Marruecos y China refuerzan su asociación estratégica con nuevas oportunidades de cooperación
- Marco político para las relaciones entre China y Marruecos
- Diez años de cooperación estratégica entre Pekín y Rabat
- Datos clave del comercio entre China y Marruecos
- Perspectivas y plan quinquenal (2026-2030)
Yu Jinsong, embajadora china en Rabat, aseguró que las relaciones bilaterales se encuentran en un momento favorable y que durante los próximos cinco años se mantendrá una cooperación estrecha centrada en construir un marco económico conjunto. Este esfuerzo se centrará áreas de interés mutuo como la eliminación de aranceles, la transferencia tecnológica desde China y la firma de acuerdos para energías sostenibles.
La diplomática destacó que los vínculos entre Marruecos y China superan lo meramente económico, recordando que Marruecos fue el primer país árabe en establecer relación diplomática con China. Subrayó, además, el respaldo marroquí en foros internacionales, en particular al proyecto de ‘Una sola China’ y la defensa del lugar legítimo de China en Naciones Unidas.
En el marco del evento, la embajadora resaltó la relevancia de los acuerdos recientes, la visita a Pekín del ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita y la conmemoración del décimo aniversario de la “Asociación Estratégica” entre ambos países. También se discutió la colaboración para el desarrollo del Sur Global, la participación de Marruecos en la iniciativa de la Franja y la Ruta, y se ofreció un reporte sobre el comercio exterior bilateral.
Marco político para las relaciones entre China y Marruecos
El 31 de octubre marcó un momento clave en las relaciones entre China y Marruecos. La decisión de la República Popular China de abstenerse en la votación del Consejo de Seguridad de la ONU, que respalda el Plan de Autonomía para el Sáhara propuesto por Marruecos en 2007, fue el resultado de un diálogo constante entre ambas partes.
El reconocimiento de Marruecos por parte de Estados Unidos como uno de los “socios más confiables y sólidos en África”, junto con el respeto mostrado por Rusia y China, refleja la fuerza de la diplomacia marroquí, posicionada como una base para alcanzar objetivos internacionales.
El apoyo incondicional de Marruecos al proyecto chino de la ‘Una sola China’ y al restablecimiento del asiento legítimo de China en las Naciones Unidas ha sido valorado por Pekín, que correspondió con esta muestra de respaldo. El representante chino ante el Consejo de Seguridad, Fu Cong, explicó que “la propuesta marroquí está alineada con los principios de diálogo y estabilidad que China promueve”.
En relación con el principio de ‘Una sola China’, la ausencia de reconocimiento marroquí a Taiwán como país independiente es un elemento fundamental. Para Marruecos, este principio se basa en la existencia de un solo Gobierno que representa tanto a la China continental como a la isla de Taiwán, en el contexto de las relaciones internacionales.
Diez años de cooperación estratégica entre Pekín y Rabat
El fortalecimiento de la relación bilateral se inició con la visita del rey Mohamed VI a Pekín el 11 de mayo de 2016, donde se firmaron los acuerdos que establecieron la Asociación Estratégica entre China y Marruecos.
Desde ese momento, el intercambio comercial entre ambos países ha mostrado un crecimiento notable, impulsado por colaboraciones en proyectos para el desarrollo del Sur Global y la iniciativa de la Franja y la Ruta, destinada a transformar el transporte de mercancías a nivel global.
Sobre la posibilidad de futuras reuniones entre los líderes de los dos países, la embajadora aseguró que se concretarán encuentros y que en los próximos cinco años las relaciones bilaterales alcanzarán niveles “más profundos y elevados”.
Datos clave del comercio entre China y Marruecos
En la actualidad, China es el tercer socio comercial internacional de Marruecos y ocupa el segundo lugar en inversiones en energías sostenibles en el país africano. Se proyecta que próximamente la inversión china pueda superar los 10.000 millones de dólares.
Un factor crucial para este desarrollo fue la eliminación del arancel del 100 % que China aplicaba a productos africanos, medida que facilitó el aumento del comercio y el ingreso de capital privado africano a China.
China ve a Marruecos como puerta de entrada a África debido a su ubicación estratégica y al ambiente favorable para la inversión extranjera, características que han atraído considerablemente el interés del capital chino.
Los costos competitivos, la destacada posición logística y un tejido empresarial joven y capacitado han fomentado la inversión a corto y largo plazo.
El comercio bilateral se centra en dos sectores predominantes: la transferencia tecnológica desde China y la inversión en hidrógeno verde y energías renovables. Marruecos destaca por la exportación de materias primas como semiconductores y derivados del fosfato, mientras que China aporta repuestos para automóviles eléctricos, telefonía y productos de valor agregado.
Perspectivas y plan quinquenal (2026-2030)
Al acercarse el décimo aniversario de la Asociación Estratégica, existen altas expectativas respecto a dos proyectos centrales: el apoyo de China en la infraestructura para la Copa Africana de Naciones 2025 y, a largo plazo, en la preparación para la Copa Mundial de 2030.
En materia de energía, China busca integrarse en la transición energética de Marruecos, aportando a la meta de abastecer el 52 % del consumo energético nacional mediante fuentes renovables antes de 2030.
Marruecos, con cerca del 70 % de las reservas de fosfatos, un recurso vital para la agricultura, es un socio estratégico para China, especialmente en un contexto global donde la seguridad alimentaria es cada vez más relevante y, especialmente para China que es el segundo país más poblado del mundo con aproximadamente 1.400 millones de habitantes.
Con respecto al Plan Quinquenal 2026-2030, la embajadora confirmó que Marruecos ha adquirido el estatus de socio clave para China, resaltando también el avance que el país africano ha logrado en la promoción de los derechos de las mujeres.
Siguiendo esta línea, las autoridades chinas anunciaron, a través de Yu Jinsong, inversiones superiores a los 10 millones de dólares para apoyar proyectos de la ONU en Marruecos, además de extender un fondo mayor a 100 millones para asegurar la estabilidad y continuidad de dichos planes.