Raúl Redondo

Pie de foto: El ministro del Interior de Turquía Suleyman Soylu. AP Photo/Burhan Ozbilici

El Gobierno de Turquía ha decidido lanzar, en cooperación con Irán, una operación militar contra la perseguida guerrilla kurda del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), muy presente en las regiones del sureste de Turquía, especialmente en la frontera iraní e iraquí.

El ministro del Interior turco, Süleyman Soylu, aseguró ante CNNTürk que se ha activado una operación “conjunta con Irán contra el PKK en la frontera oriental”. “No les dejamos respirar, los arrancaremos de raíz”, afirmó Soylu. Según Soylu, las autoridades turcas llevaban 15 días negociando sobre el operativo conjunto, que incluía aeronaves no tripuladas, para limitar los movimientos de la guerrilla en las montañas de la zona fronteriza.

El PKK lleva desde 1984 combatiendo contra las Fuerzas Armadas turcas y mantiene cuarteles centrales en los montes Kandil, al noreste de Irak, fronterizos con Irán. Desde esta zona, una organización próxima al PKK, el Partido de la Vida Libre del Kurdistán (PJAK) lanzó entre 2004 y 2011 ataques esporádicos contra Irán, cuyas Fuerzas de Seguridad acabaron finalmente con esta actividad armada.

Soylu no ha especificado qué bases del PKK son exactamente los objetivos para eliminar, pero el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró en el pasado que el principal objetivo era neutralizar los escondites kurdos próximos a Irak. De hecho, el Ejército turco ha bombardeado durante años posiciones kurdas en regiones montañosas norteñas del territorio iraquí.

Larga trayectoria

El PKK lleva tres décadas y media luchando contra el Estado turco, dentro de un marco de insurgencia en busca de la independencia absoluta respecto a Turquía, pero ya en los últimos tiempos se ha limitado únicamente a solicitar una autonomía para la minoría kurda radicada en territorio otomano, dejando en este caso un reguero de 10.000 personas muertas a lo largo de todo este período.

La etnia kurda ha reclamado desde hace décadas un territorio propio que englobaría partes de diversos países como son Turquía, Irán, Irak y Siria, además de un pequeño enclave en Armenia. El Tratado de Lausana de 1923 dividió lo que se consideraba el Kurdistán entre los territorios actuales de Turquía, Irán, Irak, Siria y la por aquel entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), donde estaba enmarcada la actual Armenia. Con la posterior Segundad Guerra Mundial y el inicio de la descolonización, se trazaron los actuales límites de lo que siempre se ha considerado el Kurdistán por parte de la etnia kurda.

Durante la Guerra Fría y los años 80 hubo numerosos intentos de insurrección por parte de los kurdos, que anhelaban la independencia con un Estado propio, pero todas fueron sofocadas, con gran virulencia en Turquía, Irán e Irak. Tras varios años de persecución, incluso dentro de las propias filas kurdas aparecieron escisiones ante el escaso éxito que tuvieron para alcanzar sus objetivos. Finalmente, más allá de la independencia con Estado propio se busca ya una autonomía más o menos marcada dentro de otros países, como es el caso de Turquía.