Irán remolca el petrolero desaparecido en el golfo Pérsico

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Raúl Redondo

Pie de foto: La desaparición del buque Riah, con bandera panameña y sede en Emiratos Árabes Unidos, es el último incidente en el estrecho de Ormuz. REUTERS/HAMAND I MOHAMMED

La Marina de Irán remolcó el buque petrolero MT Riah, de bandera panameña, que estaba varado en aguas territoriales iraníes y que había desaparecido de los radares desde el pasado sábado, cuando dejó de transmitir su posición al paso por el estrecho de Ormuz, según datos del rastreo. 

El navío había experimentado problemas técnicos y estaba parado, sin poder comunicarse, según explicó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Seyyed Abbas Mousavi, en declaraciones a la agencia de noticias nacional ISNA. Tras las “reparaciones necesarias”, las Fuerzas Navales persas transportaron a puerto seguro el barco que estaba en aguas jurisdiccionales iraníes. Cumpliendo con los tratados internacionales, las autoridades iraníes han acogido al buque afectado hasta que pueda solucionar los impedimentos que impiden su correcta navegación. 

El pecio provenía de Emiratos Árabes Unidos (EAU), pero las autoridades de ese país se apresuraron a aclarar que no era de propiedad emiratí. Fuentes cercanas al funcionariado público indicaron a la agencia de noticias WAM que “el petrolero en cuestión no es propiedad, ni está operado por Emiratos Árabes Unidos”, aclarando además que “no lleva personal emiratí” y que “no emitió una llamada de socorro”.

Había una normal preocupación por la situación del MT Riah debido a la creciente tensión que se vive en la región de Oriente Medio por la inseguridad marítima desatada ante los últimos episodios vividos de sabotaje o ataque a petroleros o de interceptación en el golfo Pérsico de navíos, todo ello achacado a Irán, país al que se acusa de la inestabilidad que se vive en la zona y de su postura adoptada tras haberle sido impuestas sanciones políticas y económicas por parte de Estados Unidos al hilo del pacto nuclear suscrito en 2015, el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés), por el que se controlaba el programa nuclear iraní; tratado del cual se salió EEUU para imponer esas medidas sancionadoras al régimen de los ayatolás, que contestó reduciendo sus compromisos alcanzados en ese acuerdo nuclear y amenazando con bloquear el estrecho de Ormuz, principal zona de paso del comercio mundial de petróleo.

Pie de foto: Mapa de Oriente Medio con los estrechos de Ormuz y Bab al-Mandab. AFP/AFP

Los últimos actos llevados a cabo contra buques en aguas de la región han sido atribuidos sin duda alguna a Irán, país que fue acusado incluso por la comunidad árabe de poner en peligro la estabilidad en la región de Oriente Medio y de amenazar la paz mundial, según se puso de manifiesto en las recientes cumbres de La Meca, que fueron auspiciadas por el rey de Arabia Saudí, Salmán bin Abdulaziz al-Saud, y organizadas bajo el manto del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y de la Liga Árabe. 

El último preocupante acto tuvo que ver con la intervención de la fragata británica HMS Montrose, la cual tuvo que desplazarse hasta la zona de Oriente Medio a causa del bloqueo que sufrió un petrolero británico por parte de tres embarcaciones iraníes en el citado estrecho de Ormuz. El buque HMS Montrose se vio obligado a tomar posición para defender la integridad del navío The British Heritage, el cual había puesto rumbo a Irak. Finalmente, tras un aviso verbal de los marinos británicos, las unidades iraníes se apartaron para permitir el paso al carguero afectado. 

Posición enfrentada entre Reino Unido e Irán

Precisamente, la acción del HMS Montrose, por la interceptación de barcos iraníes a un petrolero británico, sucedió a otro episodioen el que un carguero iraní, el Grace 1, fue detenido en Gibraltar por autoridades navales británicas, debido a que transportaba crudo a Siria, país que sufre un conflicto armado desde hace ocho años y que está sometido a sanciones decretadas por la Unión Europea (UE), las cuales fueron prorrogadas hasta el 1 de junio de 2020 al comprobarse que la represión contra la población civil no ha remitido. Desde Teherán se consideró esta actuación como “ilegal”, según palabras de Abbas Mousavi, y se llegó a convocar al embajador británico ante tal extremo. 

En este escenario, Reino Unido ha enviado un nuevo buque de guerra al golfo Arábigo, el HMS Duncan,que sustituirá al referido HMS Montrose. Aunque las autoridades de esa nación han desvinculado esta maniobra de la enconada situación que se vive actualmente con Irán. En este sentido, el Ministerio de Defensa ha señalado en un comunicado oficial que el buque “está en tránsito para garantizar que se mantiene una continua presencia de la seguridad marítima mientras el HMS Montrose finaliza su tarea”. “Estos son movimientos planificados hace tiempo, no reflejan ningún recrudecimiento en la postura británica en la región y son de rutina”, remarcó el propio Ministerio de Defensa. 

Pie de foto: El Reino Unido envía un tercer buque de guerra al Golfo Arábigo. PHOTO/STU HILL/MINISTERIO DE DEFENSA via AP

También se ha informado que otro navío, el HMS Kent, será enviado para relevar al HMS Duncan de cara a “garantizar una presencia ininterrumpida” en la región.