La frontera sirio-iraquí, primer escenario de la tensión entre Estados Unidos e Irán

Arabia Saudí e Israel atacan a las milicias pro-iraníes de la frontera sirio-iraquí
Aviones F-15C de la Real Fuerza Aérea Saudí vuelan en formación con los F-15C de la Fuerza Aérea de Estados Unidos

U.S NAVY via REUTERS  -   Aviones F-15C de la Real Fuerza Aérea Saudí vuelan en formación con los F-15C de la Fuerza Aérea de Estados Unidos

“Se han visto aviones de combate saudíes junto con otros aviones de combate que han atacado instalaciones y posiciones pertenecientes a las milicias iraníes”. Este es el testimonio de una fuente anónima que ha sido recogida por The Independent. Según la publicación, la ofensiva se lanzó contra ubicaciones de la fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán, emplazadas en la ciudad siria de Albu Kamal y en otras áreas cerca de la frontera entre Irak y Siria. 

De acuerdo con la fuente, “los aviones de combate saudíes, incluidos los aviones [de otros países, entre ellos, Israel], monitorearon los cambios en las posiciones de las milicias iraníes, especialmente las de la fuerza Quds en Albukamal y otras zonas fronterizas, destruyendo depósitos, baterías, misiles y una base de drones. Todo ello se cree que Irán iba a utilizarlo para atacar otros objetivos saudíes después de atacar a Saudi Aramco”. 

Arabia Saudí e Israel, aliados de Estados Unidos, habrían materializado así la primera represalia directa tras la ofensiva contra el centro neurálgico petrolero saudí. Hasta ahora, los efectos en la comunidad internacional se habían limitado, en primer lugar, a las palabras, con mensajes de advertencia por parte del secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, quien ha asegurado que el ataque constituye “un acto de guerra”; y, en segundo lugar, a las muestras del refuerzo de los lazos fraternales entre Washington y Riad, ejemplificado en la visita del funcionario norteamericano a Riad y Abu Dhabi. Cabe recordar que otras consecuencias derivadas han sido que Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU) se han unido a la Operación Centinela liderada por Estados Unidos para proteger la seguridad del estrecho de Ormuz, la principal arteria petrolera mundial. 

Mapa de Siria localizando a Albu Kamal cerca de la frontera con Irak
AFP/AFP - Mapa de Siria localizando a Albu Kamal cerca de la frontera con Irak

Las informaciones de los ataques saudíes han sido negadas tanto por las autoridades de ese país como por el Ejército Árabe Sirio (SAA, por sus siglas en inglés). Este último, a través del medio Al-Masdar, también ha rechazado una “mayor tensión entre el Ejército sirio y las fuerzas respaldadas por Irán en la gobernación de Deir Ezzor”. 

Sin embargo, medios árabes, citados por The Jerusalem Post, revelan que las posiciones pro-iraníes en Siria “han sido blanco de múltiples ataques aéreos desde el lunes por la noche, lo que ha resultado en, al menos 15 muertes”. En concreto, este miércoles, un ataque aéreo hasta el momento sin identificar dejó un saldo de cinco víctimas mortales, todas ellas efectivos de las Fuerzas de Movilización Popular (PMF, por sus siglas en inglés), una milicia paramilitar iraquí pro-iraní también denominada como Hashd al-Shaabi. Dos días antes, el lunes, otra ofensiva causó 10 muertos de las PMF, de acuerdo con el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que atribuye la responsabilidad directamente a Israel. 

Estos nuevos acontecimientos reafirman la teoría de que la operación lanzada este sábado contra Saudi Aramco se originó en las bases de Hashd al-Shaabi, si bien se habrían utilizado armas iraníes en la misma, como denunció este miércoles el portavoz de la coalición internacional liderada por Arabia Saudí que combate en Yemen, el coronel Turki Al Maliki. Middle East Eye publicó este martes, citando a la inteligencia iraquí, que “los ataques que paralizaron la industria petrolera fueron realizados por drones iraníes lanzados desde las bases de Hashd al-Shaabi en el sur de Irak”. La fuente consultada también explicó que la ofensiva se llevó a cabo “por los ataques de aviones no tripulados israelíes en las bases y convoyes de Hashd al-Shaabi en agosto, que fueron coordinados y cofinanciados por los saudíes”.

En esta línea, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha documentado, en el mes de septiembre, nuevos ataques israelíes, que destruyeron una base militar en el área bajo control iraní. La ofensiva, según explica Al Masdar, “resultó en la destrucción parcial del complejo y la supuesta muerte de 18 combatientes iraquíes”, aunque estos datos fueron negados por el ala oficial de medios de Hizbulá. El medio expone que Israel fue acusado de llevar a cabo el ataque, con el apoyo del ejército estadounidense. El Gobierno de Tel Aviv todavía no ha hecho ningún comentario al respecto. 

Miembros de las Fuerzas de Movilización Popular iraquíes marchan con su bandera y carteles de líderes espirituales chiítas iraquíes e iraníes durante el "Día de Al Quds" o Día de Jerusalén, en Bagdad, Irak
PHOTO/AP/HADIMIZIBAN - Miembros de las Fuerzas de Movilización Popular iraquíes marchan con su bandera y carteles de líderes espirituales chiítas iraquíes e iraníes durante el "Día de Al Quds" o Día de Jerusalén, en Bagdad, Irak

Ante este escenario de ataques continuados, la milicia pro-iraní comenzó a tomar medidas de precaución, como “no reunirse en grupos grandes y desplegar armas pesadas cerca de algunos sitios”, como recoge The Jerusalem Post. Estos cambios son los que habría estado monitoreando Arabia Saudí.

Cabe explicar, en este punto, que Hashd al-Shaabi, o PMF, es un conglomerado paramilitar de 40 milicias, en su mayoría chíies, que han combatido contra Daesh desde su nacimiento en el año 2014 y que, actualmente, su número de miembros se eleva hasta los 150.000, según los últimos datos proporcionados por fuentes estadounidenses. El 1 de julio, el primer ministro iraquí, Adel Abdul-Mhadi, emitió una orden ejecutiva en la que decretaba que “todas las fuerzas de las Unidades de Movilización Popular deben operar como una parte inseparable de las Fuerzas Armadas y están sujetas a las mismas regulaciones que se le aplican a esas Fuerzas Armadas” y, si no lo cumplían, debían optar por el desarme.

La relación de Hashd al-Shaabi con Irán viene dada porque, en el terreno, “las milicias están influencias en gran medida por los comandantes locales y el jefe adjunto Abu Mahdi al-Muhandis, el exjefe de Kata’ib Hezbollah, vinculando a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán”, según explica The Defense Post.