Zarpa el petrolero iraní retenido en Gibraltar

El Grace 1, denominado ahora Adrian Darya 1, fue liberado a pesar de los intentos de Estados Unidos por mantenerlo retenido
La bandera iraní ondea en el petrolero iraní Adrian Darya 1, anteriormente llamado Grace 1, después de que el Tribunal Supremo del territorio británico levantara su orden de detención, en el estrecho de Gibraltar, España, el 18 de agosto de 2019.

REUTERS/JON NAZCA  -   La bandera iraní ondea en el petrolero iraní Adrian Darya 1, anteriormente llamado Grace 1, después de que el Tribunal Supremo del territorio británico levantara su orden de detención, en el estrecho de Gibraltar, España, el 18 de agosto de 2019.

El petrolero iraní Grace 1, rebautizado ahora como Adrian Darya 1, ha partido de Gibraltar tras llevar desde el 4 de julio retenido por la Marina británica en el marco de los conflictos marítimos que se están produciendo los últimos meses a cuenta del choque diplomático que protagoniza parte de la comunidad internacional con Irán. 

Estados Unidos, principal enemigo del régimen iraní, solicitó expresamente a Reino Unido que siguiese reteniendo al carguero persa, pero, finalmente, las autoridades británicas tomaron la determinación de dejar zarpar al buque por fin. 

El Tribunal Supremo gibraltareño decidió liberar al Adrian Darya 1 tras la confirmación por parte del Gobierno iraní de que los 2,1 millones de barriles de petróleo que almacena no irán a Siria, de cara a respetar de esta manera el embargo impuesto por la Unión Europea a la Administración siria de Bachar al-Asad debido al conflicto armado que se desarrolla en su territorio. 

El Departamento de Justicia de EEUU trató de neutralizar esta decisión de la Corte de Gibraltar pidiendo la incautación del barco y de su cargamento de petróleo, basándose en la legalidad referente a las sanciones impuestas por la Administración norteamericana a Irán, e incluso apelando al embargo de la UE sobre el régimen sirio de Al-Asad. Pero la Justicia gibraltareña hizo caso omiso de esta petición y vio que la salida legal para este caso era la marcha del barco iraní, que puso rumbo al interior del mar Mediterráneo hacia Grecia. “En virtud del Derecho europeo, Gibraltar no puede proveer la asistencia solicitada por Estados Unidos”, indicó al respecto en una nota oficial el Gobierno gibraltareño, que recordó además que la “normativa europea prohíbe específicamente aplicar ciertas leyes estadounidenses”. 

AFP/JOHNNY BUGEJA - Un miembro de la tripulación comprueba el nuevo nombre del petrolero iraní Adrian Darya 1, antes conocido como Grace 1, frente a las costas de Gibraltar el 18 de agosto de 2019.
AFP/JOHNNY BUGEJA - Un miembro de la tripulación comprueba el nuevo nombre del petrolero iraní Adrian Darya 1, antes conocido como Grace 1, frente a las costas de Gibraltar el 18 de agosto de 2019

En el momento de su detención, el carguero iraní llevaba el nombre de Grace 1, pero posteriormente ha visto cambiada su denominación a Adrian Darya 1 porque Panamá, el país de bandera del buque, se negó a mantener su registro después de que fuese detenido. Finalmente, ha sido la bandera iraní la que ha acabado ondeando en el ‘nuevo’ superpetrolero. Y es que el Grace 1 fue detenido en aguas de Gibraltar bajo la acusación de transportar crudo a Siria, país sometido al citado embargo por parte de la UE.

Ahora se especula con que la decisión de ‘soltar’ al Grace 1, o Adrian Darya 1, como se le conoce ahora, puede tener que ver con una especie de canje entre Reino Unido e Irán, para que el país de los ayatolás deje partir también al petrolero Stena Imperio, que fue también confiscado en el estrecho de Ormuz poco después de la detención del superpetrolero iraní. Algo que, en principio, niegan oficialmente ambas naciones. En este sentido, Alireza Tangsirí, comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria, indicó que no hay vínculo alguno entre ambos casos; por lo que el futuro del Stena Imperio está desligado totalmente de lo acaecido con el Grace 1. 

Precisamente, el estrecho de Ormuz, principal zona de paso del comercio mundial de petróleo, ha sido escenario de varios altercados marítimos que han tenido a Irán como principal protagonista. Se acusa a este país de Oriente Medio de poner en peligro la seguridad marítima en la región a base de ataques u ofensivas a lo largo de estos meses, que serían respuestas a las sanciones políticas y económicas decretadas por EEUU, que están ahogando poco a poco a la nación iraní. Sobre todo, las que tienen que ver con el comercio del crudo iraní, principal fuente de ingresos del país. 

En todo este tiempo se han contabilizado diversos sucesos relacionados con ‘agresiones’ contra petroleros, como los llevados a cabo en el golfo de Omán o los sabotajes contra diferentes cargueros en el puerto de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos. 

Estas sanciones de la Administración de Donald Trump fueron impuestas tras la salida del gigante norteamericano el año pasado del acuerdo nuclear del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés), rubricado en 2015, que limitaba el programa atómico de Irán a cambio de ciertas prerrogativas políticas y económicas. Un pacto que han seguido sustentando el propio país iraní y el resto de los países firmantes, como Rusia, China, Francia, Alemania y Reino Unido a pesar de la ruptura por parte del Ejecutivo norteamericano. 

Mapa de localización de la última posición conocida del petrolero iraní Adrian Darya 1, antes Grace 1, que fue confiscado frente a Gibraltar el 4 de julio y liberado el 18 de agosto.
AFP/AFP. Mapa de localización de la última posición conocida del petrolero iraní Adrian Darya 1, antes Grace 1, que fue confiscado frente a Gibraltar el 4 de julio y liberado el 18 de agosto.
Buques británicos parten al golfo Pérsico

Mientras tanto, dos buques de guerra de la Royal Navy, el HMS Kent y HMS Defender, hicieron escala este sábado en la base naval de Gibraltar para recibir apoyo logístico rutinario, dentro del despliegue internacional formado recientemente en el Golfo y en la región de Asia-Pacífico junto a socios como EEUU. Muestra clara de la tensión marítima que se había generado entre Reino Unido e Irán.

El HMS Kent relevará a HMS Duncan en el Golfo y está previsto que trabaje junto a los aliados de los británicos para proporcionar seguridad marítima regional, incluidas las actividades de lucha contra el terrorismo y el contrabando.