Túnez advierte de que 2.400 yihadistas tunecinos combaten en Siria

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Por Mohamed Sahli
Foto: Los yihadistas de origen tunecino que combaten en Siria son unos 2.400.
 
Unos 2.400 yihadistas de origen tunecino se encuentran combatiendo en Siria, según anunció  el ministro del Interior de Túnez, Lofti Ben Jeddu. Hace unas cuantas semanas, este ministro fue objeto de un atentado terrorista en el que murieron varios policías. En Túnez, el Estado se enfrenta a grupos yihadistas violentos que comenten atentados y combaten a las fuerzas especiales de la Policía y al Ejército. El propio líder islamista de Ennahda, Rachid Ghanuchi, reconoció que el terrorismo yihadista es uno de los principales problemas de Túnez. Ennahda condena el terrorismo y mantiene posturas políticas más moderadas que las que defienden los yihadistas, pero algunos de sus dirigentes son ambiguos en cuestiones como el papel de la religión musulmana en el país y la igualdad entre hombres y mujeres.  El titular de Interior informó de que el 80% de los yihadistas tunecinos que combaten en Siria lo hacen en las filas del grupo Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL), que desde hace días mantiene una ofensiva en Irak contra las tropas  del Gobierno de Bagdad y los insurgentes kurdos. Hace cuatro meses el ministro ya informó  de que las fuerzas de seguridad tunecinas habían  impedido a unos 8.000 yihadistas viajar a Siria. En esta ocasión, el ministro aseguró que unos 400  habían  regresado a Túnez. El pasado mes de mayo, el presidente de Túnez, Moncef Marzuki, prometió una amnistía a los terroristas yihadistas que abandonen las armas y no hayan cometido delitos de sangre. Túnez es el país socialmente más avanzado de todo el mundo árabe. Las revueltas populares que conformaron la Primavera Árabe hace tres años, estallaron en Túnez. El pequeño país magrebí aprobó este año una Constitución democrática y lleva a cabo una transición política ejemplar en muchos aspectos.
 
Nuevos secuestros en Nigeria
Por otra parte, en Nigeria, la secta yihadista Boko Haram sigue con su locura terrorista. Tras haber secuestrado a 200 niñas el pasado mes de mayo, esta milicia criminal  siguió sembrando el terror,  matando y secuestrando inocentes. Sus últimas fechorías, Boko Haram las cometió hace unos días al asesinar a 38 personas y secuestrar a otras 91 en el norte del país. Las víctimas mortales fueron asesinadas en al menos dos ataques simultáneos perpetrados por hombres armados en sendas poblaciones del norte de Nigeria. Los hechos ocurrieron en las localidades de Ankpon y Kabamu, situadas en el Estado de Kaduna. En la primera de esas localidades murieron 21 personas, mientras que en la segunda perdieron la vida otras 17. Asimismo, las milicias de Boko Haram efectuaron los 91 secuestros  durante una serie de ataques cometidos entre el jueves y el domingo de la semana pasada. El secuestro se produjo en el área de Damboa, situada a unos 150 kilómetros de la capital de Borno, Maiduguri. Entre los secuestrados se encuentran más de 60 mujeres casadas y chicas jóvenes y  31 hombres jóvenes, según dijeron algunos vecinos que presenciaron los ataques. En Sudán, Meriam Ibrahim Isha, la joven de 27 años sudanesa cuya condena a muerte por no renunciar al cristianismo fue revocada por El Tribunal de Apelación de Jartum, volvió a ser arrestada en el aeropuerto de la capital cuando trataba de marcharse del país con su esposo, Daniel Wani, según informó la cadena estadounidense ‘CNN’. La mujer, de padre musulmán y madre cristiana, fue condenada a ser ahorcada  el pasado 15 de mayo, aunque la Justicia sudanesa le concedió dos años hasta cumplir la pena para que pudiera amamantar al bebé del que en ese momento estaba embarazada y que nació el 27 de ese mes. La ley islámica o ‘sharía’ que rige en Sudán desde 1983 condena con pena de muerte la conversión a otras religiones.  El esposo de Meriam Ibrahim Isha, que es cristiano y de origen sudanés pero de nacionalidad estadounidense, también fue  procesado, pero no condenado a muerte, porque el tribunal no encontró suficientes pruebas para sentenciarlo.