Marruecos: el centinela silencioso de la seguridad mundial

Fuerzas especiales de la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) de Marruecos - PHOTO/@DGSN_MAROC
Los servicios de seguridad de Marruecos ya no son solo una potencia regional, sino que se han convertido en una fuente primaria de inteligencia e intervención proactiva tanto para las capitales europeas como para las naciones africanas
  1. El éxito austriaco: un caso práctico de cooperación
  2. Un historial de éxitos proactivos
  3. La BCIJ: de la inteligencia a la persecución
  4. La doctrina de los «ataques preventivos»
  5. Un socio indispensable más allá de las fronteras
  6. La ventaja tecnológica y estratégica

En los últimos años, el reino norteafricano de Marruecos se ha convertido en un pilar fundamental de la arquitectura internacional de la lucha contra el terrorismo. Los servicios de seguridad marroquíes han dejado de ser una potencia regional para convertirse en una fuente primaria de inteligencia e intervención proactiva tanto para las capitales europeas como para las naciones africanas. La eficacia del «modelo de seguridad» marroquí se reconoce cada vez más como un factor decisivo para mantener la estabilidad mundial.

El éxito austriaco: un caso práctico de cooperación

La demostración más reciente del alcance internacional de Marruecos tuvo lugar en enero de 2026, cuando los servicios de inteligencia marroquíes desempeñaron un papel fundamental al ayudar a las autoridades austriacas a frustrar un importante complot terrorista. La operación culminó con la detención de un ciudadano austriaco vinculado a la organización terrorista «ISIS» que, supuestamente, planeaba atentados a gran escala contra las fuerzas de seguridad.

Viena reconoció oficialmente a la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) de Marruecos por proporcionar información «decisiva» que permitió a los investigadores identificar al sospechoso y reunir pruebas de sus intenciones extremistas. Esta coordinación aceleró la investigación, descubriendo propaganda digital y grabaciones de vídeo del sospechoso jurando lealtad al ISIS.

Un historial de éxitos proactivos

La estrategia de seguridad marroquí se basa en la proactividad. En lugar de reaccionar ante los acontecimientos, las agencias del Reino se centran en desmantelar las amenazas en la fase de planificación. Este enfoque ha dado importantes resultados a nivel nacional e internacional.

Desde 2002, los servicios de seguridad marroquíes han desmantelado con éxito más de 200 células terroristas. Tras la Ley Antiterrorista de 2003, Marruecos amplió su capacidad para criminalizar las intenciones extremistas y los vínculos con proyectos terroristas, lo que permitió una intervención temprana.

La BCIJ: de la inteligencia a la persecución

Para comprender los recientes éxitos en materia de seguridad en Austria y en toda Europa, hay que fijarse en la «sala de máquinas» de la estrategia antiterrorista de Marruecos: la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ).

A menudo denominada el «FBI marroquí», la BCIJ representa una evolución única en la seguridad mundial: una agencia híbrida que fusiona el oscuro mundo de la inteligencia con los requisitos de transparencia del sistema judicial.

Durante décadas, la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) funcionó principalmente como una agencia de inteligencia nacional (los «ojos y oídos» del Estado). Sin embargo, el cambio global en las tácticas terroristas tras los atentados de Casablanca de 2003 y el ataque de Marrakech de 2011 hizo necesario un instrumento legal más ágil.

En 2015 nació la BCIJ. Se creó para salvar la brecha entre la recopilación de información y la acción legal. Antes de la BCIJ, los agentes de inteligencia a menudo tenían que traspasar los casos a las unidades policiales habituales, con el riesgo de perder «impulso de inteligencia» o precisión legal. Al albergar la BCIJ dentro de la DGST, Marruecos creó una «ventanilla única» para la lucha contra el terrorismo: 

· Inteligencia: la DGST identifica la amenaza.

· Acción: la BCIJ (dotada de estatus de policía judicial) lleva a cabo las redadas y las detenciones.

· Aspectos legales: la BCIJ trabaja directamente bajo la supervisión del fiscal para garantizar que todas las pruebas estén listas para el juicio.

El apodo de «FBI marroquí» no es solo una fachada. Al igual que el FBI estadounidense, la BCIJ tiene jurisdicción nacional y un mandato que abarca las amenazas más complejas para el Estado:

· Lucha contra el terrorismo: su principal misión en la «guerra contra el terrorismo».

· Crimen organizado: desmantelamiento de cárteles internacionales de drogas y redes de tráfico de personas.

· Ciberinteligencia: supervisar la «web oscura» y las redes sociales en busca de actividades de reclutamiento y radicalización.

La doctrina de los «ataques preventivos»

El papel de la BCIJ en la «guerra contra el terrorismo» se define por una doctrina de proactividad. Según la filosofía de la BCIJ, esperar a que un complot terrorista llegue a la fase «lista» es un fracaso.

En su lugar, utilizan una enorme red de inteligencia humana (HUMINT) e inteligencia de señales (SIGINT) para desmantelar las células mientras aún se encuentran en la fase ideológica o logística. A principios de 2026, la BCIJ había desmantelado cientos de células utilizando esta estrategia de «cortar la mecha antes de que se encienda».

Un socio indispensable más allá de las fronteras

La influencia de Marruecos se extiende mucho más allá de su propio territorio. Actualmente está clasificado como un socio indispensable para varias potencias mundiales, ya que la información proporcionada por los servicios de inteligencia marroquíes ha sido fundamental para frustrar ataques inminentes en España, Bélgica, Francia, Alemania e Italia.

La BCIJ ha convertido efectivamente a Marruecos en un «proveedor de servicios de seguridad» para Occidente. Su papel en la «guerra contra el terrorismo» es ahora indispensable para varios socios globales.

La ventaja tecnológica y estratégica

El éxito de Marruecos no es casual, sino el resultado de una importante inversión en tecnología moderna y recursos humanos. Al combinar la recopilación tradicional de información con el seguimiento avanzado de las redes extremistas en el espacio digital, el Reino ha demostrado su capacidad para penetrar incluso en las organizaciones terroristas más secretas.

A medida que las amenazas terroristas siguen traspasando las fronteras nacionales, el «modelo marroquí», caracterizado por su proactividad, la cooperación internacional y un marco jurídico sólido, sigue siendo una de las herramientas más eficaces en la lucha mundial contra el extremismo violento.