Rusia abre la puerta al Plan de Autonomía marroquí del Sáhara: un giro con impacto geoestratégico en el Magreb

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, se dirige a la 80.ª Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), en la sede de la ONU en la ciudad de Nueva York, EE. UU., el 27 de septiembre de 2025 - REUTERS/ CAITLIN OCHS
El apoyo de Moscú al Plan de Autonomía de Marruecos fortalece la posición diplomática de Rabat y limita la influencia de Argelia y el Frente Polisario
  1. Contexto del viraje ruso: del “no definido” al apoyo condicionado
  2. ¿Qué motivaciones hay detrás del “sí” ruso?
  3. La posición saharaui y la crisis de legitimidad del Polisario
  4. Repercusiones para Occidente, Europa y Estados Unidos
  5. Riesgos, contradicciones y límites del respaldo ruso

Rusia ha dado un paso diplomático decisivo: declarar su disposición a respaldar el Plan de Autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental, bajo ciertas condiciones y supervisión de las Naciones Unidas

Esta evolución marca un punto de inflexión en la diplomacia del Magreb y tiene implicaciones profundas: refuerza la posición de Rabat, pone en tensión a Argelia y reconfigura apuestas de potencias como Estados Unidos o la Unión Europea

Que Moscú se pronuncie públicamente supone un salto simbólico y estratégico; pero no basta apoyar con palabras, será fundamental ver cómo esas declaraciones se traducen en votos, presiones multilaterales y presencia territorial efectiva

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, y el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Expatriados, Nasser Bourita, entran en una sala para sus conversaciones en Moscú, Rusia, el 16 de octubre de 2025 - PHOTO/ PAVEL BEDNYAKOV via REUTERS

Contexto del viraje ruso: del “no definido” al apoyo condicionado

Hasta ahora neutral, Moscú está predispuesta a tomar la misma senda que Estados Unidos, Israel, España, Francia y los más de 120 países que ya han reconocido la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara y apoyan su Plan de Autonomía propuesto en 2007 por el rey de Marruecos, Mohamed VI. El “sí” ruso no es inocuo, sino que encierra intereses estratégicos, contradicciones y desafíos de legitimidad. 

“Para nosotros, será aceptable aquella opción de solución que satisfaga a todas las partes. La cuestión estará cerrada cuando todas las partes involucradas realmente sientan que la solución se ha alcanzado en base a un equilibrio honesto de intereses”, señaló el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov. 

No obstante, este giro no trae consigo un “apoyo incondicional”. Moscú ha señalado que condiciona su apoyo al consenso entre partes implicadas. El apoyo ruso no pretende destruir las relaciones con Argelia, pero posiciona al país norteafricano en una coyuntura. 

Aunque se podría interpretar que la decisión del Kremlin puede complementar la influencia estratégica de Argel en el conflicto y en la región. Recordemos que la marcha paulatina de las tropas francesas de los países del Sahel está siendo remplazada por milicias rusas, lo que daría más poder de influencia a Moscú. 

La gente se reúne frente a un monumento improvisado durante una ceremonia celebrada para rendir homenaje a los combatientes de Wagner que fueron asesinados en Mali por rebeldes tuareg del norte, en el centro de Moscú, Rusia, el 4 de agosto de 2024 - REUTERS/ YULIA MOROZOVA

Rusia, un socio "fiable y constructivo" para Marruecos

Tras las conversaciones sobre la posible aprobación al Plan de Autonomía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, los ministros de Asuntos Exteriores de Rusia y Marruecos, Sergei Lavrov y Nasser Bourita, han firmado finalmente un principio de acuerdo por el cual la Federación Rusa afirma que la solución marroquí al conflicto del Sáhara Occidental es la más viable.

"Hoy firmamos un memorando de entendimiento para estructurar y organizar las consultas políticas de manera que sean más regulares", dijo, y agregó que "el desarrollo de estas consultas bilaterales no está dirigido contra nadie, sino que tiene como objetivo principal fortalecer la paz y la estabilidad en el mundo".

"Consideramos a Rusia un actor importante en la escena internacional como miembro permanente del Consejo de Seguridad y un actor influyente en numerosos asuntos internacionales. Por lo tanto, nuestro diálogo rendirá frutos positivos".

Por su parte, Sergei Lavrov señaló que "Rusia está dispuesta a ayudar a resolver los problemas en estas partes del mundo con otros países interesados"; y subrayó la necesidad de una coordinación continua en plataformas internacionales, como las Naciones Unidas, y el desarrollo de la cooperación entre Rusia y la Liga Árabe.

¿Qué motivaciones hay detrás del “sí” ruso?

Durante décadas, la postura rusa sobre el conflicto del Sáhara ha sido inamovible: autodeterminación y referéndum. Sin embargo, detrás de este cambio de perspectiva existen varias motivaciones

Equlibrar las relaciones en el Magreb y África

Desde la época soviética, las relaciones entre Rusia y Argelia, sobre todo en el ámbito militar, han sido fructíferas. Posteriormente, estos lazos también unieron a la política de ambos países. La relación ha sido siempre simbiótica: poder en la región del norte de África a cambio de armamento

El resurgimiento de Rabat como un actor político internacional ha llamado la atención de Moscú que ve en Marruecos una “nueva vía” de influencia en la región del Norte de África. No obstante, las tensas relaciones entre Marruecos y Argelia supondrán un quebradero de cabeza para la diplomacia rusa. 

El respaldo diplomático puede abrir puertas para participar de contratos en energía, minería, pesca e infraestructura en las provincias saharianas. Esa presencia tangible reforzaría su legitimidad en la región como actor relevante. 

El presidente ruso, Vladímir Putin, estrecha la mano de su homólogo argelino, Abdelmadjid Tebboune, en San Petersburgo, Rusia, el 16 de junio de 2023 - Pavel Bednyakov/Fotografía de la agencia RIA Novosti vía REUTERS

Impactos en la rivalidad entre Marruecos y Argelia

Para Marruecos, el respaldo ruso suma un actor de peso a su estrategia diplomática: un nuevo aliado que debilita los argumentos de aislamiento del Plan de Autonomía. Con ello, Rabat puede reforzar su narrativa de solución “realista y viable”. Para Argelia y el Frente Polisario, la jugada rusa es una señal de que su modelo enfrenta un desgaste diplomático creciente. 

Sin embargo, Argelia podría reaccionar con firmeza: intensificar su diplomacia en África, reforzar alianzas con otros actores (por ejemplo, China, países del bloque africano, o incluso buscar una contrapartida con Rusia si lo ve traicionado), o aumentar su presión política sobre el Polisario. De lo contrario la tensión en la frontera sur podría reavivarse indirectamente. 

La posición saharaui y la crisis de legitimidad del Polisario

Para el Frente Polisario, organismo financiado por Argelia, y sus defensores, la estrategia basada en la independencia plena ha venido perdiendo impulso diplomático frente al modelo autonómico, que gana adhesiones. 

Un respaldo tan potente como el de Rusia es un duro revés simbólico y táctico

El Plan de Autonomía marroquí presentado en 2007 y con 35 puntos en su formulación original, sigue siendo visto por el Polisario, organización calificada como terrorista por el Gobierno de Estados Unidos, como “una coartada que niega el derecho pleno de elección soberana”. 

Sin embargo, cada respaldo internacional que recibe la propuesta marroquí erosiona cada vez más la narrativa del Polisario, quienes pretenden, a través de la fuerza, gobernar en la región a la que denominan la “República Árabe Saharaui Democrática” (RASD), y reduce sus márgenes de negociación. 

Soldados del Frente Polisario son vistos durante un desfile militar en la aldea de Tifariti, en el Sáhara Occidental - AP/ ARTURO RODRÍGUEZ

Repercusiones para Occidente, Europa y Estados Unidos

Marruecos es una economía con cada vez más peso internacional y donde las grandes potencias internacionales tienen fuertes intereses económicos, políticos y sociales

En el caso de Europa, los vínculos que unen al bloque con Rabat se basan en el intercambio comercial, la firma de acuerdos y en materia de seguridad e inmigración, donde Marruecos es uno de los países que más colabora con la Unión Europea. 

El sí de Rusia podría desconfigurar esta situación y degenerar en un aumento de poder del Kremlin en los intereses europeos. Como resultado, Europa podría perder margen de maniobra en las decisiones sobre el diferendo saharaui. 

Por otro lado, el sí de Rusia supone darle la razón a Estados Unidos, quien califica a Marruecos como “el socio más creíble y serio del país en el continente africano”, y confirmaría el carácter global del conflicto que se extiende por más de cinco décadas. 

Para la mayoría de los socios, la decisión de Rusia de aceptar el Plan marroquí como el más viable significa un refuerzo en su postura para resolver el conflicto

Riesgos, contradicciones y límites del respaldo ruso

La decisión del Kremlin de manifestar su predisposición a respaldar el Plan de Autonomía de Marruecos conlleva una serie de riesgos y contradicciones, que, de ser mal gestionadas por Rusia, podría ser un golpe duro a su influencia internacional, y más cuando año tras año han intentado aumentar su poder en la región del Sahel –“el patio trasero de Europa”–. 

Credibilidad frente al derecho internacional

Rusia siempre ha basado su postura en apelaciones al Derecho Internacional y al principio de no intervención. Una postura igual de válida que la contraria; pero de confirmarse el apoyo al Plan de Autonomía bajo la fórmula marroquí, Moscú podría ser acusada del uso del doble estándar con respecto a otros conflictos.  

El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita recibiendo al enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, en la capital, Rabat, el 5 de julio de 2022 - PHOTO/  Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos

Resistencia en el mundo árabe o africano

Una de las principales políticas internacionales del Kremlin ha sido la “colonización” de África a través de la influencia militar: primero en Argelia y posteriormente expandiéndose por todos los países de la región del Sahel, especialmente, en Mali, Burkina Faso y Chad. 

Un apoyo al Plan de Autonomía podría ser visto por estos países que forman parte del paraguas ruso, como un abandono al principio de autodeterminación, en especial de aquellos que respaldan causas similares dentro del continente. 

Dependencia política y condiciones ocultas

Si bien el apoyo puede conducir al final del conflicto, éste no estará ausente de exigencias por parte de Moscú. Aunque se desconocen las posibles condiciones rusas, el acceso a reservas minerales, la participación en proyectos estratégicos, y la salida al océano Atlántico pueden ser las posibles candidatas para estar sobre la mesa en las posibles negociaciones. 

Es casi seguro que el “sí” tendrá un precio político para Marruecos en forma de compromisos con Rusia