Podio para Rahm en el inicio de una renovada LIGA LIV GOLF
Un arranque espectacular, en el que el esprint final de Jon Rahm, con cuatro birdies consecutivos en los últimos cuatro hoyos le valieron un subcampeonato, a un golpe del australiano Elvis Smylie, un debutante tocado por la gracia de los dioses del golf.
La denominada Liga Saudí, o sea la LIV Golf consumó en Riad la primera de sus catorce etapas en cinco continentes, incluyendo las nuevas e importantes reformas en formato y premios. La primera es que los torneos se disputen a cuatro jornadas en vez de a tres, lo que irá en beneficio de los que mejor sepan aguantar el nivel y la presión en los 72 hoyos de cada recorrido. Se ensalza así, además de la calidad, la regularidad, una cualidad que es normalmente patrimonio de los mejores.
Aunque la LIV Golf no ha logrado, como pretendía, la unificación del calendario con el poderoso circuito americano sí ha logrado que los diez primeros clasificados de cada torneo puntúen en el Official World Golf Ranking (OWGR), una concesión cicatera de los máximos dirigentes del golf mundial.
Bien podrían haber extendido esa concesión a los 20 ó 25 primeros. En todo caso, con ello se acentúa la competitividad entre los 57 jugadores que disputarán cada jornada de la LIV, en pos no solamente de su propia clasificación sino también por encaramarse a los primeros puestos del ranking mundial.
Quede constancia en todo caso de la queja saudí: “Limitar los puntos únicamente a los 10 primeros perjudica desproporcionadamente a los jugadores que rinden de manera constante a nivel muy alto, pero acaban justo fuera de ese umbral, así como al talento emergente. Ningún otro circuito o liga competitiva en la historia del OWGR ha sido sometido nunca a una restricción semejante. El juego merece transparencia, los aficionados merecen credibilidad y los jugadores merecen un sistema que les trate igualitariamente”, reza el comunicado de los dirigentes saudíes.
Con estas premisas ventiladas en los despachos, los 57 jugadores clasificados de esta temporada 2026, disputaron en el Riyadh Golf Club de la capital de Arabia Saudí las cuatro jornadas del primer campeonato. Se mantuvo la novedad, iniciada la pasada temporada, de jugarlo en horario nocturno y con luz artificial, adaptándose así a las condiciones climatológicas de un escenario de temperaturas muy calurosas.
Además de la competición individual, los jugadores se agrupan en 13 equipos, varios de los cuales son auténticas selecciones nacionales oficiosas. Es el caso de los Fireballs, compuesto íntegramente por los españoles Sergio García, David Puig, Josele Ballester y Luis Masaveu.
Otros cuatro equipos representan a un país: los estadounidenses del Hyflyers, los ingleses del Majesticks, los australianos del Ripper y los sudafricanos Southern Guards. Habría que añadir al Torque, aunque en este caso iberoamericano, al estar compuesto por el chileno Joaquín Niemann, los mexicanos Abraham Ancer y Carlos Ortiz, y el colombiano Sebastián Muñoz.
La competición por equipos se ha vuelto aún más atractiva que en ediciones posteriores, al haber doblado de cinco a diez millones de dólares la bolsa por torneo y contabilizar todas y cada una de las cuatro tarjetas de los jugadores de cada equipo.
Este torneo de Riad bien podría haber sido el primero del año en adjudicárselo Jon Rahm, capitán español del equipo Legion XIII. Jugó con la calidad y agresividad de siempre, llegando a un resultado final de -23. Hubiera sido suficiente para ocupar el lugar más alto del podio de no haber tenido enfrente a un debutante, el australiano Elvis Smylie, que le superó por un solo golpe, -24, tras hacer gala de una precisión, un aplomo y una constancia muy por encima de sus 23 años de edad.
Fichado por el capitán del equipo australiano, Cameron Smith, éste considerado el mejor putteador del circuito, los Rippers se alzaron también con la victoria por equipos, con tres golpes de ventaja sobre los iberoamericanos del Torque.
A destacar también el quinto puesto individual de David Puig (-20), muy destacado en una clasificación de muchos quilates, donde los otros españoles tuvieron una actuación notable: Josele Ballester (-12), Sergio García (-11) y Luis Masaveu (-10). Resultados que dan una idea clara del nivel de esta competición.
Con las nuevas normas, Rahm y Puig consiguen no solo un buen puñado de puntos en la LIV Golf sino también en la mundial, lo que va a poner aún más caro el acceso a los cuatro torneos del Grand Slam, así como a los grandes del circuito americano.
Por cierto, la PGA, espoleada por el ejemplo saudí ha aumentado considerablemente las dotaciones en premios, lo que ha frenado la huida de grandes figuras, e incluso ha propiciado la vuelta de dos de ellas, Koepka y Reed, ganadores de dos majors en 2023 y 2024, respectivamente, mientras disputaban la LIV Golf.
Próxima parada, con cambio de continente: Adelaida, en Australia. España tendrá también de nuevo su torneo en Valderrama, del 4 al 7 de junio.
