto que podía hacer ese arsenal que enviaron contra Kiev.
Además, de eso fue la forma en la que se dirigió. Afectó a una decena de distritos de la capital. Tanto los drones como los misiles llegaban desde distintas direcciones para imposibilitar el trabajo de la defensa antiaérea, para ponerse lo difícil a la hora de pararlos, y entre esos 600 drones había muchos drones señuelos, que son esos que lanzan sin carga explosiva, simplemente para que la defensa antiaérea no sepa cuáles tienen que neutralizar y manden esos enjambres tan numerosos de drones que sea imposible pararlos.
O sea, fue un ataque muy mal intencionado por la forma en que se lanzó y todo lo que se empleó. Y además llega un momento, que tiene cierto simbolismo, porque hemos estado contando todo este mes de agosto los intentos diplomáticos, los encuentros internacionales encaminados a que se dé un paso hacia la paz, mientras que Putin daba señales de que en este momento no estaba interesado en parar la guerra por esos avances y esas ofensivas que lanzaban en el frente de combate.
Este ataque contra la capital de Ucrania, un ataque en el que la mayoría de los impactos se han producido en bloques residenciales, en bloques de oficinas, en infraestructura urbana, es una nueva demostración de que no está interesado en parar la guerra que él mismo provocó lanzando esa invasión hace ya tres años y medio.
Hay muchos significados, interpretaciones del porqué de este ataque. Uno de ellos puede ser que los ataques ucranianos les están haciendo daño en Rusia y es una advertencia.
Efectivamente, los ataques ucranianos en suelo ruso se han multiplicado en los últimos meses. Son ataques que en su mayoría se llevan a cabo con drones de larga distancia, a excepción de ese ataque que también contamos aquí, esa operación Telaraña, cuando Ucrania consiguió introducir un camión cargado de drones FPV de corta distancia, aparcarlo al lado de un aeródromo y destruir parte de la flota de cazabombarderos del Ejército ruso, con la que luego pues llevan a cabo bombardeos como el que ha sucedido esta semana contra Kiev.
El resto de los objetivos, los solemos enumerar cuando suceden, son refinerías rusas, aeródromos militares, centros de mando militar. Y sí que es cierto, que en los últimos meses parece que se ha multiplicado el número de objetivos, el número de ataques de Ucrania contra Rusia.
Pero es normal en un momento como este, en el que tenemos a Estados Unidos prácticamente borrado de la ecuación de ayuda militar a Ucrania, Europa que llega hasta dónde llega, y está claro que lo que ha visto el Gobierno, lo que ha visto la inteligencia ucraniana y sus fuerzas militares, es que tienen que aprovechar los recursos que tienen ellos mismos para intentar también resistir en suelo ruso. Porque lanzar ataques contra puntos estratégicos militares rusos es otra forma de resistir, de intentar imposibilitar que Rusia siga atacando con la fuerza aérea las ciudades ucranianas, que además están cada vez más alejadas del frente de combate, que es una tendencia que vamos a seguir viendo.
En el momento en el que Ucrania ha conseguido desarrollar la producción propia de estos drones de larga distancia, que como mínimo vuelan 400 kilómetros y que son bastante efectivos para lanzar el tipo de ataques que están lanzando contra puntos militares rusos estratégicos, es muy probable que no vayan a parar una estrategia que les está funcionando.
El daño real que esos ataques con drones hagan a la flota de cazabombarderos rusos, a las fuerzas armadas rusas, a los sistemas logísticos como refinerías donde esos vehículos repostan, va a ser muy difícil calcularlo, porque Rusia no da información, no hay transparencia a la hora de ver hasta dónde llegan los daños y lo que suponen. Pero si la inteligencia ucraniana ha decidido apostar por esta vía, será que ellos tengan informes de que les puede ser útil y puede ayudar en parte a frenar a Rusia.
Esta semana, me llegó un vídeo con colas en varias gasolineras rusas ante la falta de suministro de gasolina por los ataques a refinerías de Ucrania. La reacción de la Unión Europea ha sido, después de que su sede fuera alcanzada por el misil, no ha habido afortunadamente daños personales, ha sido renovar el respaldo a Ucrania y plantearse sanciones más duras contra Rusia.
Dijeron que no había sido casual, que había sido una acción totalmente intencionada contra las oficinas de la Unión Europea, contra la delegación europea y la representación de Europa en el país.
No ha sido tan grave como atacar una embajada, pero lo han puesto casi al mismo nivel. Y esto es importante porque estamos en un momento, lo decíamos, en el que se están haciendo esfuerzos diplomáticos internacionales importantes y está bien que la Unión Europea, en bloque, respalde a Kiev, respalde al Gobierno ucraniano y vuelva a reeditar públicamente una vez más ese apoyo incondicional, que lo cierto es que no lo ha perdido Ucrania en estos tres años y medio. Pero este tipo de declaraciones públicas siempre son un espaldarazo.
Me ha llamado la atención que, dentro de lo que han sido las quejas y críticas y exigencias del presidente de Ucrania, por lo de Mirzalensky, que reclame a China que diga que se posicione, que reaccione. China es ese silente que está ahí y cuando los conflictos le pueden afectar, por ejemplo, sobre todo a sus exportaciones o a la subida del precio del petróleo, se mueve. Pero si no, o como Hungría, ha dicho Zelensky, esos países que guardan silencio ante los ataques de Putin, aquí yo creo que Zelensky no da puntada sin hilo.
No, no, Zelensky no da puntada sin hilo. Son dos ejemplos muy diferentes. En el caso de China, se está hablando últimamente más de China aquí, sobre todo en el frente de combate, porque aunque es un país que cuando empezó la invasión a gran escala se puso de perfil, sí que es cierto que en los últimos meses están coincidiendo todo el mundo en que está suministrando una cantidad ingente de componentes con los que luego se construyen todo tipo de drones, desde los drones suicidas Shahed, que ya no los envía Irán, sino que ahora se fabrican ya dentro de la Federación Rusa, y luego los drones de corto alcance que se emplean en el frente de combate.
Todos esos drones necesitan una serie de componentes esenciales que fabrica China. Entonces, mientras Ucrania está ahora mismo desesperada por comprarlos en terceros países donde cada vez es más difícil, Rusia tiene un canal abierto directamente, un canal comercial, por el que recibiría todo ese tipo de suministros, y además en cantidades ingentes, porque lo que se ha visto en el frente de combate, y por eso se está hablando ahora más de China y de ese suministro de componentes, es que la cantidad de drones que tiene Rusia ya supera en proporciones 10 a 1, incluso 15 a 1, en muchos puntos del frente de combate, y en cuanto les tumban los drones automáticamente tienen una remesa nueva. O sea, la acumulación, el arsenal de drones que tiene ahora mismo Rusia es muchísimo más elevado que, por ejemplo, lo que tenía el año pasado.
Entonces está claro que China tiene ahí un papel y ese suministro de drones es el que está permitiendo que Rusia se haga con ese arsenal. Por otra parte, tenemos el caso de Hungría, ese es bien diferente. Es un país dentro de la Unión Europea cuyo Gobierno ha demostrado ser prorruso, y ha demostrado intentar poner palos en la rueda cada vez que la Unión Europea toma decisiones con respecto a Ucrania.
Entonces, Zelensky no da puntadas sin hilo y está muy bien sacar a colación estos dos nombres. En el caso de China me parece que por mucho que diga no va a tener ninguna repercusión, pero sí que es cierto que la Unión Europea ya ha llamado la atención en varias ocasiones a Hungría. Sobre todo, acuérdate que se le dieron 10.000 millones en concepto para renovar y modernizar comunicaciones y carreteras, no recuerdo ahora mismo exactamente. Y se le dio ese dinero de la Unión Europea a condición de que dejara de poner esos palos en la rueda cuando se estaban tomando decisiones de envío de ayuda militar a Ucrania. Y parece que va a haber que volver a llamarle la atención en aquel momento cuando se le dijo que o devolvía los 10.000 millones o dejaba de ponerse a la contra cada vez que se tomaban decisiones unánimes para ayudar a Ucrania.
Y en esta ocasión, si no ha habido dinero de por medio, imagino que le tendrán que llamar la atención de otra manera. Pero es que este era el enemigo en casa.
Terminamos, María, en los frentes del Donbás. Poco a poco las tropas rusas continúan con su avance en los diferentes frentes.
Continúan con su avance en una parte, pero también ha habido un avance ucraniano la última semana que habría hecho retroceder en parte a las tropas rusas que lanzaron esa ofensiva que contamos aquí a través de Mirnogrado y Pokrovsk, con la que consiguieron adentrarse casi 18 kilómetros del tirón a modo de infiltrado con pequeños grupos de sabotaje.
Y como son los que habían conseguido avanzar sin que el ejército ucraniano se diera cuenta. Las Fuerzas Armadas de Ucrania rápidamente lanzaron una contraofensiva. Pusieron al cuerpo Azov, cinco brigadas que ahora están conformando el primer cuerpo Azov de la Guardia Nacional, a trabajar en ese frente.
Y lo cierto es que los resultados en apenas dos semanas ya son visibles en los mapas de movimientos. Han hecho, como te digo, retroceder a Rusia desde Mirnogrado hacia el este. Y parece que ahora mismo en ese frente de combate es Ucrania la que lleva la ventaja.
Si nos vamos un poquito más al este, en el frente de Konstantinovka, lamentablemente allí sí, el avance ruso continúa muy lento, pero sin parar. Y las poblaciones de Konstantinovka, Druzhkivka y Kramatorsk están siendo cada día más bombardeadas en el Donbás.