Cambios fiscales que afectan a empresas y autónomos en 2026

Al arrancar el nuevo año, empresarios y autónomos saben que no basta con seguir haciendo las cosas como siempre. Para tomar decisiones con cierta tranquilidad, necesitan pararse, informarse y entender qué cambios fiscales pueden llegar en 2026, ya que de ello dependerá cómo organizar sus cuentas, prever gastos y evitar sobresaltos más adelante

  1. Ajustes en estimación objetiva y plazos de Hacienda
  2. Declaraciones informativas nuevas y gestión de datos
  3. Tipos impositivos y deducciones en el Impuesto sobre Sociedades
  4. Incentivos fiscales medioambientales y sostenibilidad
  5. Fiscalidad indirecta y control digital
  6. Autónomos y cotizaciones

El marco fiscal español sigue ajustándose año tras año y, aunque no introduce giros radicales, incorpora matices que hacen más exigente la gestión diaria y la toma de decisiones a medio plazo. Hoy, la fiscalidad se ha convertido en un entorno en el que hay que medir cada decisión con cautela, donde anticiparse se ha convertido en una completa necesidad, útil para evitar desviaciones, sobrecostes o riesgos innecesarios.

Para pymes y profesionales por cuenta propia, estos ajustes fiscales no se limitan a presentar modelos dentro de plazo o cumplir con los pagos establecidos. Implican analizar con antelación el impacto económico de cada decisión, detectar posibles beneficios fiscales y reducir el margen de error que puede derivar en sanciones. En un escenario normativo cada vez más técnico, la gestión tributaria demanda seguimiento continuo y conocimiento especializado, algo especialmente visible en actividades como los servicios profesionales, el comercio o el ámbito tecnológico, donde el apoyo de perfiles expertos, como los que aporta Ficotec Donostia, asesoría fiscal, facilita una aplicación rigurosa y coherente de la normativa.

Ajustes en estimación objetiva y plazos de Hacienda

Entre las novedades con impacto directo en el día a día de autónomos y pequeños negocios destaca la modificación de los plazos vinculados a los sistemas de estimación objetiva del IRPF y a los regímenes simplificados de IVA. La Agencia Tributaria ha fijado que la renuncia o reversión de estos regímenes para el ejercicio 2026 pueda realizarse hasta el 31 de enero del propio año, ampliando el margen de maniobra para quienes necesitan valorar con más detalle qué forma de tributación se ajusta mejor a su actividad antes de arrancar el ejercicio.

Se trata de un ajuste que no implica modificación alguna de las reglas de cálculo, pero sí amplía un poco el tiempo para decidir si interesa mantener o abandonar estos sistemas en función de la actividad económica. La optimización económica en estos espacios es fundamental, por tanto, disponer de una ventana adicional para elegir la fiscalidad más adecuada puede suponer meses de ahorro o de pagos inesperados.

Declaraciones informativas nuevas y gestión de datos

La Agencia Tributaria ya ha puesto sobre la mesa el calendario fiscal para 2026 y, con él, llegan nuevas obligaciones que afectan directamente a la rutina de empresas y autónomos. Una de las más relevantes es la puesta en marcha del modelo 185, una declaración informativa de carácter mensual sobre las cotizaciones de afiliados y mutualistas que obliga a remitir datos con un nivel de detalle y una frecuencia mucho mayor. En la práctica, esto significa que la información fiscal se controla casi al momento, reduciendo el margen para corregir errores y aumentando la necesidad de llevar la gestión al día.

Este tipo de obligaciones forman parte de una tendencia cada vez más clara, en la que las autoridades fiscales conectan pagos, facturas y cotizaciones para tener una fotografía mucho más completa de cada contribuyente. Con la digitalización de la administración y la conexión entre sistemas, los descuidos que antes pasaban desapercibidos, como una factura mal declarada o una cotización que no se comunicó a tiempo, salen ahora a la luz con mayor rapidez, y suelen hacerlo con un impacto económico más serio.

Tipos impositivos y deducciones en el Impuesto sobre Sociedades

Aunque no se ha introducido una reforma fiscal 2026 que cambie radicalmente la estructura impositiva, sí que se han confirmado ajustes en el Impuesto sobre Sociedades que impactará notablemente a muchas empresas. Las pymes y microempresas verán tipos reducidos respecto al tipo general del 25 %, con entornos impositivos del 24 % para entidades de reducida dimensión y tramos entre el 21 % y el 22 % para micropymes en función de su base imponible. Las empresas de nueva creación, por su parte, seguirán beneficiándose del tipo del 15 % durante los dos primeros ejercicios con resultado positivo.

Son cambios que consolidan un enfoque fiscal diferencial que busca aliviar la presión sobre negocios de menor tamaño, pero también obliga a revisar con detalle la estructura contable y tributaria para garantizar que se apliquen correctamente los tramos y deducciones disponibles.

Incentivos fiscales medioambientales y sostenibilidad

Las políticas fiscales en Europa y España continúan favoreciendo hábitos sostenibles. En 2026 se han prorrogado hasta el 31 de diciembre de este año diversas deducciones relativas a mejoras de eficiencia energética en viviendas, adquisición de vehículos eléctricos y la instalación de infraestructuras de recarga.

Estas deducciones, aunque orientadas históricamente a hogares, pueden interesar también a autónomos que utilizan sus propios activos (como vehículos o instalaciones) para la actividad económica. Los incentivos, sin embargo, forman parte de una política fiscal más amplia que incorpora criterios ambientales en la toma de decisiones empresariales y financieras.

Fiscalidad indirecta y control digital

Aunque los tipos en sí no han sufrido grandes cambios sustanciales, la gestión y supervisión de los mismos sí se ha intensificado con sistemas automatizados, de reporte y control, con el objetivo de modernizar el registro de operaciones, reducir el fraude y agilizar la detección de errores.

Para muchas empresas, esto implica una revisión de sus procesos internos, actualización de software de facturación y formación de equipos para garantizar que todas las operaciones se reflejen correctamente en los registros fiscales.

Autónomos y cotizaciones

El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) y la progresión hacia un modelo basado en ingresos reales han generado expectativas de subidas de cuotas a lo largo de varios ejercicios, aunque algunas medidas recientes han congelado temporalmente determinados tramos.

Esto evidencia que la fiscalidad de los autónomos ya no puede verse de forma aislada del sistema de seguridad social. El análisis de costes efectivos de operar como profesional independiente hoy requiere evaluar la tributación, las cotizaciones y las consecuencias a medio y largo plazo.