La mujer rural, la nueva superheroína en América Latina

La mujer rural se ha constituido como un factor clave frente a la situación de inseguridad alimentaria que vive la región y en la lucha contra la crisis climática
De izquierda a derecha Patricia Crespo, Soraya Villarroya, Joel Hernández, Teresa Montoro, Laura Fernández

Fundación MicroFinanzas BBVA  -   De izquierda a derecha Patricia Crespo, Soraya Villarroya, Joel Hernández, Teresa Montoro, Laura Fernández

En el Día Internacional de las Mujeres Rurales, varios expertos en cooperación internacional se han reunido este martes en torno a una mesa redonda en la Casa América de Madrid para abordar los retos que tienen por delante las iniciativas empresariales agrícolas de las mujeres en América Latina. El evento organizado por la propia institución acogedora y la Fundación MicroFinanzas BBVA ha querido analizar el papel clave que tiene las mujeres rurales frente a la situación de inseguridad alimentaria que vive la región, la crisis climática y el desarrollo de las comunidades de todo el continente. 

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en América Latina hay 129 millones de personas que viven en zonas rurales y el 48% de estas son mujeres. A pesar de ser casi la mitad de la población rural, las mujeres solo acceden al 30% de la titularidad de la tierra, al 10% de todos los créditos que van al sector agrícola y al 5% de la capacitación y asistencia técnica del sector. “Las mujeres rurales tienen una triple brecha social: por ser mujeres, por ser rurales y por estar desconectadas y no tener acceso a las nuevas tecnologías”, afirmaba Laura Fernández, responsable de Empoderamiento de la Mujer de la Fundación MicroFinanzas BBVA. 

Gran parte de esta marcada vulnerabilidad y pobreza en la que se encuentran estas mujeres está muy ligada con la invisibilización de sus actividades laborales. Las propias mujeres que labran el campo no lo consideran trabajo sino una forma de prolongar sus ya largas actividades domésticas. Al no considerar su trabajo como una actividad laboral, las mujeres no reciben remuneración y no aparecen en las encuestas y planes de financiación de los gobiernos. “Algo tan sencillo como tener la doble propiedad de la tierra ha hecho que más mujeres pueden tener acceso a recursos económicos”, añadía Fernández. 

Los ponentes debatiendo en la Casa América de Madrid
Fundación MicroFinanzas BBVA - Los ponentes debatiendo en la Casa América de Madrid

Es esta invisibilización del trabajo que realizan lo que ha creado la falta de autonomía que guardan están mujeres. “Un 40% de las mujeres rurales en América Latina no tienen recursos propios y eso les dificulta tomar decisiones sobre cómo se van a utilizar los recursos en la actividad familiar”, contaba Soraya Villarroya, representante para Europa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). 

La ponente aseguraba que permitir acceder a una remuneración acorde a su actividad va a permitir a las mujeres rurales a empoderarse y poder tomar decisiones no solo en su unidad familiar, al ser conscientes de sus labores estas agricultoras ahora pueden crear grupos de negociación colectiva, aparecer como población activa, conseguir asistencia técnica e incluso poder influir en las políticas públicas de sus países. 

“Una vez que esas mujeres son conscientes de su trabajo y crean asociaciones también pueden proporcionar a los medios de comunicación esa labor, ya no tuteladas por otros organismos sino por ellas mismas que pueden contar sus historias, incluso pueden crear sus propios medios”, apuntaba por su parte Teresa Montoro, directora de ‘Hora América’ de Radio Nacional de España. 

Y es por esto por lo que el IICA se ha propuesto solventar el problema de la invisibilidad de las labores de estas mujeres con la exposición fotográfica ‘Mujeres rurales, sembrando hoy la agricultura del futuro’ que ahora llega a Madrid en la Oficina del Parlamento Europeo hasta el 18 de octubre. La organización internacional ha creado un proyecto inédito junto con la revista Vogue Brasil para intentar acercarse a la problemática de la pobreza y la vulnerabilidad desde otra perspectiva como es la del mundo de la moda. “Es una  herramienta muy útil para dar voz a la vida de estas mujeres, a través del objetivo de una fotógrafa brasileña que visionó la vida de mujeres rurales de cuatro países de América Latina”, contaba Villarroya. “Y quien sabe, estas mujeres podrían crear tendencia”. 

La mujer rural lucha contra la crisis climática

En sus informes, el Banco Mundial ha remarcado que las personas más vulnerables al calentamiento global son aquellas que contribuyen menos al cambio climático.  Es por esto que la mujer rural en zonas de grandes desigualdades económicas conforma el segmento más vulnerable ante este proceso. 

Sin embargo, el impacto de las actividades de estas mujeres va mucho más allá de mejorar la vida de sus comunidades y familias, sino que puede afectar a procesos tan globales como la lucha contra la crisis climática: “El cambio climático tiene un efecto negativo contra la agricultura, pero al mismo tiempo la agricultura juega un papel muy importante para contrarrestar estos efectos. El 80% de los alimentos que se producen es debido a la agricultura familiar y es aquí donde entra el papel importante de la mujer rural en este proceso”, afirmaba Joel Hernández, responsable de Sostenibilidad y Agrotecnología de la Fundación MicroFinanzas BBVA. 

 

Fotografías de la exposición 'Mujeres rurales en América: sembrando hoy la agricultura del futuro'
Fundación MicroFinanzas BBVA - Fotografías de la exposición 'Mujeres rurales en América: sembrando hoy la agricultura del futuro'

Las mujeres rurales de América Latina conocen las técnicas y costumbres ancestrales para tratar la tierra y este modelo productivo se está conformando como un nuevo modelo de producción sostenible. “Si queremos reducir el hambre y erradicarlo tenemos que apoyar a la mujer rural en América Latina para crear un modelo agrícola para el futuro”, añadía el ponente. 

Estos son los casos de mujeres como Angélica Balbuena, madre y cabeza de familia de 3 hijos en una zona rural de Colombia que ahora cuenta con una empresa de hortalizas orgánicas: “La fundación BBVA me ha enseñado a cómo llevar mis créditos y a utilizar la aplicación de teléfono de la oficina del banco. Mi hijos me han dicho que yo he puesto de mi parte para aprender y es lo mejor que le pueden decir a una madre”, contaba. “Trabajar la tierra es lo más hermoso, no estamos dañando el medio ambiente y estamos dejando una gran enseñanza a nuestros hijos”.