Muere Saif al-Islam Gadafi, el hijo de Muamar el Gadafi que intentó volver a la política libia tras años de cautiverio
- Asesinato de Saif al-Islam Gadafi en Zintan
- Zintan, el lugar del ataque y los años de cautiverio
- Perfil, formación y papel en la apertura internacional del régimen
- De figura aceptable a rostro de la represión en 2011
- Captura, detención y procesos judiciales
Asesinato de Saif al-Islam Gadafi en Zintan
La muerte de Saif al-Islam Gadafi a manos de hombres armados en su casa de Zintan pone fin a uno de los periodos más inciertos y debatibles de la historia reciente de Libia, posterior al 2011.
Saif al-Islam Gadafi murió el 3 de febrero de 2026 en su casa de Zintan. Cuatro hombres armados no identificados entraron en su domicilio, y así lo confirmaron su círculo cercano y su abogado. Las autoridades libias han iniciado una investigación oficial sobre el asesinato, pero aún no hay información clara sobre quiénes fueron los responsables ni cuál fue el motivo exacto del ataque.
Detalles confirmados y estado de la investigación
Los únicos detalles que se conocen por parte de la fiscalía libia confirman que la causa de la muerte de Saif fue herida de bala. Se inició una investigación para identificar a los responsables. Se ha informado sobre la muerte de Saif al-Islam Gadafi, aunque la información es contradictoria. Hasta el momento, las circunstancias exactas que rodean el fallecimiento no han sido confirmadas.
Los informes disponibles indican que los culpables se marcharon y nadie se ha atribuido el hecho. Algunas milicias y grupos armados en Libia han señalado que no tuvieron nada que ver, como la 444 Combat Brigade.
Hipótesis y contexto de tensiones en Libia
En cuanto a los posibles responsables, la situación es compleja. Diferentes grupos y facciones han estado activos en la región, y determinar quién o quiénes serían los exactos culpables podría ser difícil. Es importante esperar a que surja información clara y verificable para poder entender con precisión lo sucedido.
Aunque no se ha confirmado la razón del ataque, algunos analistas y observadores aquí en la zona lo vinculan con las continuas tensiones políticas y armadas en Libia. En particular, la oposición a Saif al-Islam por parte de grupos rebeldes y quienes lo consideraban un impedimento para las elecciones.
Zintan, el lugar del ataque y los años de cautiverio
El ataque sucedió en Zintan, la misma ciudad donde estuvo detenido casi seis años y donde se quedó al ser liberado en 2017. Lo protegían, pero también lo controlaban grupos armados de la zona.
El hijo de Muamar Gadafi, quien fue derrocado y asesinado, realmente fue la imagen del régimen ante el mundo por bastante tiempo. Más tarde, se le vio como el responsable de su represión, y luego como una figura etérea cuyo regreso evitó la idea principal de celebrar elecciones presidenciales en el país. Tenía 53 años.
Perfil, formación y papel en la apertura internacional del régimen
Saif al-Islam, hijo de Muamar y Safiya, nació en Trípoli en 1972. Siempre estuvo muy involucrado en política.
Con un doctorado en Filosofía de la London School of Economics, siendo angloparlante y con experiencia en círculos políticos y académicos occidentales, fue la elección del régimen para su estrategia de fin al aislamiento internacional en los años 2000. Participó en los acuerdos de compensación del ataque de Lockerbie en 1998 e intervino para liberar a las enfermeras búlgaras en 2007. Desde la Fundación Gadafi para el Desarrollo, se compartieron algunas ideas importantes. Estas invitaban a reflexionar sobre la necesidad de una constitución y también a analizar la situación de los derechos humanos.
Formación académica y proyección en el exterior
En muchos Gobiernos occidentales, se le consideraba el “Gadafi aceptable”. En Libia, aunque él no tenía un cargo oficial, muchos lo veían como el segundo hombre más poderoso del país, después de su padre. Esa idea desapareció en 2011.
Cuando la gente se levantó contra el régimen, Saif al-Islam decidió apoyar a su familia y a su tribu. Llegó a ser una voz influyente en la represión, amenazando con “ríos de sangre” y refiriéndose a los insurgentes como “ratas”. Avisó que Libia quedaría destruida si el Gobierno caía.
De figura aceptable a rostro de la represión en 2011
Después de la caída de Trípoli, trató de escaparse a Níger. Se disfrazó de beduino, pero una milicia de Zintan lo encontró en el desierto y lo capturó. Mientras linchaban y ejecutaban a su padre en Sirte, Saif al-Islam seguía en prisión. Estuvo detenido hasta el 2017. Human Rights Watch confirmó que no denunció tortura, pero sí un aislamiento prolongado.
En 2015, un tribunal en Trípoli dictó una sentencia de muerte en ausencia por crímenes de guerra vinculados a la represión de 2011. Al mismo tiempo, la Corte Penal Internacional tenía una orden de arresto vigente por crímenes de lesa humanidad. Su salida bajo la Ley de Amnistía no puso fin a esos juicios ni eliminó los peligros. Se mantuvo escondido por varios años.
Captura, detención y procesos judiciales
En el año 2021, reapareció públicamente en Sabha y anunció su deseo de ser candidato a la presidencia, apoyándose en la nostalgia de una parte de la población que veía la época previa a 2011 como un momento de estabilidad. Fue repudiado por quienes padecieron el régimen anterior de su padre y por grupos armados surgidos de la revolución. A pesar de su inhabilitación por la condena de 2015, las disputas sobre su candidatura contribuyeron al bloqueo del proceso electoral. Libia regresó a un estancamiento político.
En una entrevista para The New York Times Magazine, Saif al-Islam explicó su estrategia: volver “poco a poco, como un striptease”. Analistas han señalado que, pese a su escasa presencia pública, su apellido seguía teniendo un peso simbólico considerable.
Esa carga simbólica fue suficiente para frenar unas elecciones ya frágiles. Su muerte elimina al personaje más visible del bando pro-Gadafi, aunque no garantiza el fin de la crisis. El final de Saif al-Islam también significa el fin de cualquier regreso político inmediato para el clan Gadafi.