Cambio cualitativo para la solución del Sáhara marroquí
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aprobó ayer, una resolución descrita por los observadores como un cambio cualitativo en el curso de la solución del conflicto sobre el Sahara marroquí, afirmando su pleno apoyo al secretario general de las Naciones Unidas y a su enviado personal para facilitar las negociaciones, basadas en la propuesta de autonomía marroquí, con el objetivo de llegar a una solución justa, duradera y mutuamente aceptable, coherente con la Carta de las Naciones Unidas, acogiendo al mismo tiempo cualquier propuesta constructiva presentada por las partes en respuesta a esta propuesta.
Once de los 15 países votaron a favor de la resolución, liderados por los Estados Unidos de América (redactor de la resolución), Gran Bretaña, Francia, Grecia, Dinamarca, Eslovernia, Guayana. Sierra Leona, Somalia,Panamá y Corea del Sur, mientras que tres países, China, Rusia y Pakistán, se abstuvieron, y ni un solo país votó en contra. Argelia no votó.
El Consejo de las Naciones Unidas, que se encarga de mantener la paz y la seguridad internacionales, afirmó el apoyo de los esfuerzos del enviado personal para aplicar sus decisiones y avanzar en el proceso político, incluida la continuación de las consultas entre el enviado y Marruecos y el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, al tiempo que hizo hincapié en la importancia de respetar el alto el fuego y evitar cualquier acción que amenace el proceso político.
La resolución pidió a todas las partes que participaran en debates sin condiciones previas, sobre la base de la iniciativa de autonomía marroquí, como la solución más aplicable, fomentando la presentación de ideas en apoyo de una solución final aceptable.
También pidió a los Estados miembros que apoyaran las negociaciones y los esfuerzos del enviado personal, una vez más, para prorrogar el mandato de la misión MINURSO hasta el 31 de octubre de 2026, en consonancia con la recomendación del secretario general.
El Consejo también elogió la disposición de Estados Unidos a albergar las negociaciones, y señaló la aguda falta de fondos asignados a los refugiados saharauis, pidiendo a los donantes que proporcionen apoyo adicional y realicen un registro exhaustivo de los refugiados en los campamentos de Tindouf.
El secretario general ordenó sesiones periódicas informativas al Consejo de Seguridad, con una revisión exhaustiva en un plazo de seis meses, para evaluar la estrategia futura de la Misión en función del resultado de las negociaciones.
La decisión se produce en un contexto internacional cambiante, caracterizado por la expansión del círculo de reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre sus regiones del sur, y la creciente convicción de las principales potencias de la necesidad de adoptar la autonomía como única y práctica solución al conflicto.
También coincide con una dirección estratégica de la administración de los Estados Unidos hacia el apoyo de un acuerdo de paz que promueva la estabilidad en el norte de África, dentro de una visión integral de nuevos equilibrios internacionales y la lucha contra las tendencias separatistas.
La decisión es la culminación de un camino diplomático que logró consolidar el enfoque marroquí en el ámbito internacional y ganar la confianza de las principales potencias, enfatizando la justicia y la relevancia de la posición de Marruecos y la credibilidad de la solución de autonomía como marco final para el conflicto.