El Sáhara marroquí: del discurso diplomático a la realidad de la estrategia estadounidense
- Declaración estadounidense sobre el Sáhara
- Impacto político y económico de la postura de Estados Unidos
- Modelo de desarrollo en las provincias del sur
- Iniciativa de autonomía como solución al conflicto
- Niveles del mensaje de Estados Unidos
- Realidad inquebrantable ante adversarios de la integridad territorial
- Rol de Marruecos en la región
- Futuro del Sáhara marroquí
Declaración estadounidense sobre el Sáhara
Sin embargo, la reciente declaración estadounidense, tras la reunión del alto consejero para Asuntos Africanos con el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, resultó inusualmente clara: Estados Unidos renueva su reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara y afirma que la Iniciativa de Autonomía es la única base para una solución justa y duradera a este conflicto.
Impacto político y económico de la postura de Estados Unidos
La importancia no radica únicamente en el contenido del mensaje, sino también en la manera en que Washington vinculó la dimensión política con la económica. El hecho de subrayar que las empresas estadounidenses están avanzando en inversiones en “todas las regiones de Marruecos, incluido el Sáhara”, significa en términos prácticos la consolidación de la marroquinidad de las provincias del sur y su integración natural en la trayectoria del desarrollo nacional. Es un paso que trasciende el discurso político para consagrar una realidad tangible que refuerza la estabilidad y fortalece la asociación estratégica.
Modelo de desarrollo en las provincias del sur
Este posicionamiento adquiere mayor peso si se considera la dinámica puesta en marcha por el propio Marruecos sobre el terreno. Desde el lanzamiento en 2015 del nuevo modelo de desarrollo para las provincias del sur, por iniciativa de Su Majestad el Rey Mohamed VI, el Estado ha invertido miles de millones de dólares en proyectos de infraestructuras, puertos y autopistas, así como en educación, salud y energías renovables. Las ciudades de El Aaiún y Dajla se han convertido en plataformas regionales de inversión y de conexión afro-europea, haciendo del desarrollo una herramienta para reforzar la pertenencia nacional y garantizar la dignidad de los ciudadanos.
Iniciativa de autonomía como solución al conflicto
En el plano político, Marruecos no presentó la Iniciativa de Autonomía como una imposición, sino como una solución de compromiso equilibrada: concede a la población el mayor grado de autogestión bajo la soberanía marroquí y rompe con las quimeras separatistas que han demostrado sus límites. Desde su presentación en 2007, esta propuesta ha recibido una acogida creciente como solución seria y creíble, lo que hoy confirman las posturas de varias capitales importantes, con Washington a la cabeza.
Niveles del mensaje de Estados Unidos
El mensaje de Estados Unidos se despliega en tres niveles paralelos:
- Político: impulsar el proceso de la ONU sobre una base clara, la autonomía.
- Económico: garantizar la legitimidad de las inversiones estadounidenses en las provincias del sur como parte integrante del territorio marroquí.
- Estratégico: reforzar la posición de Marruecos como aliado fiable en una región marcada por crisis de seguridad y desafíos transnacionales.
Realidad inquebrantable ante adversarios de la integridad territorial
Esta nueva ecuación coloca a los adversarios de la integridad territorial frente a una realidad inquebrantable: un discurso internacional cada vez más amplio que respalda la autonomía, grandes inversiones que crean hechos económicos sobre el terreno y asociaciones estratégicas que consolidan la estabilidad regional. Marruecos, por su parte, recoge los frutos de una política de largo aliento que combina visión real, paciencia diplomática y logros de desarrollo concretos.
Rol de Marruecos en la región
No puede analizarse esta postura estadounidense sin considerar el papel más amplio que desempeña Marruecos en la región. Además de impulsar el desarrollo de sus provincias del sur, Marruecos contribuye a la seguridad regional mediante la lucha contra el terrorismo y la delincuencia organizada, la cooperación estrecha en materia migratoria y el ejercicio de eficaces funciones de mediación en África. Estas iniciativas reflejan la imagen de un país responsable y activo, capaz de ser un socio estratégico tanto para Estados Unidos como para Europa.
Futuro del Sáhara marroquí
La conclusión es clara: el futuro del Sáhara marroquí no se decidirá en consignas ideológicas ni en apuestas obsoletas, sino en una solución práctica y aplicable: la Iniciativa de Autonomía. Washington ya ha reconocido esta realidad y, poco a poco, el mundo entero se encamina hacia su aceptación.