La Policía marroquí desmantela una célula terrorista que enviaba combatientes a Irak y Siria

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Por Rachid Elalamy
Foto: La Policía marroquí vigila activamente el movimiento yihadista.
 
La Policía marroquí desmanteló una célula yihadista en la región de Fez que se dedicaba a financiar y reclutar a jóvenes para enviarlos a combatir a Irak y Siria, según informó el Ministerio del Interior del país magrebí. Hasta el momento han sido detenidas seis personas. La operación, que fue llevada a cabo por agentes de la  Brigada Nacional de la Policía Judicial (BNPJ), en colaboración con la Dirección General de la Vigilancia del Territorio (DGST), no está cerrada y los investigadores no descartan nuevas detenciones. La investigación empezó en septiembre de 2013. Entre los detenidos se encuentra un yihadista que fue arrestado y a quien le fue aplicada la legislación antiterrorista en 2003 tras los atentados de Casablanca. Miles de personas fueron detenidas ese año en Marruecos bajo la acusación de pertenecer o simpatizar con el salafismo combatiente, y muchos de los sospechosos acabaron en la  cárcel. La célula desmantelada no es la primera que cae en manos de la Policía marroquí, que colabora estrechamente con los servicios de seguridad de países clave en la lucha contra el terrorismo yihadista, como España, Francia y Estados Unidos. Los seis detenidos no tienen vinculación con ninguna de las organizaciones yihadistas conocidas por la Policía en Marruecos, pero los investigadores sospechan que en Irak los terroristas reclutados en Marruecos se unen a grupos como el Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL) y el Frente Al Nusra. Los detenidos en la región de Fez financiaban su actividad delictiva a través del contrabando y los “donativos financieros”. Una vez llegados a Siria o Irak, los jóvenes combatientes marroquíes son adiestrados en el manejo de explosivos y el uso de armas, y los más fanáticos y experimentados son elegidos para cometer atentados suicidas. Los jóvenes marroquíes que regresaron del campo de batalla a su país de origen, según la Policía, lo hicieron con el objetivo de “alterar su seguridad mediante la ejecución de atentados terroristas”. El gobierno de Rabat  reconoció  que más de un millar de ciudadanos marroquíes se  han ido a Siria para  llevar a cabo  la yihad, y muchos de los que regresan a Marruecos son detenidos sistemáticamente en la frontera. Hace un mes, las autoridades marroquíes anunciaron el desmantelamiento de un célula yihadista que reclutaba terroristas para Siria. 
 
Condena del EIIL
Por otra parte, el EIIL difundió  un vídeo en el que condena a varios jeques salafistas marroquíes como Omar Hadduchi, Abdelwahab Rafiki, alias Abu Hafs, y Hassan Kettani, a los que tacha de “herejes” por haberse opuesto a la yihad en Siria. Estos  tres jefes salafistas fueron condenados a varios años  de cárcel tras los atentados terroristas de Casablanca de 2003 e indultados en 2011. En la grabación, el EIIL cita comentarios políticos de Hadduchi en las redes sociales y considera que este salafista radical es un  traidor a la causa yihadista. Hadduchi es el más criticado por el grupo yihadista, pero algunos representantes del islamismo político marroquí también son blanco de su ira. Es el caso, por ejemplo, del fallecido Abdesalam Yasine, fundador y líder espiritual del movimiento Adl wal Ihassane (Justicia y Caridad), que en Marruecos está tolerado pero no legalizado. El primer ministro y secretario general del islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), Abdelilah Benkirane, y el ministro de Justicia, Mustafá Ramid, también son duramente criticados en el vídeo. No está en la lista el salafista radical e imam de la mezquita Tarik ben Zyad de Tánger, Mohamed El Fizazi, lo que resulta extraño, porque este extremista su opuso a llevar a cabo la yihad en Siria.