“El día siguiente” en Gaza: política, diplomacia y el papel de Arabia Saudí
En Gaza, el día siguiente a cada conflicto es más que un alto al fuego: es una batalla por el poder, las narrativas y la esperanza de la paz donde Hamás, Israel y la comunidad internacional juegan sus cartas clave para el futuro
- La narrativa de Hamás e Israel
- El rol de la diplomacia internacional
- La posición de la Autoridad Palestina e Israel
- La solución de los dos Estados y el papel de Arabia Saudí
- Análisis periodístico del “día siguiente”
Gaza, tras cada conflicto o escalada, no termina con la suspensión de los proyectiles ni con el cese de los ataques, ni siquiera con la detención de la máquina de guerra. Lo que comienza es lo que se denomina “el día siguiente”, un concepto que refleja un momento crucial en el que fuerzas políticas, regionales e internacionales se movilizan para construir narrativas, equilibrar el poder y regular el ritmo político, así como detener la violencia.
Este momento dejó de ser una mera continuación de los hechos para convertirse en una herramienta estratégica para cualquier actor que busque reorganizar las cartas sobre la mesa.
La narrativa de Hamás e Israel
Por ejemplo, el movimiento palestino Hamás ha destacado el lema “Somos la tormenta, somos el día siguiente” como parte de su narrativa en este conflicto. Por su parte, Israel sostiene que en el día siguiente Hamás no debería ser un socio en la gobernanza, mientras que la comunidad internacional intenta construir una tercera narrativa, que se formula en los círculos de política y toma de decisiones.
Hamás, como fuerza administrativa y política en el sector, utiliza el día siguiente para afirmar su capacidad de resistencia y gestión de la vida cotidiana, incluidos los servicios básicos, la actividad económica y la educación, a pesar de la presión y el bloqueo continuo. Israel, en cambio, emplea el “día siguiente” para destacar su fuerza militar y la legitimidad de sus acciones contra el movimiento, al tiempo que reafirma su responsabilidad de proteger a los civiles según la narrativa oficial del Gobierno.
El rol de la diplomacia internacional
La diplomacia internacional desempeña un papel central en la configuración de este día y en su encuadre correcto. Un ejemplo claro es la reciente reunión en Sharm el-Sheij, Egipto, que reunió delegaciones de Catar, Turquía, Estados Unidos y los países garantes del acuerdo, quienes firmaron un acuerdo sobre el “día siguiente” en Gaza.
Este encuentro global refleja la conciencia internacional sobre la importancia de coordinar posiciones antes y después de cualquier enfrentamiento. Cada país persigue sus propios objetivos, desde apoyar a Hamás como parte del equilibrio regional hasta afirmar la legitimidad de Israel y su derecho a la defensa.
La posición de la Autoridad Palestina e Israel
El asunto palestino sigue siendo decisivo en cualquier arreglo para el “día siguiente”. No puede haber resolución ni paz sin abordar esta cuestión.
La Autoridad Palestina, bajo Mahmud Abbas, busca garantizar su presencia oficial en cualquier medida futura, mientras que Israel, bajo Netanyahu, trabaja para destacar su papel y reducir la influencia de la Autoridad, lo que hace que alcanzar un consenso sobre la gestión de Gaza tras cualquier enfrentamiento sea complejo y requiera una gestión internacional efectiva.
La solución de los dos Estados y el papel de Arabia Saudí
Entre las herramientas para lograr la paz en el “día siguiente” destaca la solución de los dos Estados, presentada por los países árabes en 2002 a través de una iniciativa saudí. Sin esta solución, la tragedia continúa y el ciudadano palestino paga un alto precio, como se evidencia hoy en la destrucción del 90 % de Gaza y la muerte y heridas de decenas de miles, así como la devastación de la infraestructura.
En este contexto, el papel de Arabia Saudí se destaca de manera clara, y a veces discreta, en su contribución a desbloquear la situación. Riad trabaja en la gestión de crisis mediante una diplomacia activa, fomenta el respeto a la tregua y facilita el diálogo árabe e internacional, presentándose como garante de la estabilidad regional.
El apoyo saudí, tanto político como mediático, contribuye a calmar las tensiones y ofrece a las partes palestinas y regionales un margen para coordinar sus posiciones de manera menos confrontantes.
Análisis periodístico del “día siguiente”
Desde un enfoque analítico y periodístico, el “día siguiente” en Gaza es una prueba de la capacidad de los actores para gestionar la crisis, equilibrar influencias políticas y mediáticas y evaluar la eficacia de la diplomacia regional e internacional.
Es el día en que se ponen a prueba las narrativas: ¿quién la construirá? ¿Quién la utilizará para sus intereses políticos? ¿Y cuál será el rol árabe, especialmente el saudí, en delinear las líneas de estabilidad futura?
Finalmente, el “día siguiente” en Gaza no es un día cualquiera tras el enfrentamiento, sino una plataforma de conflicto sobre el poder, la narrativa y la influencia regional.
Es un momento crucial que determina hasta qué punto la diplomacia árabe e internacional, en particular Estados Unidos con su influencia sobre Israel, puede obligar a Hamás e Israel a reorganizar sus cartas y acogerse a la solución de los dos Estados, para que los palestinos puedan vivir en paz.
Sin embargo, la realidad actual muestra que los habitantes de Gaza viven entre la esperanza de la paz y la persistente realidad del bloqueo.