Trump cambia su discurso sobre Gaza y convoca una Cumbre en la Casa Blanca

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca en Washington, DC, EE. UU., el 26 de agosto de 2025 - REUTERS/ JONATHAN ERNST
El presidente primero habló de un fin en semanas, pero después negó un desenlace claro, mientras busca liderar las negociaciones desde Washington

Tras confirmar que en dos o tres semanas habría un desenlace en el conflicto entre Gaza e Israel, el presidente norteamericano se retractó de sus palabras en una reunión en el Despacho Oval aludiendo que “no hay nada concluyente y que esto lleva pasando mucho tiempo”. 

Previo a dar marcha atrás, Donald Trump aseguró estar muy triste por la muerte de los cinco periodistas que se encontraban en el hospital que bombardeó Israel esta semana. “Esto debería terminar”, señaló. 

El presidente de EE. UU., Donald Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio, el secretario del Interior, Doug Burgum, y el secretario de Salud y Servicios Humanos (HHS), Robert F. Kennedy, Jr., asisten a una reunión de gabinete en la Casa Blanca en Washington, DC, EE. UU., el 26 de agosto de 2025 - REUTERS/ JONATHAN ERNST

Del mismo modo, Trump confirmó la convocatoria de una Cumbre en la Casa Blanca para buscar una solución al conflicto. En ella, según afirmó Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos en Oriente Medio, habrá una importante participación israelí. “Sí, tendremos una gran reunión en la Casa Blanca, presidida por el presidente, y se trata de un plan muy completo que vamos a elaborar para la posguerra en Gaza”, expresó.

La situación de los gazatíes, la cual se ha agravado hasta el extremo en estos últimos meses, y que ha conmocionado al mundo, han sido el motivo que han llevado a los norteamericanos a buscar un desenlace lo antes posible. De hecho, recientemente, Naciones Unidas declaró oficialmente el estado de hambruna en Gaza, para más de 500.000 personas.

Witkoff aclaró que en el encuentro se abordará principalmente el plan para “el día después”; y se atrevió a pronosticar cuando terminará: “Creemos que vamos a resolver esto de una manera u otra, sin duda antes de finales de este año”. 

El enviado especial de EE. UU., Steve Witkoff - REUTERS/KEVIN LAMARQUE

Durante la rueda de prensa, Witkoff recordó que el objetivo es llegar a un alto el fuego que permita posteriormente poner fin al conflicto, una medida que no habría gustado al Ejecutivo israelí. Este plan recuerda a conversaciones pasadas con Qatar y Egipto como mediadores que Hamás si veía con buenos ojos, pero que Israel no. 

En paralelo, el Departamento de Estado norteamericano habría certificado que el secretario de Estado, Marco Rubio, mantendrá una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar. También está previsto que se reúna con la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, con quien ya habría mantenido un encuentro el pasado mes de mayo en Israel. Otros asistentes son miembros de la Conferencia de presidentes, y líderes del grupo de presión proisraelí, American Israel Public Affairs Committee (AIPAC). 

Desde la llegada a la Presidencia norteamericana, Trump ha dejado grandes titulares sobre su idea de futuro tanto para la región de la Franja de Gaza como para los propios gazatíes. Sin duda, el más polémico de todos fue su deseo de convertir al enclave palestino en la Riviera de Oriente Medio, a través de la expulsión de las más de dos millones de personas que viven en la región a países vecinos, como Egipto, Líbano y Jordania. 

El presidente de EE. UU., Donald Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio, el secretario del Interior, Doug Burgum, y el secretario de Salud y Servicios Humanos (HHS), Robert F. Kennedy, Jr., asisten a una reunión de gabinete en la Casa Blanca en Washington, DC, EE. UU., el 26 de agosto de 2025 - REUTERS/ JONATHAN ERNST

Sin embargo, esta idea, que fue aplaudida por el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, suscitó el rechazo de la mayor parte de la Comunidad Internacional y, sobre todo, del mundo árabe. 

Momentos antes de la reunión en Washington, la organización pro-Derechos Humanos, Human Rigth Watch (HRW) emitió un comunicado en el que aseguraba que el Ejército norteamericano podría enfrentarse a consecuencias legales por la ayuda prestada a Israel en la comisión de crímenes de guerra.