Crisis política en Francia con la caída de Bayrou

François Bayrou - REUTERS/ABDUL SABOOR
El primer ministro francés perdió la moción de confianza del Parlamento y presentó su renuncia

François Bayrou, primer ministro de Francia, perdió la moción de confianza planteada en la Asamblea Nacional francesa y presentó su dimisión, provocando una crisis política importante en el país galo. 

364 de los 574 diputados de la Asamblea Nacional, Cámara principal de la República francesa, votaron a favor de la pérdida de confianza sobre el primer ministro Bayrou abriendo una nueva etapa de inestabilidad e incertidumbre política. 

El veterano político galo de 74 años perdió su puesto tras ocho meses convulsos después de su designación para dirigir el Gobierno galo de centroderecha actual bajo las directrices del presidente de la República, Emmanuel Macron. 

Tras perder la moción de confianza, François Bayrou presentó su dimisión abriendo una crisis política importante en Francia. 

El presidente francés, Emmanuel Macron - REUTERS/ TERESA SUÁREZ

El político centrista acaba así con un periodo de ocho meses como primer ministro después de una etapa turbulenta tras unas elecciones reñidas en las que Emmanuel Macron se impuso en la segunda vuelta a la ultraderechista Marine Le Pen.

Tras esta renuncia de Bayrou, el presidente Emmanuel Macron prometió nombrar un sucesor “en los próximos días”. El próximo primer ministro sería el quinto jefe de Gobierno en el segundo mandato de Macron y el tercero en menos de un año, lo que da muestra de la creciente inestabilidad política y social que atraviesa la República gala. 

François Bayrou hizo referencia a la importante carga económica que padece Francia, uno de los motivos de la inestabilidad política y social existente, junto a problemas como el laboral, el migratorio, etc.… “Se está gestando un caos total para Francia, y perdonen que lo recuerde ahora”, manifestó Bayrou en su discurso de despedida ante la Cámara, tras ocho meses de mandato bajo una pugna política importante entre los diversos partidos existentes. “Damas y caballeros, ustedes tienen el poder de derrocar al Gobierno, pero no tienen el poder de borrar la realidad. El gasto seguirá aumentando, y la carga de la deuda, ya insoportable, se volverá más pesada y más cara”. 

El Ejecutivo francés alertó sobre la pesada carga económica y elevado gasto social que soporta la República francesa. Se presentó un presupuesto que prevé casi 44.000 millones de euros en recortes sociales y la supresión de dos días festivos. Unas medidas que desataron la ira popular y una fase de inestabilidad política que ha terminado con la renuncia y marcha de François Bayrou. 

Estas iniciativas impopulares han deteriorado la imagen del poder francés representado por Emmanuel Macron, quien atraviesa el nivel más bajo de popularidad desde su llegada al Elíseo hace ocho años. Según ciertos sondeos, solo el 15 % del potencial electorado sigue confiando en el presidente galo. Durante el debate parlamentario previo a la votación para la moción de confianza relativa a François Bayrou, Emmanuel Macron fue objeto de ataques de la oposición, que le daba ya como un presidente superado y derrotado por la adversidad política. 

El primer ministro francés, Francois Bayrou, pronuncia un discurso durante las Conferencias de Verano de los sindicatos de la Confederación Democrática Francesa del Trabajo (CFDT), en la finca de Bierville en Boissy-la-Rivière, al sur de París, Francia, el 26 de agosto de 2025 - PHOTO/ THIBAUD MORITZ via REUTERS

Puede ser que Emmanuel Macron vire ahora hacia una opción política más de izquierdas, intentando atraer a los socialistas para la formación de un nuevo Ejecutivo, dejando atrás la opción más centrista que ha representado hasta ahora François Bayrou. 

Una de las opciones que se maneja para el futuro político galo es un Gobierno dirigido por el socialista Olivier Faure, algo que podría equilibrar un poco el principal foco de discordia actual, que son los recortes económicos y sociales incluidos en el último proyecto de presupuestos. Desde luego que un Ejecutivo más de izquierdas podría tener más en cuenta políticas sociales más favorables a los estratos más desfavorecidos y proteger más los derechos sociales y las asignaciones económicas para estos menesteres. 

Aunque esta fórmula política es complicada por las profundas diferencias ideológicas existentes y los duros ataques políticos proferidos en los últimos tiempos hacia el poder galo representado por Emmanuel Macron, quien se ha enfrentado a duras ofensivas desde la izquierda y desde el ala más dura de la derecha francesa.