Reingeniería del caos: el mapa de Al Qaeda es candidato a expandirse en el sur de Yemen

Un hombre se lamenta por la destrucción de un bombardeo en Yemen.
Lo que está ocurriendo en las regiones del sur de Yemen no puede leerse como simples movimientos de seguridad ni como reacciones coyunturales
  1. Retroceso en la lucha antiterrorista
  2. En el corazón del peligro

Lo que vive Hadramaut y Al Mahra en particular —con vídeos difundidos del saqueo de armas por elementos de Al Qaeda y celebraciones públicas por la salida de las fuerzas emiratíes y del sur de la zona— es un indicio de un momento regional e internacional decisivo, vinculado a líneas vitales de suministro petrolero y al comercio mundial.

Observadores y medios del sur advierten del aumento de los indicios de descontrol de seguridad en Al Mukalla y en distintas zonas de la costa de Hadramaut, tras el redespliegue de las fuerzas del sur y su retirada de varios puntos, coincidiendo con la entrada de fuerzas y grupos armados respaldados por Arabia Saudí, entre ellos elementos tribales y componentes militares del norte.

El vacío de seguridad dejado por la retirada de las fuerzas del sur y de las unidades emiratíes de lucha antiterrorista empujó a hombres armados procedentes de gobernaciones del norte, entre ellas Marib, a cometer saqueos. Vídeos difundidos en redes sociales muestran el traslado de armas, municiones y equipos militares desde el interior de los campamentos utilizando vehículos civiles.

El reciente descontrol de seguridad en Hadramaut vuelve a poner sobre la mesa viejos temores sobre el regreso del caos a Al Mukalla, ciudad que vivió años de estabilidad tras la expulsión de Al Qaeda en 2016 por las Fuerzas de Élite Hadramíes con apoyo emiratí —posteriormente integradas en las fuerzas del Consejo de Transición del Sur—, antes de que los últimos acontecimientos, ligados al redespliegue de fuerzas y al cambio del equilibrio sobre el terreno, sacudieran esa estabilidad.

Retroceso en la lucha antiterrorista

El centro «South 24» señala en un informe que «el líder de Al Qaeda en la Península Arábiga, Saad al-Din al-Awlaki, expresó la satisfacción de la organización por la retirada de las fuerzas especiales emiratíes de lucha antiterrorista de Yemen, así como por la retirada de las fuerzas del Consejo de Transición del Sur de la gobernación de Hadramaut».

Fuerzas del norte respaldadas por Arabia Saudí entraron en varias zonas de Hadramaut. Una fuente del sur afirmó que «el Consejo reubicó sus fuerzas en Hadramaut para evitar un mayor derramamiento de sangre a causa de los injustificados bombardeos aéreos saudíes», según el centro.

El Consejo de Transición del Sur había tomado el control de Hadramaut y Al Mahra el 2 de diciembre, en el marco de una operación militar destinada a asegurar la gobernación frente a los grupos terroristas, cortar las redes de contrabando vinculadas a las milicias hutíes y evitar el tráfico de petróleo y riquezas.

Además, «South 24» documentó que «cuentas afiliadas a Al Qaeda difundieron vídeos que, según dijeron, documentan el control de quienes describieron como “los hijos de Al Rayan” sobre depósitos de armas en una de las instalaciones dentro del aeropuerto de Al Rayan, que anteriormente utilizaban las fuerzas del sur», ello después de que Al Qaeda amenazara a comienzos del pasado diciembre con enfrentarse a las fuerzas del sur que entraron en Hadramaut.

Hace unos días, el Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos anunció la finalización de la retirada total de sus soldados de Yemen, incluidas las fuerzas antiterroristas. Observadores señalaron a «South 24» que este paso «afectará negativamente a los esfuerzos internacionales de lucha contra el terrorismo que lideraban los Emiratos junto a las fuerzas del sur en Yemen, y que habían logrado recientemente importantes éxitos en Abyan, Shabwa y Hadramaut». La medida emiratí se produjo tras un bombardeo saudí contra el puerto civil de Al Mukalla.

En el corazón del peligro

Un informe del canal sureño «Aden Independiente» advierte que «Hadramaut se ha convertido en el corazón del peligro, mientras se perfila un plan para desmantelar el sistema de lucha antiterrorista y reciclar el caos en la gobernación situada al este de Yemen».

El informe añade que «Hadramaut ya no está al borde del peligro, sino que hoy se encuentra en su mismo corazón; se revelan etapas chocantes de manipulación de la seguridad y se reingeniería el caos con una calma letal. Lo que ocurre hoy es un proceso gradual para derribar el sistema de seguridad y lucha antiterrorista que protegió el territorio durante años».

Señala asimismo que «el regreso de las organizaciones terroristas, encabezadas por Al Qaeda, no es una coincidencia temporal, sino el resultado de una realidad que se quiso configurar, cuya primera fase comenzó con el golpe y la expulsión de las fuerzas del sur dedicadas a la lucha antiterrorista, y la introducción de las llamadas milicias de emergencia yemeníes leales a la Hermandad Musulmana —clasificada como terrorista—, junto con las Brigadas Escudo de la Patria y el Ejército Nacional procedente de la región de Marib, principal bastión de Al Qaeda en la Península Arábiga».

El periodista yemení Ali Nasser al-Awlaki afirma en una publicación en la plataforma X que «la región de Hadramaut vive hoy las fases más peligrosas del descontrol de seguridad. Los saqueos ya no se limitan a los campamentos, sino que se han extendido a propiedades privadas y comercios a plena luz del día, en medio de una ausencia total de seguridad».

Añade que «elementos de los Hermanos Musulmanes y las hordas llegadas del norte llevan a cabo saqueos sistemáticos, y el ciudadano hadramí vive un auténtico estado de terror, sin protección ni seguridad. La verdad que no puede negarse es que, antes del bombardeo saudí, Hadramaut no presenció este descontrol, ni existía una presencia significativa de la influencia de los Hermanos; el caos comenzó tras el bombardeo, y la víctima es el ciudadano».

Las fuerzas del Consejo de Transición del Sur habían logrado unificar las fuerzas de seguridad desplegadas en el sur de Yemen tras conseguir «controlar la región de Hadramaut, rica en petróleo y recursos, en el este del país, antes de ampliar su despliegue hacia el este para incluir la gobernación de Al Mahra», según la agencia china Xinhua. Sin embargo, todo ello retrocedió por completo con su redespliegue a raíz del bombardeo saudí.

El sur de Yemen ocupa una posición estratégica que controla uno de los nudos de navegación mundial más sensibles. Bab el-Mandeb no es solo un paso marítimo, sino una arteria que conecta el mar Rojo con el océano Índico, por la que transita una gran parte del comercio mundial de energía y mercancías. Cualquier perturbación en esta zona se refleja de inmediato en los precios de la energía, las cadenas de suministro y la seguridad de la navegación internacional.