30.000 niños en riesgo de abusos en Mozambique

A principios de año, 67.500 niños necesitaban tratamiento para la desnutrición
Mozambique_Ciclón_Niños

REUTERS/MIKE HUCHINGS  -   Una madre y sus hijos se sientan junto a una tienda de campaña en un campamento para personas desplazadas tras el ciclón Idai en Beira, Mozambique, el 28 de marzo de 2019.

Seis meses después de que los ciclones Idai y Kenneth azotaran Mozambique, unos 30.000 niños y niñas siguen viviendo en campamentos y corren el riesgo de abuso y explotación, advirtió la organización humanitaria World Vision.

"A medida que las personas luchan por encontrar alimento, sabemos que las niñas y los niños corren el riesgo de verse obligados a abandonar la escuela, de ser introducidos en el trabajo abusivo, y en el caso de las niñas pueden terminar casadas o siendo forzadas a tener sexo para ayudar a sus familias a sobrevivir", afirmó el director de respuesta de World Vision, David Munkley, en un comunicado.

Mozambique tiene una de las tasas más altas de matrimonio infantil en el mundo, con el 48% de las niñas casadas antes de los 18 años y el 14% antes de los 15, recuerda la oenegé, presente en cerca de 100 países y que vela por el bienestar de los menores.

Los ciclones, que tocaron tierra en marzo y abril, dañaron más de 277.700 hogares y 1.300 escuelas, y desplazaron a cientos de miles de supervivientes, muchos de los cuales siguen luchando día a día para encontrar comida.

A principios de año, 67.500 niños necesitaban tratamiento para la desnutrición, cifra que ha aumentado, según estimaciones de la organización.

Mozambique_Ciclones
AFP/EMIDIO JOZINE - Una niña en el distrito de Paquite, en Pemba, cuando el ciclón Kenneth azotó el norte de Mozambique, matando a 38 personas y destruyendo miles de hogares.

De hecho, se espera que las personas con necesidades alimentarias aumenten de 1,6 millones a 1,9 millones.

La gravedad de la situación reside en que "los ciclones destruyeron las cosechas, los hogares y los medios de vida de cientos de miles de las personas más pobres en un país que ya tenía altas tasas de pobreza", sentenció Munkley.

Idai tocó tierra el 14 de marzo en la ciudad de Beira, la segunda mayor del país, donde causó daños al 90% de la urbe; y de ahí siguió avanzando al interior hasta que entró en la vecina Zimbabue.

En total, 603 personas murieron en Mozambique y más de 220.000 hogares quedaron destruidos en cuatro de sus provincias, a los que se suman los 344 fallecidos que Idai dejó en Zimbabue.

Solo tres semanas después, llegaba a la provincia de Cabo Delgado (norte mozambiqueño) Kenneth, otro ciclón que amenazaba con ser aún más fuerte, pero que debido a que es una zona de menor densidad de población causó menos estragos y 31 muertes.

Según datos de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), sigue habiendo unas 2,5 millones de personas que necesitan ayuda, lo que supone el 10% de la población de Mozambique