Las filiales de Al Qaeda en el mundo árabe piden unidad contra la coalición liderada por Estados Unidos

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Por Mohamed Sahli
Foto: Un grupo de terroristas de la red Al Qaeda.
La coalición internacional que intenta poner en marcha Estados Unidos contra los yihadistas del Estado Islámico (EI) en Irak se enfrenta a muchas dificultades. Algunos aliados occidentales y árabes de Estados Unidos han dado el visto bueno a los bombardeos sobre posiciones yihadistas en Irak, pero otros países, como España, son más reticentes. O prefieren esperar a ver cómo evolucionan los acontecimientos. Si en términos estrictamente militares todavía es pronto para evaluar los efectos de los ataques aéreos estadounidenses, desde el punto de vista político, la iniciativa de Washington ha causado impacto en las filas yihadistas. Pero no en el EI, sino en la red Al Qaeda. Ambos movimientos terroristas se disputan el control del yihadismo global, y el ganador, de momento, es el Estado Islámico de Abu Bakr al Bagdadi, que se proclamó califa de los musulmanes. Así las cosas, los grupos Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP) y Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) dieron su apoyo a los yihadistas en Irak y Siria contra los  ataques de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos. En un comunicado conjunto difundido en foros islamistas, ambos grupos pidieron a las facciones yihadistas que cesen los enfrentamientos entre ellos y “se unan contra la campaña estadounidense y de su aliado diabólico”. “Convertid la unión de las naciones infieles contra vosotros en un motivo para que os unáis contra ellos”, destacaron  las dos ramas terroristas de Al Qaeda, que  amenazaron con “días negros” a los integrantes de la coalición, a la que denominan “del ateísmo y del mal”. Además, llamaron a “todos los que lucharon contra [el presidente sirio, Bashar al-Asad] a que no sean aliados de Estados Unidos” contra los “muyahidines” (combatientes).
 
Discrepancias en Siria 
Estados Unidos quiere apoyarse en Irak y Siria en milicias de las tribus suníes y en grupos rebeldes moderados para luchar contra el yihadismo. Las filas yihadistas sufrieron una escisión en 2013, debido a que la rama de Al Qaeda en Siria, el Frente Al Nusra, no se sometió  al entonces Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL), que después dio vida al EI. Desde entonces, el Frente Al Nusra combate al EI en Siria junto con otras milicias rebeldes moderadas e islamistas, lo que ha causado miles de muertos en ambos bandos. Los orígenes del EI se encuentran en la rama de Al Qaeda en Irak, cuyas riendas tomó Abu Bakr al Bagdadi en 2010. La estrategia del líder de Al Qaeda,  el médico Ayman Al Zawahiri, pasaba por mantener a Al Bagdadi en Irak, mientras el  Frente Al Nusra se desplegaba en Siria contra el régimen de Bashar al-Asad. Pero Al Bagdadi desobedeció sus órdenes, conquistó territorio sirio en las provincias de Raqqa y Deir al Zor y atravesó la frontera para proclamar el califato en la ciudad iraquí de Mosul el pasado 10 de junio. El pasado 14 de septiembre, Al Qaeda sufrió otra escisión en el Magreb, cuando el grupo Soldados del Califato en Tierra de  Argelia, perteneciente a AQMI, juró lealtad a Al Bagdadi. Por todo ello, AQAP y AQMI pidieron unidad a la 'umma' (comunidad musulmana) y que rechace los “llamamientos de los gobernadores apóstatas y de los ulemas desviados que piden el apoyo a Estados Unidos”. En la misma línea, los dos grupos terroristas instaron a los musulmanes de aquellos países que han dado su respaldo a la coalición liderada por Estados Unidos que “impidan con todos los medios legítimos que sus gobiernos participen en esta guerra contra el islam”. “Ya habéis probado las espadas de los soldados del islam y habéis probado la derrota con sus manos”, recalcaron las dos ramas de Al Qaeda en el mundo árabe. En una conferencia celebrada en París el lunes de esta semana, unos 25 países occidentales y árabes se comprometieron  a apoyar a Irak en la lucha contra el EI con todos los medios posibles, incluidos los militares. La aviación francesa comenzó este lunes a efectuar vuelos de reconocimiento sobre Irak, mientras que Washington lanzó su primer bombardeo contra los yihadistas cerca de Bagdad.