Occidente se une para aniquilar a los yihadistas del Estado Islámico

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Por Samira Maaluf
Foto: Un grupo de terroristas yihadistas del Estado Islámico.
 
Occidente ha reaccionado al unísono frente a los últimos crímenes de los yihadistas del Estado Islámico (EI). Estados Unidos, según anunció el presidente Barack Obama, seguirá bombardeando las posiciones yihadistas en Irak y no retrocederá ante el chantaje de los terroristas, que ya han degollado a dos periodistas estadounidenses y amenazan con hacer lo mismo con un rehén británico. El primer ministro del Reino Unido, David Camerón, está dispuesto a poner al servicio de Obama la prestigiosa  Royal Air Force (RAF), y no descarta una alianza con países árabes amigos de Occidente y el envío de armas a los kurdos y al Ejército iraquíes. Francia también contempla la posibilidad de participar militarmente en una coalición internacional contra el yihadismo combatiente. Alemania enviará armas a los kurdos de Irak y el Gobierno español mandó material militar a Ucrania, y a cambio pidió a la OTAN, en  la reunión que la Alianza celebra en Gales,  que se implique en el Sahel y el Golfo de Guinea, identificadas por el Ministerio de Defensa como  áreas potencialmente peligrosas para España. Otros países europeos y árabes ven con buenos ojos la creación de una alianza internacional para derrotar el yihadismo. Estados Unidos y los países europeos más expuestos al terrorismo han tomado medidas para incrementar la seguridad de sus respectivos territorios y la vigilancia de las redes que alimentan al terrorismo yihadista. Obama y Camerón son las dos caras más  visibles del frente occidental  contra el EI, y ambos líderes no descartan llevar a cabo una operación de rescate de David Cawthorne Haines,  el rehén británico sentenciado a muerte por los asesinos del Estado Islámico tras las decapitaciones de los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff. Ambos mandatarios rechazaron la posibilidad de pagar por la liberación de los secuestrados por el EI. “No nos dejaremos intimidar”, advirtió Obama a su paso por Estonia, camino de la 26ª cumbre de la OTAN en el Celtic Manor Resort de Newport. “Estos actos horribles sólo sirven para unirnos y fortalecer nuestra resolución en la lucha contra los terroristas”, agregó el presidente de Estados Unidos, en el momento de hacer un llamamiento a un nueva coalición  entre los países occidentales y el mundo árabe, parecida a la que precedió la invasión de Irak en 2003 lanzada por el entonces presidente George W. Bush. Además de Obama y Cameron, otros dirigentes occidentales reiteraron la necesidad de unirse para hacer frente al terror en la cumbre de la Alianza Atlántica
 
Apoyo británico
El Reino Unido es el principal aliado de Estados Unidos en Europa. Ninguno de los otros grandes países europeos mantiene tantos vínculos políticos, económicos, militares, sociales y culturales con Estados Unidos. Ni Alemania, ni Francia, ni España, ni Italia. La opinión pública británica se opone mayoritariamente al envío de nuevas tropas de tierra a Irak, y muchos ciudadanos recuerdan negativamente la alianza entre George W. Bush y Tony Blair para derrocar a Sadam Husein. Quizá el terrible  impacto causado por los vídeos de las decapitaciones de los dos periodistas estadounidenses y las amenazas directas del EI  contra ciudadanos británicos hayan suavizado las resistencias, al menos, a una intervención aérea británica. Cameron se mueve en un contexto político y social delicado; lo sabe, pero no quiere y no puede demostrar debilidad o dudas ante los yihadistas. Es consciente de que el Reino Unido no se puede embarcar en una aventura militar sin una participación masiva de Europa y de los países árabes vinculados al mundo occidental. Y es por eso que el primer ministro recalcó  la necesidad de que la ofensiva contra el EI no sea sólo  “una intervención de Occidente”, sino una acción coordinada con los países árabes de la zona. Cameron cuenta en esta empresa con  el apoyo del líder de la oposición, Ed Miliband, que en 2013 se opuso al intento de una intervención militar en Siria. “La situación es muy distinta ahora”, advierte el almirante Lord Alan West, exasesor de seguridad de los laboristas. “El EI está amenazando a ciudadanos nuestros y ha expresado su deseo de destruir el Estado británico. Esto es muy diferente a cuando se planteó bombardear las fuerzas de Asad”, señaló Lord Alan West. En 2014, los aviones británicos han participado en Irak tan sólo en labores de ayuda humanitaria como la destinada a la población yazidí.. Las últimas tropas de tierra británicas, estacionadas principalmente en Basora durante la invasión de Irak, se retiraron en 2009, dos años antes de las estadounidenses, en medio de un clamor popular contra la guerra y el primer ministro laborista Tony Blair. 
 
Liderazgo francés
Por otra parte, Francia, según informa nuestro corresponsal en París, Jean-Claude Dufour, quiere liderar la ofensiva europea contra el EI. El presidente François Hollande y el ministro de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, apoyan a Obama y Cameron y creen que Europa no puede quedarse quieta frente al avance de los yihadistas en Irak, Siria y otros países. Los dirigentes franceses no descartan una intervención internacional que tenga como objetivo “la solidaridad” con las poblaciones  más vulnerables y expuestas al “califato del odio”.  El EI es “un grupo terrorista que quiere matar a la gente que no es como ellos. Eso no concierne sólo a Irak. Es un combate por la libertad que nos concierne a todos. La realidad es que tenemos un grupo que hace de la crueldad su principal elemento de propaganda”, destacó  Fabius. La situación de las minorías amenazadas por el EI, como los  cristianos y los yazidíes,  preocupa desde hace semanas a París, que ya señaló hace unos días que va a facilitar el asilo a los cristianos perseguidos que quieran refugiarse en Francia. Según el ministro iraquí de Derechos Humanos, Mohammed Shia al-Sudani, los yihadistas han asesinado en las últimas semanas a 500 miembros de la minoría yazidí y han secuestrado a 300 mujeres para convertirlas en esclavas. Muchas víctimas mortales eran mujeres y niños y fueron enterradas vivas y lanzadas a fosas comunes. Francia ha enviado ya varios aviones con ayuda humanitaria que incluye medicamentos, tiendas de campaña y material de urgencia para la población desplazada. Laurent Fabius supervisó en Irak  la llegada del convoy que, aseguró, “va a salvar muchas vidas”. También se entrevistó con el ministro iraquí de Exteriores y con las autoridades locales que representan a estas minorías “cruelmente perseguidas”, en palabras del jefe de la diplomacia gala.