Nicolás Maduro muestra optimismo tras el inicio del diálogo con la oposición en Barbados

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Raúl Redondo

Pie de foto: El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en el Palacio Presidencial de Miraflores en Caracas el 20 de mayo de 2019. REUTERS/IVAN ALVARADO

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, se ha mostrado optimista después del inicio de la ronda de negociaciones con la oposición en la isla de Barbados de cara a buscar una salida negociada a la crisis venezolana, la cual está adquiriendo unas dimensiones políticas, sociales y humanitarias terribles.

El gobernante latinoamericano definió como “bastante auspiciosos” estos primeros contactos entre el Gobierno chavista y la oposición, que está liderada por Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, quien afirmó previamente que se está buscando la necesaria salida de la “dictadura”.

"Ha arrancado el proceso de diálogo con la oposición venezolana", indicó Maduro, quien explicó que en las conversaciones se aborda "integralmente una agenda" de seis puntos, que aglutina asuntos políticos, sociales y económicos, entre otros, ya que "no se está hablando un solo tema".

Sobre la postura de la oposición, el líder bolivariano no quiso entrar en profundidad, aunque sí dejó caer el comentario de que en su seno existen “grandes contradicciones”. A pesar de todo, se mostró convencido de que habrá por lo menos “acuerdos parciales” beneficiosos para Venezuela, siempre que se trabaje “con buena voluntad” y no haya “intervencionismo” de EEUU. A pesar de todo, el máximo mandatario venezolano sí quiso exponer su malestar por la actitud de algunos opositores, de los que denunció el uso de un “lenguaje destemplado” y la manifestación de “algunas mentiras”; algo que espera que “corrijan inmediatamente”

La delegación venezolana destinada a Barbados ha sido encabezada por Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación. El jefe de este grupo enviado especial del Ejecutivo venezolano informó a Maduro sobre las buenas sensaciones que se tuvieron en esta primera reunión, la cual duró en torno a unas cinco horas. Desde el Ejecutivo venezolano se pretende enviar el mensaje de la determinación que existe para encontrar una solución. “Hemos sido tercos en la búsqueda del diálogo con la oposición”, aseveró Nicolás Maduro. La comitiva venezolana ha sido completada también por el canciller Jorge Arreaza y el gobernador del estado de Miranda, Héctor Rodríguez.

Por parte opositora, Juan Guaidó envió por su lado al parlamentario Stalin González, al exdiputado Gerardo Blyde, al exministro Fernando Martínez Mottola y al exrector electoral Vicente Díaz. En el sector opositor hay ciertas voces que no están muy conformes con estas conversaciones al otorgar “oxígeno” al Gobierno de Nicolás Maduro, el cual está muy cuestionado por hasta 50 países de la comunidad internacional, entre ellos EEUU y los miembros del Grupo de Lima. Aunque se reconoce que la del diálogo es, por supuesto, mejor vía que el enfrentamiento armado o la ocupación militar extranjera, como reconoció el diputado opositor Enrique Márquez, en declaraciones a la agencia AFP.

El más firme objetivo de la oposición es el de negociar para la formación de un Gobierno de transición de cara a un proceso electoral libre y tutelado por observadores internacionales, ya que los pasados comicios, que otorgaron el poder a Nicolás Maduro por un nuevo plazo de seis años, fueron denunciados por supuestas irregularidades. Precisamente, Juan Guaidó es visto por los países enfrentados al régimen chavista como el presidente legítimo encargado de pilotar ese anhelado proceso electoral.

La cumbre de Barbados ha sido la continuación de la ronda de negociaciones que auspició Noruega, en la que se mostró la más firme intención de “poner fin a la tragedia” que se vive en Venezuela. Una nación caribeña rica en recursos naturales, sobre todo en la preciada fuente de ingresos que significa el petróleo; pero que atraviesa por una situación dificilísima con una crisis económica de excepcionales dimensiones, con problemas de suministro de productos de primera necesidad, cortes eléctricos y de agua, con una población que vive en gran parte en la mayor de las miserias y con una inflación de proporciones astronómicas que lastra la economía venezolana hasta el mayor de los ahogamientos. Todo ello sumado al alarmante deterioro de la situación de los derechos humanos en el país caribeño, algo denunciado por el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y puesto de manifiesto tras la reciente visita que hizo Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.

Las negociaciones de Barbados llegan después de que fracasase el levantamiento cívico-militar que impulsaron los líderes opositores Juan Guaidó y Leopoldo López, quienes anunciaron que contaban con el apoyo de amplios sectores del Ejército para llevar a cabo el cambio de Ejecutivo, algo que no cristalizó finalmente, terminando así con ese proceso de alzamiento político contra el poder establecido.