Safi bajo las aguas: gestión de crisis y movilización general de las fuerzas de seguridad

Inundaciones Safi, Marruecos
Lluvias torrenciales sin precedentes provocaron graves pérdidas humanas y materiales, desencadenando una movilización total de las autoridades

Las lluvias torrenciales excepcionales que se abatieron sobre la ciudad de Safi han sumido a la urbe atlántica en una situación de crisis sin precedentes. Las inundaciones repentinas han causado importantes pérdidas humanas y cuantiosos daños materiales, alterando la vida cotidiana de miles de habitantes. Ante esta catástrofe natural, las autoridades activaron de inmediato el dispositivo de gestión de crisis con el fin de contener los impactos y proteger a la población.

En este contexto, el lunes se celebró una reunión de emergencia en la sede de la prefectura provincial de Safi. Fue presidida por el wali de la región Marrakech-Safi, Khatib El Hebil, en presencia del gobernador de la provincia, Mohamed Fettah, del presidente del Consejo Regional, de las autoridades de seguridad y de los responsables de los servicios concernidos. El principal objetivo fue evaluar la situación general tras las inundaciones y coordinar las acciones prioritarias a implementar.

Las discusiones se centraron en la magnitud de los daños registrados en varios barrios duramente afectados por las violentas crecidas de las aguas pluviales. Carreteras dañadas, viviendas inundadas e infraestructuras debilitadas hicieron necesarias medidas urgentes. Las autoridades insistieron en la necesidad de una intervención rápida para asegurar las zonas de riesgo y limitar la agravación de los daños.

En esta difícil prueba, la reacción rápida y coordinada de los equipos de intervención desempeñó un papel decisivo. Las autoridades locales, apoyadas por las fuerzas de seguridad y los servicios de protección civil, demostraron una organización rigurosa y una logística adaptada a las zonas más afectadas. Esta movilización permitió salvar vidas y prevenir pérdidas materiales aún mayores.

Sobre el terreno, los equipos de rescate se distinguieron por su presencia constante en los barrios vulnerables de Safi. Su misión no se limitó a las operaciones técnicas de auxilio, sino que también incluyó el acompañamiento humano de las poblaciones afectadas. La seguridad de las evacuaciones, la asistencia a las familias en situación de angustia y el apoyo moral reforzaron la confianza de los ciudadanos en las fuerzas de intervención.

Paralelamente, se puso en marcha un dispositivo de protección y prevención para asegurar las viviendas y comercios temporalmente abandonados. Las fuerzas de seguridad garantizaron la regulación del tráfico, despejaron las vías de acceso y facilitaron la intervención de los equipos médicos y de protección civil. Esta sinergia operativa fue esencial para alcanzar rápidamente las zonas aisladas.

Según los datos provisionales facilitados por las autoridades locales, el balance humano asciende a 37 fallecidos, como consecuencia de las crecidas repentinas ocurridas el domingo por la noche. Las operaciones de búsqueda, rescate y asistencia continúan sin descanso, movilizando a todos los actores implicados para ayudar a los damnificados e identificar a todas las víctimas.

La gestión de esta crisis en Safi pone de manifiesto la madurez y el profesionalismo de las fuerzas de seguridad marroquíes, capaces de combinar vigilancia, rapidez de acción y cercanía con los ciudadanos. Más allá de la urgencia, este episodio recuerda la importancia de la preparación frente a las catástrofes naturales y refuerza la cohesión entre el Estado y los habitantes en los momentos más difíciles.