Sally Jones, una rockera británica que abrazó el yihadismo y se fue a combatir a Siria

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 Por Lorenzo Medina

Foto: Sally Jones, antes y después de su conversión al terrorismo yihadista.

La vida es una caja de sorpresas. Y a veces estas sorpresas son muy desagradables. Sally Jones, una exrockera del Reino Unido de 45 años y madre de dos hijos, hace parte de estos cientos de británicos que han viajado a Siria para engrosar las filas del grupo terrorista Estado Islámico (EI). Jones, que también creyó que era bruja, no está bien de la cabeza, y quienes la conocen, aseguran que antes de ser yihadista, era una madre soltera  gritona y antipática que no trataba con demasiado cariño a sus dos hijos de 14 y 10 años. “Era una pesadilla”, recuerda un vecino de la yihadista. Vivía en la localidad de  Chatham, condado de Kent. Ahora se llama Umm Hussain al-Britani o Sakinah Hussain y no le importa posar desafiante con su burka de color negro y su AK-47 desde la ciudad siria de  Raqqa, el bastión del EI. Promete matar y decapitar a todos los que ella considere enemigos del islam con un “bonito y cortante cuchillo”. Su mensaje, colgado en Twitter, ha convertido a la exrockera  en la cara femenina más notoria del yihadismo combatiente de origen británico. Pero Sally Jones tendrá que competir en maldad y brutalidad con Khadijah Dare, una joven londinense de 22 años que también milita en las sanguinarias filas del yihadismo y quiere cambiar el mundo matando a media humanidad. Antes de ser terrorista, Sally Jones vivió sin pegar  un palo al agua, y cobró subsidios de desempleo y ayudas a la vivienda desde sus tiempos de adolescente. En la década de los 90 del siglo pasado, cantó en una banda de rock llamada Krunch. También vendió  fotos, camisetas, tazas y anillos a través de una web especializada. Se casó con un hacker  británico que terminó convirtiéndose en el yihadista Junaid Hussain. El hacker había robado información personal del exprimer ministro británico Tony Blair y desde entonces ha publicado mensajes odiosos en las redes sociales, en los que promete “conquistar el mundo” y “asesinar a los infieles”. Sally Jones,  que 30 o 40 años atrás hubiera militado en las filas de grupos terroristas de extrema derecha o extrema izquierda, abandonó a sus hijos y viajó con su marido, de forma separada, a Siria. La pareja feliz combate en estos momentos en las filas del EI.

“Ustedes los cristianos”
Sally Jones o Umm Hussain al-Britani está convencida de que “ustedes los cristianos necesitan ser decapitados”, y sus cabezas colgadas, escribió esta desequilibrada mental el pasado mes de agosto en su cuenta de Twitter, aunque luego borró el mensaje. El hermano de la mujer, Patrick, de 52 años, manifestó que toda la familia está conmocionada por la conversión de Sally al islam y su fuga a Siria. “Estamos pasando por un momento muy duro y terrible, y no quiero que mis padres participen en todo esto. Ella se enamoró y se escapó”,  agregó. Junaid Hussain, de sólo 21 años, viajó a Siria junto a Abdel-Majed Abdel Bary, el rapero londinense de 24 años que es acusado de decapitar al periodista estadounidense James Foley. Atrás quedaron para la yihadista Sally la melena rubia y la ropa de cuero negro de sus tiempos de rockera. También sus coqueteos con la brujería y el espiritismo, que según un periódico británico,  alimentaron también su vida paralela en Internet, bajo los seudónimos de Skya y Catgel. “Todo en ella era extremo”, asegura un antiguo vecino de Sally Jones. Ella sigue siendo extrema y peligrosa. Sigamos en el Reino Unido, porque, según el diario ‘The Sunday Times’, los imanes musulmanes británicos condenaron el terrorismo yihadista y a los conciudadanos británicos que han ido a combatir a Siria e Irak, calificándolos de “herejes” que están “traicionando a sus propias sociedades”. La fatua (sentencia jurídico-religiosa) señala que “no hay duda de que el régimen del presidente Bashar al-Asad en Siria es opresivo, injusto y brutal, y ha cometido numerosas atrocidades contra su propio pueblo”,  pero “lo mismo ocurre con el llamado Estado Islámico (EI) o califato autoproclamado, que es un grupo opresor y tiránico”. El dictamen fue emitido tras el asesinato del fotoperiodista estadounidense James Foley.

Enemigo del islam
“Al asesinar prisioneros de guerra, periodistas y civiles, incluidos imanes de mezquitas que se negaron a apoyar su campaña, y al esclavizar a las mujeres y los hijos de sus oponentes, el Estado Islámico ha violado acuerdos internacionales, tal como los Convenios de Ginebra y las convenciones sobre la esclavitud que todo el mundo, incluyendo musulmanes, ha suscrito”, sostiene la fatua. La semana pasada, el Gran Mufti saudí, Sheikh Abdul Aziz al-Sheikh, condenó a Al-Qaeda y a los combatientes del EI por ser  “el enemigo número uno”  del islam. El Gran Mufti de Egipto, Shawqi Allam, también condenó a los yihadistas por las atrocidades que vienen perpetrando en la región y la violación de los principios del islam. Los musulmanes suníes y chiíes de la  India se han unido en contra de la emergencia del yihadismo, afirmando que la acción de destruir los sitios sagrados y apoyar el sectarismo y las divisiones entre los grupos musulmanes no puede atribuirse a un verdadero Estado islámico. Nahdlatul Ulama (NU), el mayor grupo islámico de Indonesia, condenó al EI, instando al Gobierno a tomar medidas más firmes contra la posible propagación del movimiento en Indonesia. La Unión Islámica de Estudiantes (HMI) también rechazó a los musulmanes indonesios que toleran y se adhieren a la ideología yihadista. Por su parte, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU rechazó los crímenes cometidos por el EI en Irak, que cifra en más de 1.420 muertos y 2.750 personas secuestradas o esclavizadas desde que estalló el último  conflicto. Así las cosas, Alemania decidió ayudar militarmente a las fuerzas kurdas iraquíes que luchan contra los yihadistas. “Tenemos que elegir. O no tomamos ningún riesgo, no entregamos armas y aceptamos que el terror se propague. O apoyamos a aquellos que de forma desesperada, pero también valiente, luchan con pocos recursos contra la barbarie del terror del EI”, dijo la canciller Angela Merkel con motivo de una reunión extraordinaria en el Bundestag, la Cámara baja alemana.