La votación en la ONU próxima a validar la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara

Miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas - REUTERS/ EDUARDO MUÑOZ
Las Naciones Unidas ratificarán el Plan de Autonomía marroquí del Sáhara Occidental tras una votación decisiva aplazada por la crisis en Sudán

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se encuentra próximo a aprobar una nueva resolución sobre el conflicto del Sáhara Occidental. Este nuevo texto respaldaría de forma oficial el Plan de Autonomía marroquí sobre la región propuesto por el rey de Marruecos, Mohamed VI, en 2007 como la vía más “realista, efectiva y creíble” para la resolución del conflicto, el cual se extiende por más de cinco décadas.

Estos avances son frutos de los esfuerzos diplomáticos realizados por el rey Mohamed VI y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos, con Nasser Bourita, como una figura clave en la política exterior marroquí.

El apoyo explícito de Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia, unido a la opinión de China que aboga por una resolución basada en el diálogo, Marruecos ha logrado mostrar que la visión separatista del Frente Polisario, brazo armado de Argelia en el conflicto, no es una fórmula que garantice la paz duradera y el fin del conflicto.

El ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Expatriados, Nasser Bourita - Pavel Bednyakov vía REUTERS

Son más de 20 países del bloque europeo y más de 120 países a nivel global, los que han reconocido de forma oficial que el Plan de Autonomía de Marruecos es la mejor solución. Además de los Estados, organizaciones internacionales han expresado su apoyo a la iniciativa marroquí.

Asimismo, son más de 30 los países que han establecido consulados en Dajla y El Aaiún, principales urbes de la región del Sáhara Occidental, cada vez más cerca de convertirse oficialmente en las Provincias del Sur de Marruecos.

Y así lo reconoció un diplomático europeo en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York resumió: “Lo que Marruecos ha logrado en el Consejo de Seguridad es la culminación de una doctrina diplomática real que ha convertido al Sáhara Occidental marroquí en un pilar de su política exterior. Hoy, no cabe duda de que la única solución política viable es la autonomía bajo soberanía marroquí”.

Sin embargo, el giro decisivo para Marruecos ha sido el reciente apoyo expreso de la Administración Trump. Según la Casa Blanca, el proyecto de resolución propone extender el mandato de la MINURSO durante un año; y reafirma que Marruecos es el representante único del territorio.

No obstante, la aprobación de este plan requiere, al menos, el voto de 9 de los 15 miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y que ninguno de los miembros permanentes –Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia– ejerza su derecho al veto.

Consejo de Seguridad de la ONU - REUTERS/ SHANNON STAPLETON

Este requerimiento marca un proceso decisivo para la continuidad y reconocimiento del plan presentado, el cual concentra la atención internacional sobre el conflicto en la región.

El escenario diplomático actual refleja un conjunto diverso de posiciones entre los países que forman parte del Consejo de Seguridad. En este marco, las posturas de los miembros permanentes y no permanentes influirán en la posible ratificación de la resolución.

El reparto de votos y sus posturas revela las alianzas y tensiones que rodean el debate en torno al Sáhara Marroquí, mostrando un equilibrio cauteloso entre apoyos directos, abstenciones y oposiciones tácitas.

Dentro de los cinco miembros permanentes, Estados Unidos destaca por su fuerte respaldo al plan de Autonomía, siendo además el principal impulsor y patrocinador del texto para la resolución.

Francia, por su parte, mantiene un apoyo constante y tradicional, habiendo reconocido la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara. El Reino Unido adopta una postura más moderada, pero se alinea a favor de la iniciativa de Autonomía.

China adopta un enfoque equilibrado, mostrando tendencia a abstenerse durante la votación. En igual sentido, Rusia manifiesta una neutralidad estratégica que podría traducirse también en una abstención.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, y el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Expatriados, Nasser Bourita, entran en una sala para sus conversaciones en Moscú, Rusia, el 16 de octubre de 2025 - PHOTO/ PAVEL BEDNYAKOV via REUTERS

Entre los miembros no permanentes para 2025, Argelia se posiciona como parte interesada y opositora al texto, con planes de abstenerse según el medio "Al-Khabar". Corea del Sur muestra neutralidad, aunque con apoyo hacia la iniciativa de Autonomía.

Dinamarca, inicialmente opuesta en 2004 al considerar ilegal la presencia marroquí en el Sáhara, ha evolucionado hacia el reconocimiento de la Autonomía como aportación seria y confiable para el conflicto en 2024. Grecia respalda discretamente a Rabat, apoyando un enfoque serio sobre la Autonomía. Guyana, en cambio, mantiene una posición no alineada y reconoce al Frente Polisario desde 1979.

Respecto a los miembros no permanentes para 2026, Pakistán se presenta como un socio firme de Marruecos, apoyando su integridad territorial. Panamá renovó su respaldo a la Autonomía Marroquí y suspendió relaciones con el Frente Polisario en 2024. Sierra Leona también fortalece su apoyo a Rabat, al contar con un Consulado en Dakhla.

Eslovenia se sitúa alineada con la Unión Europea, respaldando de forma clara la propuesta de Autonomía. Por último, Somalia muestra apoyo al plan de Autonomía, sumándose a la lista de países con representación consular en Dakhla.

La combinación de aliados comprometidos y socios cautelosos sostiene a Marruecos en una posición diplomática reforzada, consolidando la legitimidad de su proyecto de Autonomía bajo la soberanía nacional.

El presidente ruso, Vladimir Putin, y el presidente chino, Xi Jinping, llegan a un desfile militar para conmemorar el 80.º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, en Pekín, China, el 3 de septiembre de 2025 - Sputnik/Alexander Kazakov/Pool vía REUTERS

Tres de ellos han expresado su firme apoyo a Marruecos, Rusia ha indicado que la solución marroquí es la más viable y China aboga por una solución basada en el diálogo, por lo que la propuesta del Plan de Autonomía marroquí estaría cerca de materializarse.

El texto, que se prevé, aprobará el Consejo de Seguridad se basa en la conducción del conflicto en torno al Plan de Autonomía marroquí; la consideración necesaria de establecer una solución política final; la extensión del mandato de la MINURSO; y la disposición de los países miembros de acoger a todos los actores involucrados para resolver el conflicto.

Pero esto no ha estado exento de polémicas. Argelia, y por ende el Frente Polisario, mostraron sus desacuerdos con el texto propuesto por Estados Unidos, que respalda la solución marroquí, aludiendo a que “violaría el derecho de autodeterminación de los pueblos”.

De esta forma, Argelia ha tratado de abogar un posible respaldo africano, aludiendo a que la gran mayoría de los países del continente han tenido, en algún momento de su historia reciente, que acogerse a ese derecho para acabar con el colonialismo. Sin embargo, la propuesta argelina ha carecido de apoyo alguno.

El revés que sufrió el Gobierno de Abdelmadjid Tebboune tras el apoyo de Rusia a la iniciativa de Marruecos ha tratado de solventarlo a través de la figura de su ministro de Asuntos Exteriores, Ahmed Attaf quien se reunió con su homólogo chino, Wang Yi, para tratar de, tal y como China ha señalado, “abogar por una solución dialogada que satisfaga a ambas partes”.

El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, se dirige a la 78.ª sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, EE. UU., el 19 de septiembre de 2023 - REUTERS/ MIKE SEGAR

En esa reunión telefónica, Attaf se encontró con la negativa china a una solución separatista, hecho que ha marcado, posiblemente, el final del conflicto y la confirmación de que el aislamiento internacional argelino y las muertes de cientos de personas en el Sáhara podrían haberse evitado de haber alcanzado una solución.

La aceptación creciente del enfoque marroquí, basado en el realismo y el consenso, dista de las antiguas demandas de referendos y consignas separatistas que han perdido peso político. A pesar de intentos de desinformación por parte de medios argelinos, que hablan de enmiendas de gran calado a la propuesta en coordinación con funcionarios estadounidenses, estas versiones buscan retrasar el proceso y no reflejan el respaldo internacional hacia Marruecos.

El rey Mohamed VI ha enfatizado la soberanía sobre el Sáhara como un eje fundamental de la política exterior marroquí, dejando claro que cualquier alianza debe respetar la integridad territorial del Reino. Este mensaje ha sido respaldado por grandes potencias como Estados Unidos, Francia, Reino Unido y España, que han manifestado apoyo explícito a la iniciativa de autonomía como única base para negociaciones.

La corroboración de los cinco países miembros del Consejo de Seguridad confirma la apertura de un nuevo escenario que pone en marcha una nueva etapa en el Magreb, consolidando a Rabat como un actor clave para la estabilidad y un socio confiable en el tablero político internacional.