Europa se une con el Magreb y Turquía en la lucha contra el terrorismo yihadista

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Por Paco Soto
Foto: Agentes de la Policía custodian a un presunto terrorista yihadista detenido en Zaragoza
Nueve países de la Unión Europea (UE), entre los que están España y Francia, han decidido implicar aún más a Marruecos y Túnez en el Magreb, así como a Jordania, Turquía y Estados Unidos, en la lucha contra los grupos terroristas que se reclaman del salafismo combatiente. Los Estados en cuestión quieren reforzar los lazos entre sus respectivos servicios policiales y de inteligencia y consideran que este reto es imprescindible para derrotar al yihadismo. El primer paso lo dieron en Bruselas hace pocos días los ministros del Interior de los nueve países de la UE implicados en la estrategia antiterrorista contra el yihadismo. La situación en Siria, donde pululan los grupos  vinculados a Al Qaeda y otras redes yihadistas, y las actividades terroristas en Europa preocupan a Bruselas y de manera muy notable a países como España y Francia, que están en el punto de mira de los islamistas radicalizados. Muchos países árabes y musulmanes también se han convertido en enemigos declarados del salafismo combatiente.  Es por este motivo que la UE quiere estrechar los lazos en materia antiterrorista con Marruecos y otros países árabes y musulmanes. Según dijo el ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, es clave “la lucha contra el pensamiento radical que hoy en día siembra la muerte en Siria y podría después exportar la violencia a nuestros territorios  si no lo erradicamos”. La cumbre de Bruselas se mantuvo casi en secreto pero, según fuentes periodísticas,  los responsables de Interior de los países de la UE presentes en dicha cita coincidieron en la necesidad de impulsar una estrategia común contra el terrorismo. Según los aparatos de seguridad,  un millar de europeos, la mayoría jóvenes, engrosan las filas de al-Nosra, la rama de Al Qaeda en Siria, y del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL) y están dispuestos a combatir contra Occidente y los regímenes musulmanes “impíos”. Los datos son inquietantes: 300 franceses luchan en las filas terroristas en el norte de Siria. También hay 200 belgas, un centenar de holandeses, entre 300 y 400 británicos, decenas de alemanes y españoles y entre 50 y 100 estadounidenses. 15.000 extranjeros de 70 países hacen parte de los grupos terroristas presentes en Siria.
 
La ministra del Interior belga, Joëlle Milquet, señaló que la UE necesita a Estados Unidos en la lucha antiterrorista, porque la primera potencia occidental tiene mucha “experiencia” en la materia.. La UE también necesita a su lado a Turquía, porque esta potencia emergente gobernada por islamistas moderados pero conservadores,  miembro de la OTAN y aliado de Estados Unidos, es un territorio estratégico para Europa y Occidente. Además, el sureste de Turquía se ha convertido en una plataforma para la actividad de las redes yihadistas que entra y salen clandestinamente de Siria. “Tenemos que evitar que entren a Turquía, es una prioridad absoluta”, recalcó el titular de Interior galo. Para ello, Ankara y Bruselas quieren intensificar su cooperación. Las autoridades turcas adoptan una política de “tolerancia cero” con el terrorismo yihadista, pero reclaman a Bruselas más ayuda policial y la entrega de listas de salafistas sospechosos y de origen europeo. La petición de Turquía tiene su lógica, porque, según un alto mandatario turco citado por el diario galo ‘Le Figaro’, “si nos ponemos a detener en masa, los yihadistas se vengarán  y pondrán bombas en nuestro país”. Siria fue el gran ausente en la cita de Bruselas, porque la UE y Estados Unidos no confían en el régimen dictatorial de Bashar al-Asad. Pero esto no significa que Europa haya roto todo contacto con Damasco. Al revés, los servicios secretos españoles, pero también franceses, alemanes y británicos comparten información con sus homólogos sirios sobre los yihadistas europeos que combaten en Siria o están dispuestos a viajar al país árabe para llevar cabo su “guerra santa”. Así lo reveló hace poco el diario ‘The Wall Street Journal’. El único país que reconoció estos contactos fue España. 
 
Mientras, Francia ha decidido reorganizar sus fuerzas militares en el Sahel, para adaptarlas mejor a la lucha que lleva a cabo contra el yihadismo en la región. El anuncio lo hizo el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian. “Estamos reorganizando nuestra concepción regional del contraterrorismo”, en el norte de Malí y de Níger, y “reorganizaremos nuestro dispositivo de 3.000 militares franceses para que se impliquen en esta lucha contra el terrorismo”, dijo el ministro. Las fuerzas militares galas se desplegarán en cuatro polos principales: N´Djamena (Chad),  Niamey (Níger), Gao (Malí) y Uagadugú (Burkina Faso). Estas cuatro bases tendrán  apoyo logístico de otras fuerzas, en Tesalit (norte de Malí) y en Faya-Largeau (norte de Chad), según informó el semanario galo ‘L´Express’. En el Magreb, Marruecos ha incrementado el control sobre las redes yihadistas que actúan en el país norteafricano, y lo hace con ayuda directa de la Policía española y del FBI estadounidense. Muchos de estos yihadistas se preparan para irse a Siria a combatir con los terroristas y son jóvenes procedentes de los barrios pobres de grandes urbes como Casablanca –la capital económica del país- y ciudades del norte. Algunos han sido detenidos  en los enclaves españoles de Ceuta y Melilla y en ciudades como Málaga. Rabat considera que hay entre 1.000 y 1.500 yihadistas marroquíes combatiendo en Siria.