Asamblea General de INTERPOL: Hammouchi encadena reuniones bilaterales con los jefes de delegaciones internacionales
La 93.ª Asamblea General de INTERPOL, celebrada en Marrakech del 24 al 27 de noviembre de 2025, estuvo marcada por una actividad diplomática excepcional liderada por el director general del polo DGSN-DGST, Abdellatif Hammouchi. Al frente de una importante delegación de seguridad, mantuvo nada menos que cuarenta y tres reuniones bilaterales con altos responsables de Estados y organizaciones internacionales, confirmando la creciente influencia de Marruecos en las redes mundiales de cooperación policial.
Según el comunicado de la DGSN, estos encuentros fueron organizados a solicitud de las delegaciones participantes, que deseaban profundizar los intercambios sobre los desafíos de seguridad, evaluar los niveles de cooperación existentes y explorar nuevas vías de asociación. Esta dinámica permitió ampliar el círculo de interlocutores de Marruecos, con una apertura significativa hacia nuevos socios en Europa, Asia, América Latina y África.
Las reuniones también ofrecieron la ocasión de destacar el modelo de seguridad marroquí, reconocido por su eficacia y capacidad de anticipación. Varios socios expresaron su voluntad de inspirarse en él dentro de una lógica de colaboración técnica, operativa y estratégica. Las discusiones abordaron especialmente la lucha contra la delincuencia organizada, la ciberdelincuencia, las operaciones de mantenimiento del orden y la cooperación policial internacional.
En el ámbito europeo, Abdellatif Hammouchi se reunió con altos responsables policiales de países como Polonia, Serbia, Rusia, Suecia, Dinamarca, Montenegro, Eslovenia, Suiza, Eslovaquia, Bulgaria o Rumanía. A ello se sumaron encuentros con los dirigentes de las policías alemana (BKA), española, italiana, húngara, bielorrusa, macedonia y checa, ilustrando una intensificación notable de las relaciones de seguridad con Europa.
La cooperación africana también ocupó un lugar destacado en la agenda del director general. Se llevaron a cabo reuniones con los jefes policiales de Benín, Mauritania, Burkina Faso, Mali, Camerún, Namibia, Ruanda, Sudán, Níger, Chad, Senegal, Gabón, Kenia y Mozambique. Estos intercambios consolidaron las alianzas de seguridad de Marruecos en el continente y reforzaron su papel como socio clave para la estabilidad regional.
Las discusiones con países de América Latina y el Caribe enriquecieron igualmente esta dinámica. Chile, Argentina, Brasil, Bahamas y Panamá participaron en reuniones bilaterales centradas en el intercambio de experiencias y la coordinación contra las redes criminales transnacionales. En el lado asiático, el Sr. Hammouchi recibió a altos responsables de India, Turquía, Baréin, Kuwait, Malasia, Yemen, China, Corea del Sur y Nepal.
Paralelamente a los encuentros con representantes de los Estados, el jefe del DGSN-DGST también prestó especial atención al fortalecimiento de la cooperación multilateral. Se reunió con el presidente de INTERPOL, su secretario general y varios miembros del comité ejecutivo de la organización. También mantuvo conversaciones con el Consejo de Ministros Árabes del Interior, la Universidad Naif de Ciencias de la Seguridad y el Departamento de Operaciones de Paz de las Naciones Unidas.
Algunas de estas reuniones desembocaron en la firma de memorandos de entendimiento estructurantes. Se concluyó un acuerdo con la Policía Nacional noruega para reforzar la cooperación bilateral en la lucha contra la delincuencia organizada transfronteriza. Otro protocolo fue firmado con la Policía Federal etíope, centrado en el desarrollo de la cooperación operativa, técnica y de inteligencia, además del fortalecimiento de capacidades mediante programas de formación.
A través de esta serie de encuentros estratégicos, Marruecos confirma más que nunca su posición central en la arquitectura de seguridad internacional. La implicación personal del Sr. Abdellatif Hammouchi y su capacidad para establecer asociaciones sólidas han contribuido a reforzar la credibilidad del modelo marroquí de seguridad y a ampliar su círculo de influencia, convirtiendo estos intercambios en un instrumento decisivo para la paz, la cooperación y la lucha contra las amenazas transnacionales.