Basf no cumplirá objetivos y alerta de una crisis global por la guerra comercial

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diarioabierto.es

Pie de foto: Basf.

La compañía, con fuerte presencia en España, reducirá 6.000 puestos de trabajo. Cuenta con 122.000 empleados en el mundo

El grupo químico alemán Basf ha lanzado una alerta sobre los efectos de la guerra comercial en el tejido industrial alemán y europeo, aunque no sean estas las únicas áreas geográficas afectadas. El principal productor mundial del sector químico ha anunciado que rebaja sus expectativas de resultados para este año. Y argumenta que no será posible cumplir con los objetivos por la desaceleración económica mundial.

Basf reducirá sus beneficios antes de impuestos un 30% en 2019, frente a una previsión de aumento hasta el 10%. Y ha anunciado un recorte de plantilla de 6.000 personas. La empresa ha llegado a caer un 6% en Bolsa, arrastrando a número rojos al Dax (índice de referencia de la Bolsa de Frankfurt). Basf tiene una fuerte presencia en España, especialmente en Cataluña.

La química es un termómetro capaz de detectar cómo será el futuro, al menos el inmediato, de la economía y de la industria. La evolución de los pedidos de Basf proyecta un enfriamiento general que se debe principalmente a los efectos de los conflictos protagonizados por Estados Unidos y China, si bien el grupo no ha mencionado país alguno como responsables de la situación.

Pero sí ha indicado que el crecimiento de la producción industrial en el primer semestre fue sensiblemente más bajo de lo previsto, y con un sector que destaca: la industria automovilística, con una caída del 6% de la producción mundial hasta junio. China, el mayor mercado del planeta, baja un 13%. Lo que muestra que prácticamente casi todos los países están afectados de forma negativa por la mala atmósfera en el comercio global.

En este contexto, los expertos se preocupan además porque este no sea el único ‘profit warning’ de la industria alemana en este año.

En el comunicado la empresa alemana añade que su beneficio operativo se redujo un 71%, hasta 500 millones de euros, a causa de la bajada en el segmento de materiales, químicos y soluciones agrícolas y a los costes del programa de ahorro, así como por depreciaciones no previstas en una inversión de gas en la costa del Golfo de México.