La defensa de Nicolás Maduro en Estados Unidos y el papel clave de su abogado

El presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores asisten a su comparecencia con los abogados defensores Barry Pollack y Mark Donnelly para enfrentarse a cargos federales estadounidenses que incluyen narcoterrorismo, conspiración, tráfico de drogas, lavado de dinero y otros, en el Tribunal Federal Daniel Patrick Moynihan de Manhattan, Nueva York, EE. UU., el 5 de enero de 2026, en este boceto de la sala del tribunal - REUTERS/ JANE ROSENBERG
El juicio sin precedentes que enfrenta a Nicolás Maduro con la justicia estadounidense y pone a prueba los límites de la inmunidad de jefes de Estado y la estrategia de defensa internacional
  1. ¿Quién es Barry J. Pollack?
  2. Conflictos de interés potenciales
  3. Pago de honorarios y financiación de la defensa
  4. Motivaciones para elegir a Pollack y sus posibles estrategias legales
  5. Hipótesis sobre el futuro

El arresto de Nicolás Maduro en Nueva York y su comparecencia ante un tribunal federal ha desencadenado un proceso jurídico sin precedentes en la historia reciente de Estados Unidos que va más allá de los cargos de narcoterrorismo y tráfico de cocaína imputados por la Casa Blanca 

Junto a Maduro nace la figura de Barry J. Pollack, un abogado penalista estadounidense cuyo nombre ha cobrado notoriedad en los últimos días por haber asumido la defensa del líder venezolano.

El abogado Barry Pollack durante una rueda de prensa - REUTERS/ TYRONE SIU

¿Quién es Barry J. Pollack?

Barry J. Pollack cuenta con más de treinta años de experiencia en litigios penales complejos en tribunales federales de Estados Unidos. Ha presidido asociaciones de defensa criminal y es socio del bufete Harris St. Laurent & Wechsler, con oficinas en Washington y Nueva York. Su trayectoria incluye casos de seguridad nacional, como delitos financieros, espionaje y fraude. Entre los casos que forman parte de su hoja de vida destacan: 

  • Defensa de Julian Assange, fundador de WikiLeaks, negociando un acuerdo que permitió la liberación del activista tras más de una década de litigio. 

  • Representación de Michael W. Krautz, ejecutivo absuelto en el escándalo de Enron

  • Anulación de la condena de Martin Tankleff, quien pasó 17 años en prisión por un crimen que no cometió

  • Defensa de un exoficial de la CIA por filtración de información sensible

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, sale junto con sus abogados Barry Pollack y Jennifer Robinson del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos tras una audiencia, en Saipán, Islas Marianas del Norte, EE. UU., el 26 de junio de 2024 - REUTERS/ KIM HONG-JI

Conflictos de interés potenciales

Podría surgir un conflicto de interés, ya que la defensa y la acusación operan en un entorno donde Estados Unidos ha aplicado sanciones económicas fuertes y bloqueo de activos a organizaciones ligadas al Gobierno de Maduro. Esto es parte de su estrategia para lograr un cambio en el liderazgo del país. 

Estas sanciones incluyen la congelación de actividades de empresas petroleras venezolanas y la designación de buques y compañías como bienes bloqueados por supuestas infracciones a las leyes de sanciones estadounidenses. La presión económica del Departamento del Tesoro norteamericano es otro factor que ayuda al aumento las tensiones entre las decisiones legales y las de política exterior, ya que podría tener un impacto indirecto en la estrategia de Pollack. 

Otros conflictos de interés podrían aparecer si personas del entorno político o empresarial venezolano, tanto dentro como fuera del país, pagaron o influyeron en la decisión de contratar a abogados externos de alto nivel como Pollack. 

Aunque no hay información clara sobre quién está pagando los honorarios de Pollack, en casos similares en otras situaciones se han usado fondos privados, familiares o asesorías corporativas para pagar equipos de defensa costosos. 

Un vehículo de la policía de Nueva York se encuentra cerca del Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn (MDC Brooklyn) después de que Estados Unidos atacara Venezuela y capturara a su presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, el 3 de enero de 2026 - REUTERS/ EDUARDO MUÑOZ

Pago de honorarios y financiación de la defensa

No hay información pública que confirme quién está pagando los honorarios de Barry Pollack en este caso. Debido al estatus de Maduro y a las limitaciones por sanciones internacionales, es probable que los honorarios provengan de recursos propios no bloqueados de intermediarios financieros que no estén directamente sancionados, de apoyo de aliados políticos o de redes de financiación extranjeras que operen fuera de la jurisdicción de Estados Unidos. 

Otra posibilidad en pleitos como este es el uso de fondos legales depositados a través de otros bufetes o fideicomisos internacionales creados para proteger los pagos legales de sanciones directas. 

Motivaciones para elegir a Pollack y sus posibles estrategias legales

La defensa de Maduro no es un caso ordinario. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York le atribuye a Maduro y a su entorno una conspiración histórica para introducir cocaína en el mercado estadounidense. La elección de Pollack responde a: 

  • Experiencia en litigios de alto perfil político y mediáticamente sensibles

  • Conocimiento del sistema de justicia federal, especialmente en Nueva York

  • Habilidad para negociar con el Gobierno y manejar evidencia delicada o clasificada

  • Reputación técnica y contactos profesionales para acceder a recursos legales amplios

Hasta ahora, la defensa ha planteado dos líneas argumentales claras: impugnación de la legalidad de la captura de Maduro y alegación de inmunidad soberana, aunque Washington no reconoce su legitimidad como presidente. 

Una hipótesis razonable es que Pollack intentará retrasar el proceso mediante mociones preliminares que obliguen al tribunal a considerar cuestiones de jurisdicción y derecho internacional antes de avanzar al juicio de fondo. 

Nicolás Maduro Guerra, hijo del derrocado presidente Nicolás Maduro, se dirige a los manifestantes el día en que la vicepresidenta Delcy Rodríguez juró formalmente como presidenta interina de Venezuela, mientras Nicolás Maduro comparecía ante un tribunal de Nueva York después de que la administración Trump lo destituyera del poder, en Caracas, Venezuela, el 5 de enero de 2026 - REUTERS/ MAXWELL BRICEÑO

Salud, seguridad y derechos humanos de Maduro 

La defensa de Nicolás Maduro podría usar su estado de salud, tanto físico como mental, como un punto central en el proceso. Aunque todavía no se ha pedido la libertad bajo fianza, han sugerido que su salud necesita atención, lo que podría llevar a solicitudes para recibir tratamiento médico o incluso a una libertad condicional mientras avanza el caso. 

Es posible que la defensa argumente que la detención prolongada, la presión mediática y política, o las condiciones de prisión normales ponen en riesgo su salud. Históricamente, en casos de exlíderes detenidos en Estados Unidos y Europa, los aspectos de salud y seguridad se han usado para conseguir condiciones especiales de detención o libertades temporales, como atención médica preferencial y supervisión distinta. 

La seguridad de Maduro es otro aspecto importante, debido a su perfil público y a los oponentes políticos. La defensa podría emplear esto como estrategia legal, buscando no solo protección física, sino también generar presión diplomática. Esto podría atraer la atención de Gobiernos amigos, organizaciones internacionales y grupos de Derechos Humanos, lo que complicaría el caso, ya delicado tanto legal como políticamente. 

El presidente venezolano Nicolás Maduro, capturado, es escoltado mientras se dirige al juzgado federal Daniel Patrick Moynihan de Manhattan para comparecer por primera vez y enfrentarse a cargos federales estadounidenses, entre los que se incluyen narcoterrorismo, conspiración, tráfico de drogas, blanqueo de capitales y otros, en el helipuerto del centro de Manhattan, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, el 5 de enero de 2026 - REUTERS/ ADAM GRAY 

Novedades e implicaciones del caso

En la primera audiencia, Maduro y su esposa negaron todos los cargos. Pollack confirmó al juez que no pedirá fianza por ahora, pero podría hacerlo más adelante, quizás usando como base su salud o el tiempo de detención. 

Aunque la fiscalía ha presentado cargos detallados, la evidencia completa podría tardar en presentarse para proteger a los testigos y los métodos de investigación. Esto da pie a que la defensa se enfoque en restringir la entrada de ciertas pruebas o en pedir mayor transparencia antes de que se presenten formalmente. 

Hipótesis sobre el futuro

  • Negociar acuerdos: Pudiera buscarse un trato para reducir los cargos o las penas, como pasó con Assange

  • Discutir pruebas importantes: Parte de lo que se presente como prueba podría venir de inteligencia secreta o debatible. Eso daría pie a cuestionar el proceso

  • Pelear por inmunidad y reconocimiento del Estado: La defensa podría generar discusiones extensas sobre los derechos de los jefes de Estado y el reconocimiento diplomático, más con el objetivo de complicar el proceso que de acelerar su resolución. 

El proceso judicial contra Maduro se desarrollaría en varias etapas a lo largo de 2026 y, de manera hipotética, hasta 2027

En enero de 2026, Maduro es arrestado y presentado en Nueva York, donde se declara inocente. Pollack asume su defensa. Durante los primeros tres meses del año se presentan las mociones sobre inmunidad, la legalidad de la captura y la validez de las pruebas. 

El sello del Departamento de Justicia de los Estados Unidos se ve en el exterior del edificio de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan, Nueva York, EE. UU. - REUTERS/ ANDREW KELLY

En los tres meses siguientes podrían celebrarse audiencias para examinar pruebas y escuchar testigos. La defensa podría intentar excluir ciertos elementos o pedir que partes del juicio sean secretas. 

Si las mociones iniciales no detienen el caso, el juicio comenzaría oficialmente en el tercer trimestre de 2026, aunque en cualquier momento antes de un veredicto podría negociarse un acuerdo con la Fiscalía. De manera hipotética, el juicio podría concluir en 2027, dependiendo de apelaciones, retrasos por mociones y negociaciones entre las partes. 

Que Barry J. Pollack defienda a Nicolás Maduro hace que el juicio no sea uno común. Su experiencia nos dice que no se quedará solo con las respuestas clásicas a la acusación, sino que usará estrategias legales y técnicas complejas. 

Aunque es difícil que consiga inmunidad total o que lo absuelvan rápido, su defensa puede cambiar cuánto dure el proceso, decidir qué pruebas se aceptan y, quizás, crear un espacio para negociar. Este caso podría ser un ejemplo para cómo se juzgará a futuros mandatarios ante la justicia de Estados Unidos, a quienes Trump ha mandado señales de alerta, ¿el más sonado? Gustavo Petro, actual presidente de Colombia.