Dos multinacionales estadounidenses buscarán petróleo en aguas de Marruecos y muy cerca de Canarias

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Por Dunia Gattiui
Foto: Una plataforma petrolífera de la multinacional estadounidense Kosmos Energy.
 
El petróleo se ha puesto de moda en España y en Maruecos. Los dos países sufren una grave dependencia energética del exterior y ambos Estados  buscan ser más autónomos en esta materia. España, a través de las energías fósiles propias, las renovables y la producción nuclear.  Marruecos, buscando petroleo y apostando también por industrias limpias, un sector en el que participan activamente varias empresas españolas. En el país norteafricano, las multinacionales estadounidenses  Kosmos Energy y Glencore buscarán crudo en aguas marroquíes. Kosmos Energy  prevé iniciar sus prospecciones en aguas del Sáhara Occidental bajo administración de Maruecos antes de que acabe el año 2014 y Glencore ya dispone de dos licencias. Las aguas atlánticas de Marruecos y Canarias podrían convertirse así en un buen negocio para las multinacionales del sector de los hidrocarburos en los próximos años. La multinacional española Repsol es la encargada de llevar a cabo las prospecciones en aguas del Archipiélago canario. Según diversas informaciones, Kosmos Energy no descarta abrir una oficina de representación en Las Palmas de Gran Canaria, y Glencore, que tiene su sede en Suiza y cuyo fundador, Marc Rich, murió en junio de 2013, está preparada para llevar a cabo los trabajos de perforación. La plataforma petrolífera ‘Atwood Achiever’, contratada por Kosmos Energy, comenzará las perforaciones en el Sáhara Occidental entre noviembre y diciembre de  este año. 
 
Una cuestión polémica
La cuestión es bastante polémica, porque los independentistas del Frente Polisario, que cuentan con el apoyo político y material de Argelia, llevan años reclamando a la comunidad internacional que Marruecos no se apropie de las aguas saharauis como si fueran suyas. Una resolución de Nacionales Unidas de 2002 apunta en la misma dirección. El Estado marroquí considera que el Sáhara Occidental es parte de su territorio nacional, aunque la ONU sólo haya concedido de facto a Marruecos  la administración de la antigua colonia española. En cambio, el Polisario y Argelia aseguran que el Sáhara Occidental es un territorio bajo descolonización donde se tiene que celebrar un referéndum de autodeterminación que fije definitivamente su estatuto jurídico y político. Por lo tanto, según declaró un dirigente del Polisario en España a Atalayar, “el petróleo y las riquezas pesqueras del Sáhara Occidental pertenecen a los saharauis y no a  Marruecos”. La dirección del Polisario ha mantenido conversaciones con responsables de multinacionales estadounidenses para abordar esta cuestión en el marco de un hipotético Sáhara Occidental independiente. Los independentistas saharauis aseguran que Rabat concedió un permiso para buscar petróleo en un territorio en disputa, y denuncian que la empresa Kosmos Energy  vulnera la legalidad internacional. En cuanto a Glencore, en septiembre del año pasado, la dirección de esta compañía anunció que su filial Xstrata había obtenido el 38,35% de la licencia marroquí en la costa del Cabo Bojador (Sáhara occidental), al sur de Fuerteventura. Kosmos Energy explorará al noreste. La entidad ‘Western Sahara Resource Watch» (WSRW, el Observatorio de Recursos Naturales del Sáhara Occidental) presentará este lunes en Las Palmas de Gran Canaria el proyecto petrolero de Kosmos Energy. Marruecos admitió la semana pasada que la multinacional turco-británica Genel Energy encontró “indicios de crudo” frente a las costas de Sidi Ifni, pero matizó que es pronto para pronunciarse “sobre el potencial real de la zona de interés”. Antes, Genel Energy anunció que  había encontrado petróleo en el pozo Sidi Moussa-1, ubicado frente a las costas de Marruecos y a unos 200 kilómetros de las Islas Canarias. Las bolsas de crudo fueron encontradas a menos de 3.000 metros de profundidad frente a las costas de Sidi Ifni, antigua colonia española cercana al territorio del  Sáhara Occidental. La compañía, que dispone  de  tres autorizaciones  en  aguas  marroquíes, dejó claro que es “prematuro” hacer interpretaciones técnicas  sobre  el  hallazgo. 
 
Estrecho de Gibraltar
Por otra parte, la VIII Conferencia de ministros de Transportes de la ribera norte y sur del Mediterráneo Occidental (‘Grupo 5+5’), celebrada en Lisboa a finales del pasado fin de semana,  reafirmó su compromiso con la cooperación en el ámbito euromediterráneo e incorporó el enlace fijo entre España y Marruecos como uno de los proyectos a los que las comisiones técnicas dedicarán un seguimiento semestral. La ministra española de Fomento, Ana Pastor, insistió durante su intervención en el encuentro en el compromiso del Gobierno con la cooperación entre ambas riberas y aludió al enlace fijo del Estrecho de Gibraltar como un “proyecto estratégico que puede tener un carácter conformador y movilizador en la planificación de infraestructuras de uno y otro lado del Mediterráneo”. Asimismo, Pastor  explicó que el valor añadido que aportan las experiencias subregionales contribuye a una dinámica de cooperación más firme en el ámbito euromediterráneo. Es por ello, destacó Pastor,  por lo que “el Ministerio de Fomento continuará apostando por la cooperación subregional en materia de transportes y, en este sentido, seguirá dando apoyo financiero e institucional  al Centro de Estudios de Transporte para el Mediterráneo Occidental (CETMO)”. En la reunión del ‘Grupo 5+5’ se acordó la necesidad de elaborar un programa de desarrollo de red transmediterránea semejante al existente paras las redes europeas de transporte. Respecto a las denominadas Autopistas del Mar, la ministra de Fomento recalcó la necesidad de continuar desarrollándolas entre los puertos de las dos orillas, ya que posibilitan las cadenas de transporte intermodal y contribuyen a una movilidad sostenible del transporte de mercancías. El ‘Grupo 5+5’, llamado también  ‘Diálogo 5+5’ o ‘Foro del Mediterráneo occidental’, está integrado por España, Portugal, Francia, Italia y Malta, por el lado europeo, y Marruecos, Argelia, Libia, Mauritania y Túnez, en representación del Magreb.