Mauritania y los socios internacionales: la ecuación de la seguridad y la estabilidad

El presidente mauritano Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani en la sede de la OTAN
Mauritania goza de un creciente interés por parte de las potencias internacionales, ya que Estados Unidos, España, Francia y la OTAN dependen en gran medida —junto con China y Rusia en distintos niveles— de la estabilidad que caracteriza al país, que hoy se describe como “el único superviviente del caos en el Sahel”
  1. La visión de seguridad y cohesión social del presidente Ghazouani
  2. Mauritania: un papel central y un peso estratégico

Tras una serie de golpes de Estado y disturbios en Malí, Burkina Faso y Níger, aumentan los riesgos de expansión de los grupos terroristas en África Occidental y Central, y crecen las preocupaciones en círculos occidentales ante la posibilidad de que la región caiga en un estado de caos generalizado. 

Este contexto ha llevado a numerosos países europeos a llamar a las puertas de Mauritania en busca de una asociación de seguridad para afrontar los desafíos comunes, al tiempo que algunos de estos países buscan reubicar sus fuerzas y proteger sus intereses en la zona. A ello se suman potencias regionales como Marruecos y Argelia, que también buscan reforzar su cooperación con Mauritania para garantizar la seguridad y la estabilidad.

El presidente de Mauritania, Ould Cheikh El Ghazouani, en la ONU

Esta competencia por estrechar la cooperación con Mauritania se desarrolla en un momento en que se expande la visión internacional del papel central que desempeña el país en las estrategias de lucha contra el terrorismo y la gestión de los conflictos fronterizos.

¿Cómo logró Mauritania alcanzar un “puerto seguro” en un entorno tan inflamado, y qué políticas adoptó Nuakchot para ganarse la confianza de sus socios?

El rey de Marruecos, Mohamed VI, y el presidente de Mauritania, Mohamed Ould Ghazouani - PHOTO/MAP

La visión de seguridad y cohesión social del presidente Ghazouani

Desde su llegada al poder, el presidente mauritano Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani ha trabajado para dotar al ejército de todos los medios logísticos, de movilidad y de acompañamiento necesarios. También adoptó un modelo de unidades bien armadas y de rápida movilidad para facilitar la vigilancia y el desplazamiento en las vastas fronteras del país.

Estas unidades, formadas por fuerzas de élite, han demostrado una alta capacidad de intervención rápida y respuesta a emergencias, además de haber tejido relaciones positivas con las poblaciones fronterizas gracias a la asistencia médica, suministros sanitarios y ayuda cuando ha sido necesaria.

Durante su reciente gira por el este del país, en la frontera con la inestable República de Malí, Ghazouani afirmó que:“el gobierno ha proporcionado a las Fuerzas Armadas y de Seguridad todas las condiciones necesarias para cumplir con su deber nacional de la mejor manera posible, con el fin de asegurar el país en general y las zonas fronterizas en particular”.

El presidente elogió los sacrificios de las fuerzas armadas y de seguridad, destacando que “se caracterizan por un profundo espíritu nacional y una ciudadanía sincera que las lleva a priorizar el interés de la patria por encima de cualquier consideración personal”.

También hizo un llamamiento a los ciudadanos para que cooperen con los cuerpos de seguridad y contribuyan a preservar la tranquilidad pública, señalando que la seguridad es “una responsabilidad compartida” que exige complementariedad entre la ciudadanía y las instituciones del Estado.

El rey Felipe VI recibe al presidente de Mauritania, Ould Cheikh El Ghazouani

Los discursos del presidente en las ciudades y aldeas cercanas a la frontera maliense reflejan su aproximación dual: un enfoque de seguridad, basado en fortalecer al ejército y a las unidades de seguridad, y en facilitar su capacidad de movimiento, despliegue y respuesta; y un enfoque social, fundado en implicar al ciudadano y hacerle consciente de su responsabilidad como primer guardián de la unidad, seguridad y estabilidad del país.

Ghazouani también ha trabajado para calmar el frente interno mediante el diálogo, la concertación y la apertura hacia todos los actores políticos, lo que permitió a Mauritania evitar tensiones y crisis internas que sacudieron la estabilidad de muchos países africanos.

En paralelo, ha adoptado políticas para sacar a Mauritania de los conflictos y tensiones entre los países vecinos, construyendo una postura de neutralidad positiva que ha convertido a Nuakchot en prácticamente el único país de la región capaz de dialogar y comunicarse con todas las partes del Magreb y del Sahel.

Mauritania: un papel central y un peso estratégico

De lo anterior se desprende que el peso estratégico de Mauritania ha superado sus fronteras geográficas para convertirse en una pieza fundamental en las ecuaciones regionales e internacionales. Su posición geográfica privilegiada la convierte en un punto de conexión esencial entre el Norte de África y África Occidental, lo que refuerza su capacidad de influir en las dinámicas políticas y de seguridad de la región.

Además de su papel en seguridad —que se ha manifestado claramente en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado— Mauritania se ha posicionado como pilar de estabilidad regional.

En este contexto complejo, Mauritania debe invertir en sus capacidades y reforzar los mecanismos de cooperación con sus socios internacionales, lo que le permitirá impulsar el desarrollo sostenible y consolidar su estabilidad interna. Mantener y ampliar este peso estratégico requiere una visión clara y estrategias eficaces, que abran nuevas oportunidades para el país en la escena internacional y refuercen su papel como uno de los actores principales de la región.

Y para concluir, cito al escritor maliense Sambo Sissoko, quien describió en un artículo la estrategia mauritana que llevó al país a este nivel de estabilidad en un entorno en llamas, afirmando:“la fuerza de Mauritania radica en su silencio estratégico: no proclamó lemas como ‘soberanía recuperada’ o ‘ruptura con Occidente’, sino que ejerció su soberanía sobre el terreno con inteligencia y serenidad.”

Mohamed Lemine Khattary. Periodista y escritor mauritano