España muere de éxito

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Por Chema Rubio
Foto: La selección española pagó muy caro en el partido del Mundial España-Chile algunos errores de Vicente del Bosque.
El partido ante Chile cerró la etapa más brillante en la historia de la selección nacional. Los de Vicente del Bosque se vuelven tras siete goles encajados y uno a favor a la espera de maquillar algo la estadística ante Australia. A la hora de reflexionar sobre lo sucedido en Río de Janeiro que mejor espejo que el del mismo escenario pero hace ahora un año. La final de la Copa Confederaciones avisaba de que los jugadores estaban saturados y que había que empezar a contar con los jóvenes. Del Bosque no entendió ese mensaje. Y así lo sienten desde la propia RFEF que sabían que el grupo estaba condenado al fracaso tal y como se desarrollaban los acontecimientos. Una Liga demasiado larga, la Champions, la Copa… Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid han luchado por títulos hasta el último minuto, hasta mediados de mayo cuando la mayoría de selecciones ya estaba concentrada en el mundial. No hace falta que las piernas están cansadas. Con que la cabeza este saturada es suficiente y así ha pasado en este mundial. El seleccionador salmantino ha ido hasta el final con su gente, con los que le hicieron campeón del mundo y de Europa, con los chavales que le han sido fieles en cada convocatoria incómoda mientras se jugaban la Liga o acababan de volver de sus vacaciones. El premio ha sido morir en la orilla.
 
Falta de mano dura
Del Bosque nunca se ha caracterizado por tener mano dura y eso se ha acabado notando. Sólo hay que fijarse un poco para ver como en apenas una semana Cesc ha firmado por el Chelsea, Costa pone también rumbo a Inglaterra, Villa jugará entre Australia y Estados Unidos y Xavi negocia su futuro en petrodólares. Filtraciones que han hecho los propios jugadores y de las que no se puede acusar esta vez a la prensa. Diego Costa es el punto número uno que tratará la RFEF al regreso a España. Las dudas sobre si fue convocado para quitárselo a Brasil o porque de verdad era necesario afloran y ahora es el jugador el que puede que no regrese más al grupo y haya hipotecado sus internacionalidades. Del Bosque y varios jugadores tienen la palabra. La idea de que tras el partido contra Australia algunos hagan pública su renuncia a la selección se da por segura. Algunos se querrán quitar del medio para dedicarse a su club y otros para ponérselo más fácil al próximo seleccionador y que no ocurra como pasó con Luis Aragonés y Raúl. Pero es el propio Del Bosque el que necesita dar un paso a un lado. Él no es capaz de renovar un grupo al que tiene admiración y en el que va a creer siempre. Aunque Villar siga confiando en el madrileño, Del Bosque está obligado a dejar paso para que sea otro el que cure las heridas antes de que se desangre el enfermo. El estilo no se negocia porque la cantera de España sigue el ejemplo de los campeones. El que llegue al banquillo o vista de rojo sabe ya el peso de una estrella y tendrá que evitar morir de éxitos porque las victorias volverán.