Guaidó volverá a dialogar con el régimen de Maduro en Barbados

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Raúl Redondo

Pie de foto: El líder de la oposición venezolana, Juan Guaidó, a quien muchos países han reconocido como el gobernante interino legítimo del país, ondea la bandera nacional de Venezuela de una estatua del héroe de la independencia, el general Francisco de Miranda. REUTERS/MANAURE QUINTERO

Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, anunció que se reanudarán las negociaciones con el régimen bolivariano de Nicolás Maduro en el país de Barbados, con el objetivo de volver a retomar las conversaciones de cara a “establecer una negociación de salida de la dictadura”, según anunció el propio político en la red social Twitter.

El líder opositor venezolano no dudó en volver a calificar de “dictadura” al Gobierno de Nicolás Maduro, al que sigue considerando como “usurpador” del poder institucional, ya que no se reconoce el resultado electoral de las últimas elecciones al considerar que hubo irregularidades. Unas elecciones de las que Nicolás Maduro salió reelegido para otro mandato de seis años. 

Guaidó,reconocido por 50 países como dirigente legítimo de Venezuela (incluidos Estados Unidos y los miembros del Grupo de Lima), es la figura designada por estas naciones contrarias a la dirección política de Maduro como el presidente verdadero encargado de conducir un futuro proceso electoral ‘limpio’ del que saldría por fin un Ejecutivo con plenos poderes elegido libremente por el pueblo venezolano. 

Esta nueva fase de conversaciones se iniciaría tras las últimas llevadas a cabo, las cuales fueron tuteladas por Noruega con la firme intención de “poner fin a la tragedia” que se vive en el país latinoamericano, una nación rica en recursos naturales, incluido el tan preciado petróleo, pero que atraviesa una crisis económica de terribles dimensiones, con problemas de abastecimiento de productos de primera necesidad, cortes eléctricos y de agua y con una población sumida en la mayor de las miserias. Tales negociaciones en territorio noruego finalizaron sin llegar a un acuerdo porque, según la oposición, no se contemplaba la renuncia a su puesto del presidente Maduro. 

Venezuela es actualmente un país que está atravesando un deterioro alarmante de la situación de los derechos humanos. De hecho, el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas señaló que “la población venezolana está afrontando muy diversas e interrelacionadas violaciones de sus derechos económicos y sociales”, al mismo tiempo que aseveró que la situación de la salud de los venezolanos es “grave” por la carencia de medicamentos; todo ello sumado a la falta de libertad de expresión y a la brutal represión ejercida en el territorio venezolano. Esta situación fue puesta de manifiesto con la visita que hizo Michelle Bachelet, alta comisionada sobre derechos humanos de Naciones Unidas, y el consiguiente informe emitido sobre el asunto. 

Pie de foto: El presidente venezolano, Nicolás Maduro (D), saluda a la alta comisionada de Chile para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en el Palacio Presidencial de Miraflores, en Caracas, el 21 de junio de 2019. AFP/YURI CORTEZ

En este escenario, la principal misión a corto plazo de la oposición es hablar al más alto nivel con el Gobierno chavista y lograr la convocatoria de comicios libres, en los que estarían presentes observadores internacionales de cara a asegurar el buen desarrollo del proceso electoral. "Los venezolanos, nuestros aliados y las democracias del mundo reconocemos la necesidad de celebrar un proceso electoral verdaderamente libre y transparente que nos permita superar la crisis y construir un futuro productivo, seguro y con calidad de vida", añadió Guaidó, quien también habló de un Gobierno de transición previo a la celebración de elecciones. 

Este anuncio llega justo después de haber fracasado el levantamiento cívico-militar que impulsaron el propio Juan Guaidó y el también opositor Leopoldo López. En el mismo, anunciaron que contaban con el apoyo de gran parte del Ejército venezolano para desalojar del poder a los dirigentes chavistas, algo que al final no se confirmó, desbaratándose así el intento de alzamiento político contra el régimen establecido de Nicolás Maduro; un Maduro quien también hizo referencia a la necesidad de diálogo entre todas las facciones para buscar una solución al problema de la nación, remarcando que “hay espacio para todos nosotros dentro de Venezuela”. 

Por otro lado, Guaidó recibirá en Caracas al representante especial de la Unión Europea para Venezuela, Enrique Iglesias, quien llegará en las próximas horas al país caribeño dentro de la estrategia internacional para buscar una salida a la problemática de la nación latinoamericana. 

Puerta abierta al TIAR.

Juan Guaidó además indicó que la Asamblea Nacional daba su apoyo al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR o Tratado de Río), un pacto de asistencia militar que permite la intervención militar extranjera de las naciones americanas si un país del entorno es atacado; postura que no concuerda con la invitación al diálogo que en teoría se propugna. 

Este mecanismo es visto como una herramienta encuadrada en un marco legal para permitir la intervención militar extranjera en Venezuela en el caso de que continúe el enconamiento de las posiciones. Ya en fechas pasadas se especuló con la posibilidad de que se promocionase desde EEUU una intervención militar en territorio venezolano, algo que fue rechazado de plano por la comunidad internacional.