La inminente resolución de la ONU sobre el Sáhara Occidental

<p>Sede del Consejo de Seguridad de la ONU  - REUTERS/ JEENAH MOON</p>
Sede del Consejo de Seguridad de la ONU  - REUTERS/ JEENAH MOON

La ONU está a punto de emitir una resolución clave sobre el Sáhara Occidental, un tema que podría cambiar el rumbo del conflicto y confirmar la soberanía de Marruecos mientras busca una solución realista y duradera

Para mañana, jueves 30 de octubre, se ha previsto que el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, emita una nueva resolución en torno del problema del Sáhara Occidental, el territorio más meridional de Marruecos que por 50 años ha sido objeto de conspiraciones por parte de Argelia y sus dos inventos: el Polisario y la autoproclamada “República Árabe Saharaui Democrática – RASD”, en la idea de impedir que el reino alauita pudiera consolidar su histórica y legítima soberanía efectiva sobre esa región.

No deberá ser difícil, entonces, intuir que su texto irá encaminado en el sentido dominante de cómo se han venido desencadenando los procesos en el sistema internacional sobre dicho territorio, que no es otro que, hallar una solución realista, seria y duradera, y que, a entender de la abrumadora mayoría de países miembros de la ONU, deberá traducirse en el reconocimiento de la soberanía del reino de Marruecos sobre el Sáhara y la aceptación de la propuesta marroquí de autonomía para las provincias del sur del país.

Mirando el decurso de las referidas tendencias en el mundo donde prácticamente todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, es decir, Estados Unidos de América, Francia, Reino Unido y Rusia -solo falta China-, se han inclinado en favor de la justa causa de Marruecos y de cómo la inmensa mayoría de las poblaciones saharauis viven completamente su realización en medio de un ejercicio pleno de sus derechos ciudadanos y con calidad de vida inobjetable, es del parecer del autor de estas líneas que una resolución idónea e ideal debería ir en ese único sentido del realismo político y social en el Sáhara Occidental.

Carretera hacia el paso fronterizo de Guerguerat, conexión entre Marruecos y Mauritania - ATALAYAR/ GUILLERMO LÓPEZ
Carretera hacia el paso fronterizo de Guerguerat, conexión entre Marruecos y Mauritania - ATALAYAR/ GUILLERMO LÓPEZ

No resultará la construcción de una sensatez la persistencia de un proceso que solo ha generado inestabilidad para el Magreb e impacto negativo para el decurso de una sociedad africana hacia el desarrollo a la luz de los enormes auspicios que siguen acomodándose en bien del norte de África.

El mundo sigue volteando la página a la historia ya conocida en la que resultará obsoleto, anacrónico y hasta incompatible seguir insistiendo en un fenómeno de descolonización que acabó con la histórica y cincuentenaria Marcha Verde de 1975.

El mundo exige que la nación directamente involucrada, es decir, Argelia, se mire al espejo de la vida internacional que merece junto a Marruecos y las demás naciones del Magreb y asiente dejar la actitud recalcitrante que ha mantenido obstinadamente, volviéndose a una aceptación ecuménica que, incluso, podría con el propio correr de los años, crear las bases para una real integración en esa parte de África que ha estado ausente por tramas deliberadas que hoy solo se ven como insoportables.

La ONU deberá interpretar por la esperada resolución, el eco de lo que realmente quiere la inmensa mayoría de la comunidad internacional en el tema del Sáhara marroquí, que hasta a su derecho internacional lo ha armonizado en favor del reino alauita, con la apertura de misiones.