La ONU acusa a Argelia de violar los derechos humanos de los ciudadanos

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Por Ahmed Brahim

Foto: La ONU denuncia que en Argelia el Estado viola los derechos humanos de la ciudadanía.
El Estado argelino violó los derechos civiles y políticos de muchos ciudadanos. Esto es  lo que sostiene el Comité de los Derechos del Hombre de la ONU en un informe. Tras la denuncia puesta por el Colectivo de Familias de Desaparecidos en Argelia (CFDA), la ONU constató que el Estado argelino violó 26 veces el pacto internacional  relativo a los derechos civiles y políticos de la ciudadanía. Así lo anunció la portavoz de CFDA, Nasera Dutour, durante una conferencia de prensa, en Argel. La ONU es especialmente severa en el caso de las desapariciones forzadas en Argelia. Por ello, Naciones Unidas exige al Estado argelino que lleve a cabo investigaciones rigurosas sobre casos de ciudadanos desaparecidos y castigue a los culpables de esas violaciones de los derechos humanos. La mayoría de las desapariciones se produjeron en los año 90 del siglo pasado durante la guerra que enfrentó al Estado con los grupos terroristas de inspiración salafista. Unas 200.000 personas murieron en esa contienda. Nasera Dutour denunció que la política de reconciliación nacional impulsada por el presidente Abdelaziz Buteflika promueve la impunidad para los culpables de violaciones de los derechos humanos, ya sean éstos exterroristas o miembros de las fuerzas militares y policiales.  El CFDA condena el acoso que sufren algunas familias de desaparecidos por parte de “agentes de seguridad”. Es le caso, por ejemplo, de los familiares del desaparecido Mohamed Mehalli, que, según el CFDA, fueron todos detenidos y torturados. El propio Mohamed Mehalli fue detenido por primera vez por las Fuerzas de Seguridad y encarcelado durante 14 meses. Tras ser liberado en 1997 sufrió un acoso permanente por parte de la Policía y desapareció sin dejar rastro el 29 de junio de 1998 a los 62 años de edad. Otra caso es el de la familia de Ali Lakhdar Chauch. Desapareció en 1997 y todas las denuncias que pusieron sus padres fueron desestimadas.


Marruecos también
Marruecos también está en el punto de mira de ciertos medios y colectivos por la situación de las libertades públicas y los derechos humanos en el país. Según un polémico artículo publicado en el diario ‘The New York Times’, “los cambios de Mohamed VI son puramente cosméticos”. El diario estadounidense dice al principio del artículo que “a algunas semanas de su 15º aniversario en el trono de Marruecos, el rey Mohamed VI ha sido visto en las calles de Túnez en pantalón vaquero y camiseta en un aparte de su visita oficial, lo que le ha valido el apodo de 'rey cool' en la prensa extranjera”. Pero para este medio, esto no significa que Marruecos sea una democracia, y cita casos de periodistas encarcelados como Ali Anuzla, que fue detenido por informar del contenido de un vídeo de un grupo terrorista que a la vez fue publicado por el diario ‘El País’. Según ‘The New York Times’, en Marruecos, “las tensiones aumentan” y “los militantes y periodistas pro-democracia tienen que hacer cada vez más frente a la represión, mientras que el Gobierno intenta domesticar una oposición enardecida por las revoluciones árabes de 2011”. Por otra parte, el influyente diario ‘The Washington Post’ aseguró en un artículo que el rey Mohamed VI teme a la prensa libre en su país y “puso fin a la apertura que emprendió al estallar la Primavera Árabe”, lo que demuestra “que no está dispuesto a democratizar el país”. La Alta Comisaria de la ONU para los Derechos del Hombre, Navi Pillay, tras su reciente visita a Marruecos, declaró que existe “una falta de voluntad política para llevar a buen puerto las reformas prometidas, en particular en lo que respecta a la cuestión de los derechos del hombre”. Asimismo, el director adjunto de Human Rights Watch  (HRW) para Oriente Medio y África del Norte, Eric Goldstein, afirmó que “las autoridades continúan deteniendo y enviando a la cárcel a manifestantes y disidentes bajo acusaciones ficticias, y dispersando de forma violenta manifestaciones pacíficas”. Amnistía Internacional (AI) se pronunció de manera parecida y la Asociación  Marroquí  de Derechos Humanos  (AMDH)  denunció el aumento de las violaciones de derechos humanos y contra la libertad de expresión en el país, exigiendo a las autoridades de Rabat el respecto de las leyes y la dignidad de los ciudadanos.