UNICEF insta a parar los ataques y las amenazas contra las escuelas de zonas en conflicto

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Así lo refiere el organismo en en el último informe anual del Secretario General sobre los niños y los conflictos armados, publicado este miércoles por la Representante Especial del Secretario General para los niños y los conflictos armados, Leila Zerrougui.
 
Los niños que viven en zonas donde se producen conflictos armados se enfrentan a amenazas sin precedentes. Riesgos que suponen graves violaciones contra sus derechos, como el reclutamiento y la utilización de niños en conflictos armados, violencia sexual, asesinatos o mutilación, así como ataques frecuentes contra hospitales y escuelas.
 
Ejemplos escalofriantes
Los habituales ataques a escuelas y su utilización con fines militares resultan especialmente abominables. En los conflictos, las escuelas deben ser vistas por los niños, padres y familias como refugios seguros y protegidos donde los niños puedan aprender y desarrollar su máximo potencial. Un lugar en el que puedan tener sensación de normalidad en un contexto en el que nada es normal para los niños.
 
El informe pone de relieve los incidentes producidos en varios países en los que las escuelas y los trabajadores del sector educativo han sido agredidos o se han usado escuelas como cuarteles militares, instalaciones de almacenamiento de armas, centros de mando, detención e interrogatorio, y como posiciones para disparar y vigilar. Estas acciones ponen en peligro las vidas de los niños, obstaculizan su derecho a la educación y repercuten en la reducción de las matriculaciones y en las altas tasas de abandono escolar, especialmente entre las niñas.
 
El informe destaca algunos ejemplos de diferentes regiones:
 
    • En Siria, miles de niños han sufrido los bombardeos, disparos de misiles y ataques aéreos y de artillería pesada a sus escuelas, hospitales y viviendas. Se ha informado del uso     de coches bomba y otros explosivos cerca de las escuelas, lo que provoca muertes y heridas a los niños. 167 trabajadores del sector educativo, incluyendo 69 profesores, han sido asesinados hasta finales de febrero de 2013 y 2.445  escuelas han sufrido daños. En algunas áreas, los niños llevan hasta 18 meses sin ir a la escuela.
 
   • En Afganistán se han producido ataques contra escuelas utilizando dispositivos explosivos improvisados ​​y ataques suicidas, se han quemado escuelas y se han secuestrado y asesinado a trabajadores del sector educativo. También se han producido actos de intimidación, amenazas contra profesores y estudiantes, así como el cierre forzoso de escuelas. El informe señala diez casos de utilización de las escuelas con fines militares en Afganistán.
 
   • En Malí, la toma de control del norte por parte de grupos armados en 2012 tuvo un efecto devastador en el número de niños matriculados en escuelas. El informe señala que 115 escuelas fueron saqueadas, dañadas, bombardeadas, utilizadas con fines militares o cubiertas de municiones sin estallar. En febrero de 2013, el 86 por ciento de los estudiantes que se encontraban en el norte todavía no tenían acceso a servicios educativos.
 
 
UNICEF aprovecha el lanzamiento del Informe del Secretario General para reiterar a todas las partes implicadas en conflictos armados la necesidad de que hagan todo lo posible para garantizar la seguridad de los niños y la protección de sus derechos.
 
 
El informe completo está disponible en: http://childrenandarmedconflict.un.org/