Sáhara Occidental: Marruecos apuesta por la modernización socioeconómica de las provincias del sur para equipararlas al resto del país

Aziz Akhannouch, primer ministro de Marruecos - PHOTO/ATALAYAR

El modelo de desarrollo puesto en práctica en las provincias del Sur quiere replicar el éxito económico de la región norte de Marruecos y acabar con las desigualdades territoriales

  1. Revolución social y económica en el Sáhara
  2. Agricultura y planes hídricos
  3. Educación y sanidad
  4. Infraestructuras para vertebrar Marruecos
  5. Puerto atlántico de Dajla

La apuesta de Marruecos por el Sáhara Occidental o, como se denominan allí, las provincias del sur, va más allá de las cuestiones geopolíticas, escenificadas en estas semanas con el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU al plan de autonomía marroquí.

Se trata de una estrategia liderada desde la monarquía para apostar por el desarrollo socioeconómico de esta región, replicando el modelo de éxito que ha funcionado en la región norte, Tánger-Tetuán-Alhucemas, para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos de las provincias del Sur y reducir las desigualdades con otras regiones. Un objetivo estratégico en el que el propio rey Mohamed VI ha insistido en numerosos discursos a lo largo de los últimos años.

Ha sido el primer ministro marroquí, Aziz Akhannouch, quien ha recalcado esta “revolución socioeconómica” en el sur de Marruecos, durante la sesión mensual de consultas, en la Cámara de Representantes, sobre la política general de desarrollo e inversión en las provincias del Sur.

El Rey de Marruecos, Mohamed VI - PHOTO/ARCHIVO

Revolución social y económica en el Sáhara

En palabras de Akhannouch, “desde Guelmim hasta Guerguerat, las provincias del Sur han experimentado una innegable revolución social y económica, bajo el sabio liderazgo de Su Majestad el Rey”.

El primer ministro dejó clara la hoja de ruta que hay que seguir después de la Resolución 2797/2025 del Consejo de Seguridad de la ONU, que el pasado 31 de octubre calificaba la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental como la más viable.

Una hoja de ruta que pasa por la ejecución de proyectos que tengan un impacto positivo y concreto en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos de esta región y su equiparación con la del resto de Marruecos, para reducir las desigualdades territoriales, uno de los principales objetivos estratégicos de la monarquía marroquí.

Estos proyectos están enfocados desde hace tiempo a dotar a los habitantes de la región de medios de vida, infraestructuras y condiciones socioeconómicas equiparables a los del resto del país y se dirigen hacia varias áreas fundamentales para la población, como son la agricultura, la educación y la sanidad.

Agricultura y planes hídricos

Respecto al sector agrícola, el primer ministro marroquí hizo hincapié, en su discurso ante la Cámara de Representantes, al papel fundamental que desempeña la agricultura en el modelo de desarrollo de las provincias del Sur.

Akhannouch mencionó la existencia de hasta 55 proyectos agrícolas, con un presupuesto que supera los 4.900 millones de dirhams (456 millones de euros), dedicados a la agricultura solidaria, el riego y la preparación de tierras, y el establecimiento de centros de formación profesional.

El desarrollo del sector agrícola en la región pasa también por hacer frente a la escasez de agua, que se ha acentuado durante los últimos años debido a las persistentes sequías y que constituye otra de las preocupaciones del Rey Mohamed VI, quien ha subrayado en ocasiones señaladas, como en el Discurso del Trono, la importancia de los planes hídricos para afrontar este problema.

Una de las plantas desaladoras que ya están funcionando en Marruecos - PHOTO/ARCHIVO

En el caso de las provincias del Sur, la solución a la escasez de agua pasa por la planta desalinizadora de agua del mar que está construyendo en Dajla la empresa francesa Engie. Con un presupuesto de 2.600 millones de dirhams (242 millones de euros), la construcción de la planta finalizará este mismo año 2025. Está previsto que, cuando entre en funcionamiento, la planta produzca alrededor de 37 millones de metros cúbicos de agua dulce al año, de los que 30 se dedicarán al sector agrícola y 7 al consumo humano.

Se trata de un proyecto, además, que apuesta por la sostenibilidad, ya que funcionará con energía eólica, lo que permitirá reducir sus costes operativos.

Educación y sanidad

Akhannouch también se refirió a los proyectos educativos que el Ejecutivo está llevando a cabo en las provincias del Sur, como el programa pionero que apuesta por mejorar la calidad de la educación y fomentar la innovación.

Este programa se ha extendido a la totalidad de las escuelas de la región de Dajla (Dakhla-Oued Eddahab), que incluyen a 24 escuelas primarias con 14.000 alumnos y 14 secundarias con 7.800; y a 183 escuelas primarias y 31 secundarias de la región de Guelmim-Oued Noun.

Respecto a la sanidad, otra de las prioridades gubernamentales es la modernización de las infraestructuras sanitarias en las regiones del Sur, como puso de manifiesto el primer ministro ante la Cámara de Representantes.

Clase en una escuela primaria marroquí - REUTERS/YOUSSEF BOUDIA

Una modernización que comienza por la rehabilitación de los centros de salud y que culminará con la inauguración, en 2027, de la Fundación Mohamed VI para las Ciencias de la Salud. Un moderno hospital universitario situado en la ciudad de Dajla que contará con más de 300 camas y albergará facultades de Medicina, Ingeniería Biomecánica, Enfermería y diversas profesiones sanitarias.

Además, la creciente demanda sanitaria de esta región obligará a aumentar la formación de médicos: se prevé que, desde 2027, se incorporen entre 80 y 100 profesionales al año en El Aaiún; 150 anuales en Guelmim desde 2030; y 100 anuales en Dajla desde 2030.

Infraestructuras para vertebrar Marruecos

Otro aspecto importante en el que Akhannouch insistió durante su intervención fue en el de las infraestructuras, un factor decisivo para vertebrar el país y para lograr el desarrollo socioeconómico, imitando el modelo que se ha desarrollado en el norte, en la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas.

Como señaló el primer ministro, “desde la puesta en marcha del Nuevo Modelo de Desarrollo para las Provincias del Sur, las tres regiones han experimentado un fuerte crecimiento socioeconómico. Los logros alcanzados y los proyectos en marcha son muy prometedores”.

Akhannouch destacó especialmente dos de estas infraestructuras: la autopista Tiznit-Dajla y el puerto atlántico de Dajla.

La autopista entre Tiznit y Dajla es una infraestructura básica, que conecta el norte y el sur del país, y a Marruecos con los países del interior del continente africano. Con un coste de 10.000 millones de dirhams (932 millones de euros), la ampliación y desdoblamiento de la carretera nacional 1 discurre a lo largo de 1.055 kilómetros y permitirá reducir los tiempos de transporte en 5 horas para los vehículos ligeros y en 3 horas para los pesados, beneficiando a más de 2,5 millones de ciudadanos.

Los tres tramos de la autopista, que conecta físicamente el norte y el sur del país, discurren entre Tiznit y Guelmim (114 km); Guelmim y El Aaiún (436 km); y El Aaiún y Dajla (500 km). Cuenta con 16 puentes y viaductos, 6 circunvalaciones, 7 áreas de descanso y 18 áreas de descarga para camiones.

En su construcción se han realizado obras de ingeniería de gran complejidad, como el puente de Sakia El Hamra, en el último tramo, con 1.700 metros de longitud y una altura máxima de 50 metros.

Puerto Atlántico de Dajla - PHOTO/ATALAYAR

Puerto atlántico de Dajla

La otra gran infraestructura destinada a dinamizar la economía de las provincias del Sur es el puerto atlántico de Dajla. Con su construcción, Marruecos aspira a imitar el desarrollo de las provincias del norte de la mano del puerto de Tánger Med (primero de África y del Mediterráneo), pero en este caso en el sur.

El objetivo es replicar este modelo para convertirse en un actor clave del comercio atlántico, controlando las rutas marítimas que durante décadas han estado dominadas por los puertos europeos.

Con una inversión de unos 1.040 millones de euros, el puerto se convertirá, cuando comience a estar operativo, en 2028, en el centro neurálgico del comercio entre Europa, África Occidental y América, integrando a las provincias del Sur en el desarrollo económico de Marruecos y reforzando los lazos económicos de éste con el resto del continente africano.

Se prevé que, en sus primeros años de actividad, el nuevo puerto gestione hasta 35 millones de toneladas anuales, con el objetivo de convertir a Dajla en una plataforma competitiva y estable en el comercio internacional.