Libia: ¿la eliminación de Saïf al-Islam Gadafi sella el acuerdo franco-estadounidense?

Seis días después de la reunión secreta de París, la muerte del hijo de Muammar Gadafi simplifica la recomposición política libia y allana el camino para una unificación institucional bajo el control atlántico
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Saïf al-Islam Gadhafi
  1. Análisis temporal
  2. Lectura analítica IGH
  3. Cuestiones regionales y diplomáticas
  4. Implicaciones económicas y de seguridad
  5. Perspectiva IGH / Proyección a 3-5 años
  6. Doctrina atlántica subyacente
  7. Fuentes principales

El 3 de febrero de 2026, Saïf al-Islam Gadhafi, hijo del exlíder libio Muammar Gadhafi, fue asesinado en Zintan (oeste de Libia) durante una operación llevada a cabo por un comando de cuatro hombres armados. Según fuentes familiares y mediáticas (RFI, Reuters, Al Jazeera), los atacantes neutralizaron los sistemas de vigilancia antes de ejecutar al heredero gadafista de 53 años, buscado por la Corte Penal Internacional desde 2011 por delitos de lesa humanidad.

Análisis temporal

Esta eliminación se produce en una cronología estratégica inquietante. El 28 de enero de 2026, se celebró una reunión secreta en París, organizada bajo los auspicios conjuntos de Francia y Estados Unidos. Los participantes libios -Saddam Haftar (hijo del mariscal y vicecomandante del Ejército Nacional Libio) para el Este, e Ibrahim Dbeibah (asesor de seguridad del primer ministro Abdulhamid Dbeibah) para el Oeste - discutieron una unificación institucional que excluye a los "exactores" y tiene como objetivo de compartir el poder petrolero, militar y financiero. Esta mediación fue precedida, los días 26 y 27 de enero, por la gira magrebí de Massad Boulos, asesor especial del presidente Trump, en Túnez y luego en Argel, para alinear las capitales regionales en este proceso de estabilización.

El asesinato de Saïf al-Islam, que tuvo lugar seis días después de esta reunión parisina, no puede analizarse como un simple ajuste de cuentas de la milicia. El momento, la metodología operativa y la ausencia de reivindicaciones sugieren una operación de “limpieza” política que facilite el acuerdo franco-estadounidense.

Lectura analítica IGH

Firma operativa profesional

El modus operandi revela una capacidad técnica de nivel estatal o paraestatal: sabotaje previo de las cámaras de vigilancia, asalto coordinado por cuatro operadores, exfiltración sin rastro. Esta firma supera con creces los estándares clásicos de la milicia libia y evoca una planificación de tipo inteligencia externa.

Convergencia de intereses Este-Oeste

A pesar de sus rivalidades históricas, los campos de Dbeibah (Oeste, apoyado por Turquía y Qatar) y Haftar (Este, apoyado por Rusia, Egipto y los Emiratos) compartían un interés común: eliminar a un "tercer ladrón" que pudiera torpedear su acuerdo de reparto de poder. Saïf al-Islam encarnaba esta amenaza estructural.

El obstáculo de Saïf al-Islam: nostalgia y legitimidad tribal

Aunque oficialmente a favor de las iniciativas de reunificación de la ONU, Saïf representaba un gran peligro político para ambos bandos. Un número creciente de libios, especialmente dentro de las tribus Warfalla, Gadhafa y Zintan, asocian la era Muammar Gadafi con una estabilidad económica, de seguridad y soberana perdida desde 2011. Saïf cristalizó esta nostalgia sin llevar el pasivo represivo directo de su padre. Los analistas estimaron su potencial electoral entre el 30 y el 40% en caso de una votación transparente.

En 2024, Saïf había roto con Haftar y se había unido a las milicias de Zintan (históricamente adquiridas en el Este), amenazando así el equilibrio militar regional. Para Dbeibah, encarnaba la alternativa anti-milicias y anti-islamistas, socavando la legitimidad del Gobierno de Unidad Nacional entre las clases medias decepcionadas.Vivo, Saïf “monetizó” la herencia paterna sin asumir los crímenes, haciendo que cualquier acuerdo bipartidista Dbeibah-Haftar fuera vulnerable a una protesta popular de Gadafista.

Cuestiones regionales y diplomáticas

Libia: simplificación del panorama político

La eliminación de Saïf simplifica radicalmente la recomposición libia al reducir el juego a un bipolo Dbeibah-Haftar. El acuerdo parisino tenía como objetivo precisamente este objetivo: crear un gobierno unificado que controlara los ingresos petroleros (cuartoproductor africano), las fuerzas armadas y el Banco Central, al tiempo que excluyeba a figuras “engorrosas” como Aguila Saleh (presidenta del Parlamento de Tobruk). Sin Saïf, las tribus kadafistas pierden su figura de proa y tendrán que negociar su integración en el nuevo sistema en una posición de debilidad.

Magreb: reacciones diferenciadas

Argelia: Argel, históricamente favorable al campo de Dbeibah y hostil a Haftar (percibido como pro-occidental), se enfrenta a un doble riesgo. Por un lado, la estabilización libia bajo control franco-estadounidense podría marginar la influencia argelina en Libia. Por otro lado, cualquier fragmentación tribal posterior a la eliminación (escenario de rechazo del “hecho consumado”) corre el riesgo de desestabilizar la frontera este de Argelia (afluencia de refugiados, tráfico de armas, movimientos yihadistas).

Marruecos: Rabat tiene una ventana de oportunidad para reforzar su papel de mediador regional, aprovechando la experiencia de la monarquía en transiciones posteriores a los conflictos. La diplomacia real podría ofrecer sus buenos oficios para facilitar la integración de las tribus kadafistas en el nuevo sistema político libio, posicionando así a Marruecos como garante de la estabilidad magrebí con los socios atlánticos.

Túnez: Túnez, mediador neutral tradicionalmente solicitado para los expedientes libios (mecanismo tripartito Túnez-Argelia-Egipto), ve aumentar su vulnerabilidad de seguridad en caso de desestabilización tribal. La porosidad de la frontera libia expone a Túnez a flujos incontrolados (armas, migrantes, células yihadistas).

Sahel: riesgo de redistribución de la milicia

Los precedentes (2023-2024) muestran que las milicias libias se han redistribuido a Malí y Níger durante las recomposiciones políticas internas. Un escenario de fragmentación post-Saïf podría alimentar la inestabilidad saheliana, en particular a través del corredor sur-libio controlado por grupos armados no alineados.

Implicaciones económicas y de seguridad

Seguridad de los suministros energéticos europeos

Libia sigue siendo un proveedor estratégico para la Unión Europea (cuarto productor africano de petróleo, 80% de la producción controlada por Haftar). La unificación institucional post-Saïf tiene como objetivo garantizar la estabilidad de las infraestructuras petroleras y asegurar las inversiones extranjeras extranjeras (IDE) europeas, en particular italianas (ENI) y francesas (TotalEnergies). Un gobierno unificado también podría reactivar los proyectos de hidrógeno verde y las interconexiones de gas italo-libios.

Contención de los flujos migratorios

Libia es el principal centro de las migraciones irregulares hacia Europa (estimadas en 700.000 personas/año). El acuerdo franco-estadounidense incluye explícitamente la gestión migratoria como contrapartida de la ayuda a la estabilización. Una Libia unificada bajo el control de Dbeibah-Haftar facilitaría los acuerdos bilaterales con la UE sobre el control de las fronteras y el descarga de embarcaciones.

Neutralización de la influencia ruso-china

La presencia del grupo Wagner (reconvertido en Africa Corps) y las inversiones chinas en infraestructuras libias (Belt and Road Initiative) son una importante preocupación atlántica. La eliminación de Saif, que mantenía vínculos con Moscú y El Cairo, forma parte de una estrategia de contención ruso-china en el Mediterráneo. Un gobierno prooccidental en Trípoli reduciría la influencia de estos actores no atlánticos.

Perspectiva IGH / Proyección a 3-5 años

Escenario 1: Estabilización forzada

Probabilidad: muy probable

El acuerdo parisino da lugar a la formación de un gobierno unificado Dbeibah-Haftar en un plazo de 3 a 6 meses. Las tribus kadafistas, privadas de liderazgo, aceptan su integración a cambio de compensaciones (puestos administrativos, presupuestos de reconstrucción local). Se recuperan las inversiones extranjeras directas, la producción petrolera se estabiliza y los flujos migratorios disminuyen gracias a los acuerdos UE-Libia.

Escenario 2: Fragmentación renovada

Probabilidad: bastante probable

Las tribus kadafistas rechazan el “hecho consumado” de la eliminación de Saïf y lanzan una campaña de sabotaje contra las infraestructuras petroleras. Las milicias yihadistas aprovechan el vacío de seguridad para reimplantarse. Turquía y Egipto intensifican sus intervenciones militares directas. El Sahel está experimentando un aumento de la inestabilidad a través del redespliegue de las milicias libias.

Indicadores de validación – Escenario 1

Anuncio oficial de un gobierno unificado para abril de 2026 • Reanudación de la producción de petróleo por encima de los 1,2 millones de barriles/día • Firma de acuerdos migratorios UE-Libia • Reducción de incidentes armados en la Media Luna Petrolera

Indicadores de alerta - Escenario 2

Declaraciones hostiles de las tribus Warfalla en 15 días • Sabotajes petroleros para marzo de 2026 • Movilización de combatientes kadafistas en las redes sociales • Incidentes armados en Zintan o en la Media Luna Petrolera

Doctrina atlántica subyacente

Más allá de los escenarios, la eliminación de Saïf al-Islam revela una doctrina atlántica de “estabilización autoritaria” que prioriza el orden de seguridad sobre la democratización. Francia y Estados Unidos, ante los fracasos de las anteriores intervenciones libias (2011), optan ahora por un enfoque pragmático: apoyar un duopolio Dbeibah-Haftar capaz de garantizar tres objetivos estratégicos (seguridad energética, contención migratoria, marginación ruso-china), aunque sea para sacrificar los procesos electorales y la pluralidad política. Esta lógica podría extenderse a otros teatros magrebíes-sahelianos.

Fuentes principales

RFI, “Libia: Saif al-Islam Gadafi, hijo del ex líder libio, murió”, 3 de febrero de 2026; 

Reuters, “Saif al-Islam Gaddafi, hijo del difunto líder libio, ha sido asesinado”, 3 de febrero de 2026; 

Al Jazeera, “Saif al-Islam Gaddafi, hijo de líder, asesinado en Libia”, 3 de febrero de 2026; 

Africa Intelligence, “Los campamentos de Dbeibeh y Haftar resumen las conversaciones en París”, 28 de enero de 2026; 

Mondafrique, “París intenta una mediación entre los hermanos enemigos libios”, 29 de enero de 2026; 

Agenzia Nova, “Libia: Contactos entre los campos de Haftar y Dabaiba en París », 28 de enero de 2026.