Alzheimer en Marruecos: callar ya no es una opción (y2)

Mientras Marruecos se concentra en sus urgencias más visibles, una crisis profunda avanza en silencio. Una crisis que no ocupa titulares, pero que destruye vidas, agota a las familias y amenaza el equilibrio social del país: la enfermedad de Alzheimer

De aquí a 2050, el Alzheimer será la principal causa de pérdida de autonomía en el mundo. Más de 150 millones de personas estarán afectadas, cerca del 70 % en países de ingresos bajos y medios. Marruecos está directamente expuesto a esta realidad. Sin embargo, seguimos mirando hacia otro lado.

Según Majda Beribej, el Alzheimer ocupará el primer lugar entre las enfermedades en Marruecos en 2050,superando a las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, el cáncer y la diabetes. Este cambio histórico es conocido y previsible. Lo que falta no es información, sino decisión política.

El rápido envejecimiento de la población, el avance de la diabetes, el aumento de la hipertensión y el sedentarismo crean el escenario perfecto para una expansión alarmante de las enfermedades neurodegenerativas. Aun así, el Alzheimer sigue infradiagnosticado y trivializado como una consecuencia “normal” del envejecimiento. Esta visión es errónea y peligrosa.

El Alzheimer no solo borra recuerdos. Atenta contra la dignidad, desestructura a las familias y genera un coste social invisible que recae principalmente sobre las mujeres, cuidadoras silenciosas y no reconocidas. Este precio no aparece en los presupuestos, pero se paga todos los días.

No anticiparse hoy es aceptar una crisis social y sanitaria mañana. Es elegir la improvisación en lugar de la prevención, el sufrimiento en lugar de la organización.

La evidencia es clara: una parte significativa de los casos puede retrasarse o prevenirse mediante la prevención y el diagnóstico precoz. Actuar ahora es una inversión, no un gasto.

Convertir el Alzheimer en una prioridad nacional ya no es una elección. Es una obligación ética, sanitaria y social. Marruecos aún puede decidir: actuar hoy o pagar mañana. El silencio ya no es una opción.