Argelia frente al espejo: el régimen que no quiso enfrentar su realidad

El presidente argelino Abdelmadjid Tebboune asiste a una sesión del Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF) en San Petersburgo, Rusia, el 16 de junio de 2023 - RIA NOVOSTI/ PAVEL BEDNYAKOV vía REUTERS
La caída de los engaños no es un hecho político pasajero, sino un instante de conciencia doloroso: el momento en que un sistema se da cuenta de que la historia ya no duerme sobre la misma almohada de siempre
  1. Leyenda y decisión reciente de la ONU en el Magreb
  2. Consejo de Seguridad y autonomía marroquí
  3. Reflexión del régimen argelino frente a la realidad geográfica
  4. Diferencias entre Marruecos y Argelia en desarrollo y discurso
  5. Impacto político y militar tras el fallo del Consejo de Seguridad
  6. Consenso global y pérdida de legitimidad de Argelia

Leyenda y decisión reciente de la ONU en el Magreb

En el corazón del Magreb, la leyenda de la “Argelia revolucionaria” se resquebraja frente al espejo de la reciente decisión de la ONU. El mundo cambió y los conceptos que adormecían a las masas bajo el lema de “autodeterminación” se desplomaron ante la primera prueba de la realidad. Lo que se construye sobre la ilusión no resiste la transformación.

El Consejo de Seguridad, al adoptar la autonomía marroquí como única base para la solución, no solo consagra una victoria diplomática, sino que marca el fin de una etapa de conciencia falsa y de un discurso que usaba el Sáhara como pretexto para posponer la libertad dentro de Argelia.

Paso de Guerguerat, Marruecos - ATALAYAR/ GUILLERMO LÓPEZ

Consejo de Seguridad y autonomía marroquí

El régimen se encuentra ahora frente a su propio espejo: ya no puede ignorar que la geografía no perdona la mentira. Lo que sucede no es solo un revés diplomático, sino el colapso de una filosofía que ha guiado su conducta desde los años setenta. El Sáhara fue durante décadas la palanca de su legitimidad revolucionaria y el escudo que posponía la democracia interna.

Hoy, el mundo es otro. El Consejo de Seguridad ya no compra discursos de la Guerra Fría. Marruecos convirtió el Sáhara en un laboratorio de desarrollo y modernidad, mientras Argelia sigue atrapada en trincheras discursivas y mentalidades estalinistas.

Consejo de Seguridad de la ONU - REUTERS/ SHANNON STAPLETON

Reflexión del régimen argelino frente a la realidad geográfica

La decisión no fue solo un triunfo para Marruecos, sino una bofetada existencial para un régimen incapaz de evolucionar. La legitimidad revolucionaria ha caducado y la militarización, antes símbolo de disciplina, es ahora una carga para una economía dependiente del gas y del recuerdo del pasado.

Después del fallo, nada será igual: el régimen que agitaba la “autodeterminación” en cada foro internacional enfrenta un consenso global que reconoce únicamente la soberanía marroquí. Así, Argelia pierde su papel histórico en este conflicto y todo su gasto político, financiero y mediático de medio siglo se desvanece en un instante.

Diferencias entre Marruecos y Argelia en desarrollo y discurso

La población argelina, cansada de repeticiones, empieza a cuestionar: ¿hasta cuándo seguirá el rentismo en lugar del desarrollo? ¿Hasta cuándo el Ejército secuestrará la política en nombre de la revolución? La caída de la ilusión externa arrastra consigo la crisis interna.

En términos geopolíticos, el cambio redefine los equilibrios en el norte de África. Marruecos se consolida como fuerza de estabilidad e integración regional, mientras Argelia enfrenta aislamiento y dificultad incluso para convencer a aliados históricos de mantener su apoyo a un frente que perdió legitimidad.

 Un tanque avanza durante un desfile militar para conmemorar el 60 aniversario de la independencia de Argelia - AP/ TOUFIK DOUDOU 

Impacto político y militar tras el fallo del Consejo de Seguridad

Los propios saharauis perciben el cambio: los campamentos son historia y el futuro está en el desarrollo, no en la ilusión separatista. La diplomacia marroquí, estratégica y paciente, vinculó el Sáhara a la estabilidad regional, la lucha contra el terrorismo y la gestión migratoria, convirtiendo la cuestión en un asunto de seguridad global. Mientras, Argelia no supo evolucionar su narrativa histórica.

El futuro del régimen argelino tiene dos caminos: adaptarse a la nueva realidad con una revisión valiente de su política exterior, o avanzar con más escaladas, opción que contiene semillas de colapso interno. La legitimidad y el discurso oficial cambiarán, pero la historia no perdona: los lemas sobre la “liberación del Sáhara” se derrumbaron frente a la realidad.

Consenso global y pérdida de legitimidad de Argelia

Cuando el sueño se convierte en pesadilla, el régimen pierde su justificación de existencia. Puede prolongar su supervivencia con represión y miedo, pero la conciencia global no se deja chantajear. La ONU no solo cerró un conflicto: abrió el espejo de la verdad para un régimen que pensó que la geografía podía falsificarse como se falsifican elecciones. La tierra no miente, y quien no se reconcilia con ella, se hunde en ella.

Abdelhay Korret, periodista y escritor marroquí