Erdogan busca un enemigo exterior ante los recientes reveses políticos

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Javier Fernández Arribas

Pie de foto: El presidente de Turquía saluda al presidente de Venezuela, Nicolàs Maduro.

En un momento en el que Turquía se encuentra en recesión económica, acrecienta su distanciamiento con Occidente por su posición en Siria contra los kurdos que combatían a los terroristas del Daesh  y pocas horas después de que la Comisión Electoral de Turquía confirmara la derrota en el ayuntamiento de Estambul del partido Justicia y Desarrollo (AKP) del presidente turco, Recep Tayip Erdogan, en litigio desde el 31 de marzo, cuando el recuento de los resultados de las elecciones municipales turcas también le dio como perdedor en Ankara, la agencia oficial de noticias turca Anadolu informaba de que las fuerzas de seguridad turcas han detenido a dos supuestos espías de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) por presuntos vínculos con el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi,.

Según la agencia, la Fiscalía de Estambul ordenó la detención de dos sospechosos, dos palestinos Samer Samih Shabaan y Zaki Yousef Hassan, e investiga ahora su posible relación con la muerte de Khashoggi, asesinado en el consulado de su país en Estambul en octubre pasado.
Aunque se da por hecho que el crimen fue cometido por un equipo de agentes saudíes, persisten dudas sobre si hubo un "colaborador local" encargado de hacer desaparecer el cadáver, que no se ha encontrado hasta la fecha. Los dos sospechosos eran investigados desde hacía seis meses, sin embargo han sido detenidos esta semana. 

Buscar el enemigo exterior

Analistas políticos turcos han comentado en privado que estas detenciones, ante los graves problemas internos tratan de buscar, como hace habitualmente un reciente aliado de Erdogan, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, un “enemigo exterior”, en este caso vincular a los Emiratos Árabes Unidos con un crimen supuestamente cometido en Estambul por agentes de Arabia Saudí, resultan un intento torpe de desviar la atención de la opinión pública turca hacia un enemigo fantasma en el exterior. Estos analistas recuerdan el supuesto intento de golpe de estado en julio de 2016 por parte de algunas unidades de las Fuerzas Armadas, encabezadas por un gran enemigo en el exterior, el predicador Fethullah Gülen, donde miles y miles de ciudadanos turcos de todos los sectores: militares, funcionarios, profesores, universitarios, profesionales en general fueron detenidos y perdieron su puesto de trabajo. Estados Unidos ha negado la extradición de Gülen, que vive exiliado en Estados Unidos y que niega cualquier relación con lo que se considera un autogolpe de Erdogan para recuperar iniciativa política en un momento débil para sus intereses, tras dos elecciones generales donde no consiguió la mayoría que pretendía para reformar a su gusto la Constitución y donde tuvo que soportar que el partido prokurdo (HDP), el partido Democrático de los Pueblos, entrara en el Parlamento.

En recesión y sin Estambul y Ankara

Apenas dos semanas antes de las elecciones locales en el país, la economía turca entró oficialmente en recesión técnica tras acumular dos trimestres consecutivos de caídas. Así lo indicó el Turkish Statiscal Institute en su último informe en el cual se recoge la evolución del Producto Interior Bruto del país durante todo el año.  

Las cifras revelan que el Producto Interior Bruto en los últimos tres meses de 2018 cayó un 2,4% con respecto al trimestre anterior, el cual ya había concluido con pérdidas cercanas al 1,6%. En el cómputo anual, Turquía ha crecido económicamente en 2018 un 2,6%, frente al 7,4% alcanzado en el 2017. Esto encadena un total de seis meses de bajadas y los peores datos económicos registrados desde el año 2009

Erdogan afronta estos días la confirmación del inicio de la pérdida de apoyo popular en las urnas, se acaba la sensación de que el nuevo Sultán, como se le conoce por sus últimas actuaciones, y su partido son invencibles, tras los resultados de las elecciones municipales que propiciaron un duro golpe político para sus intereses al perder su partido, entre otras, las alcaldías de las dos principales ciudades del país, Estambul y Ankara. Erdogan disputó con varias impugnaciones los resultados en Estambul, pero finalmente, hace pocas horas, la Comisión Electoral turca confirmaba el triunfo de Ekrem Imamoglu, el político socialdemócrata que ha acabado con 25 años del dominio de partidos islamistas en la alcaldía de Estambul, es una estrella al alza en la política turca. La batalla planteada por el presidente turco para evitar este triunfo en la alcaldía de Estambul se entiende porque Imamoglu, de 48 años, es la figura política que podría vencer en las urnas a Erdogan tras verse perfilado, con mucho respaldo popular, como uno de los nuevos dirigentes del Partido Republicano del Pueblo (CHP), el principal de la oposición, con potencial incluso de dar un vuelco a la política de Turquía en los próximos años.

Sospechosos

Según la cadena de televisión pública turca TRT, ambos sospechosos realizaron frecuentas entradas y salidas de Turquía, aunque uno de ellos habría llegado al país después del asesinato de Khashoggi. La emisora asegura que los dos supuestos agentes confesaron durante el interrogatorio haber sido enviados a Turquía desde los EAU para recoger información sobre personas de origen árabe residentes en Turquía. Los dos detenidos fueron trasladados al juzgado bajo la acusación de "espionaje militar, político e internacional", y la Fiscalía pide prisión preventiva para ellos.
Emiratos Árabes Unidos es uno de los aliados más cercanos de Arabia Saudí y se halla en un bando geopolítico opuesto al de Turquía, que en la región del Golfo Pérsico apoya a Catar, lo que ha suscitado tensiones entre Ankara y Riad.