Mohamed VI urge a la clase política a mejorar los sectores de empleo, salud y educación
- Sanidad, educación y empleo
- Desarrollo local para un “Marruecos solidario”
- Crítica directa y cambio de mentalidades
El discurso del rey de Marruecos, Mohamed VI, con ocasión de la apertura de la 1ª sesión del 5º año legislativo de la XI Legislatura, el 10 de octubre en Rabat, ha incluido una evaluación general del trabajo gubernamental, llamando la elite política, como representante del pueblo marroquí, a priorizar las cuestione del ciudadano y prestar más atención al desarrollo local como espejo del progreso de un Marruecos unido.
Con una dimensión crítica, el discurso del monarca hizo hincapié en el papel de las instituciones, los partidos y los funcionarios electos en la realización de la visión real que aboga por la dignidad del ciudadano y la justicia social y territorial para el desarrollo de todo el país y la mejora de las condiciones de vida de los marroquíes.
Desde Rabat, el rey alauí alabó, también, los esfuerzos realizados por la diplomacia partidista y parlamentaria al servicio de las causas prioritarias del país, instando a una mayor diligencia y eficacia, en un marco de cooperación e integración con la diplomacia oficial.
Sanidad, educación y empleo
En una respuesta clara a las reivindicaciones de la Generación Z, el rey Mohamed VI insta a un ritmo más rápido para mejorar en empleabilidad, salud y educación como tres palancas esenciales del desarrollo local en las diferentes regiones del reino marroquí.
En el marco de una relación ganar-ganar entre zonas urbanas y rurales, el Rey exige un mayor impacto de la nueva generación de programas de desarrollo territorial para apoyar la creciente tendencia de Marruecos hacia el logro de la justicia social y territorial, mediante la movilización de todas las energías de los actores políticos y sociedad civil.
En esta línea, identificó las principales cuestiones prioritarias:
- Fomentar las iniciativas locales y las actividades económicas.
- Ofrecer oportunidades de empleo a los jóvenes, promover los sectores de la educación y la salud y rehabilitar el territorio.
- Prestar especial atención a las zonas más frágiles, teniendo en cuenta sus especificidades y la naturaleza de sus necesidades, especialmente las zonas de montaña y los oasis.
- Activar de manera óptima y seria los mecanismos de desarrollo sostenible en las costas nacionales para alcanzar el equilibrio necesario entre el desarrollo acelerado de estos espacios y las exigencias de su protección, en el marco de una economía marítima nacional que crea riqueza y oportunidades de trabajo.
- Ampliar el alcance de los centros rurales como espacios adecuados para gestionar la expansión urbana; acercando los servicios administrativos, sociales y económicos a los ciudadanos del mundo rural.
Mohamed VI llamó a los parlamentarios a defender las cuestiones de los ciudadanos; enfatizando que no debería haber contradicción entre los grandes proyectos que realiza el Reino y la realidad inaceptable de las zonas remotas y montañosas que representan el 30 % del territorio nacional, ya que el objetivo final es desarrollar el país en su totalidad y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.
Razón por la cual, el monarca marroquí acentuó la necesidad de asesorar a los ciudadanos e informarles sobre las iniciativas adoptadas por las autoridades y las decisiones políticas, especialmente las relacionadas con sus libertades y derechos, para que todos se beneficien de los frutos del crecimiento.
Desarrollo local para un “Marruecos solidario”
“El desarrollo local es el espejo que refleja el progreso de un Marruecos emergente y solidario”, afirmó Mohamed VI; destacando la importancia de acelerar la ejecución de los programas de desarrollo territorial, en materia de creación de empleo, mejora de los sectores de la salud y la educación y atención a las zonas más vulnerables del país.
De hecho, no se puede, según las orientaciones reales, lograr un desarrollo territorial armonioso sin una integración y solidaridad eficaces entre las regiones del reino marroquí y que se realiza luchando contra las disparidades territoriales como prioridad estratégica a la que todos los actores deben adherirse.
De acuerdo con el discurso real, el país norteafricano ha lanzado dinámicas prometedoras para lograr una mayor justicia social y territorial, asegurando que todos gocen de la igualdad de oportunidades dentro de un Marruecos unido.
“La cuestión no es sólo responsabilidad del Gobierno, sino de todos, especialmente de, los parlamentarios y funcionarios electos porque representan a los ciudadanos”, puntualizó el rey Mohamed VI; pidiéndoles trabajar responsablemente, completar los planes legislativos, implementar los programas y los proyectos y seguir comprometidos a defender las causas de la nación y sus ciudadanos.
Crítica directa y cambio de mentalidades
En el marco de la orientación y el seguimiento real de la actuación política de las instituciones y los partidos, Mohamed VI dirigió su palabra con un lenguaje crítico a toda la clase política, incluidos representantes de partidos políticos y miembros del Gobierno, de la mayoría o de la oposición; instándoles a traducir sus directivas en políticas realistas y resultados tangibles.
El monarca transmitió advertencias contra el uso de prácticas que desperdician tiempo y esfuerzo sin llegar a realizar sobre el terreno la visión de un Marruecos con un Estado de derecho donde se asegura la justicia social y territorial, además de la dignidad del ciudadano; rechazando cualquiera complacencia en la eficacia y el retorno de la inversión pública.
En este sentido, Mohamed VI subrayó la necesidad de un verdadero cambio en las mentalidades y los métodos de trabajo, además de una consolidación real de la cultura de resultados, basada en datos de campo precisos gracias a una inversión óptima en tecnología digital; a fin de conseguir la prosperidad deseada para todos los marroquíes.
El rey marroquí llamó los parlamentarios a estar a la altura de la confianza depositada en ellos; invitándoles a cumplir su misión con honestidad, integridad, compromiso y abnegación. En este contexto, el soberano alauí insistió en renovar las élites políticas y reforzar la participación de los jóvenes y las mujeres en la acción política.
En suma, la clase política marroquí está invitada a tomar suficientemente en serio el contenido del discurso real, interactuar con sus directrices y prepararse para acelerar el ritmo para concretarlas a través de la escucha activa de los jóvenes y la puesta en marcha de las reformas urgentes de los sectores clave que protegen la dignidad del ciudadano.
Texto íntegro del discurso del rey Mohamed VI:
"Loor a Dios, la oración y el saludo sean sobre nuestro señor Enviado de Dios, su familia y compañeros,
Respetables señoras y señores parlamentarios:
Hoy, con la ayuda y la gracia de Dios, inauguramos el último año legislativo de la Cámara de Representantes de la actual legislatura.
Esta es una oportunidad para expresaros Nuestro reconocimiento por el trabajo que lleváis a cabo, tanto en el ámbito de la legislación, el control de la labor gubernamental o la evaluación de las políticas públicas.
Asimismo, queremos encomiar los esfuerzos desplegados para impulsar la diplomacia partidaria y parlamentaria al servicio de las cuestiones supremas del país, invitándoos a consentir mayores esfuerzos y eficacia en un marco de cooperación e integración con la diplomacia oficial.
Al ser este el último año para los miembros de la Cámara de Representantes, os llamamos a dedicarlo al trabajo serio y responsable, a fin de concluir los planes legislativos, implementando los programas y proyectos lanzados, con espíritu vigilante y de compromiso en la defensa de las cuestiones de los ciudadanos.
Por otra parte, y dado que el objetivo consiste en desarrollar el país y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, estén donde estén, no debe haber contradicción o competencia entre los grandes proyectos nacionales y los programas sociales.
En el mismo contexto, se ha de prestar una atención especial al encuadramiento de los ciudadanos y a la clara presentación de las iniciativas tomadas por las autoridades públicas, y de las diversas leyes y decisiones, particularmente aquellas que afectan directamente a los derechos y libertades de los ciudadanos.
Esta cuestión no sólo incumbe al Gobierno, sino que es una responsabilidad de todos, principalmente de vosotros, los parlamentarios, en vuestra calidad de representantes de los ciudadanos.
Es también una responsabilidad de los partidos políticos y de los diputados electos, en los distintos consejos electos, y en todos los niveles territoriales, además de los medios de comunicación, los actores de la sociedad civil y todas las fuerzas vivas de la nación.
Señoras y señores parlamentarios:
En Nuestro último Discurso del Trono, invitamos a acelerar la marcha del Marruecos emergente y lanzar una nueva generación de programas de desarrollo territorial.
Como bien sabéis, el desarrollo territorial es una cuestión principal que trasciende el tiempo gubernamental y parlamentario.
Nuestro país, gracias a Dios, está abriendo la puerta, mediante las dinámicas que Hemos lanzado, a la realización de una mayor justicia social y espacial.
También obramos porque todos se beneficien de los frutos del crecimiento y de la igualdad de oportunidades entre los hijos del Marruecos unido, ya sea en términos de derechos políticos, económicos, sociales, u otros.
Por ello, consideramos que el nivel de desarrollo local es el espejo que refleja realmente el grado del progreso del Marruecos emergente y solidario, por cuya posición consolidada, todos trabajamos.
En efecto, la justicia social y la lucha contra la desigualdad espacial, no es un mero eslogan vacío ni una prioridad transitoria, cuya importancia puede disminuir según las circunstancias, sino que la consideramos como una orientación estratégica que todos los actores deben asumir y una apuesta crucial que debería regir las diferentes políticas de desarrollo.
Por lo tanto, el enfoque del Marruecos emergente para lograr la justicia social y espacial requiere, hoy, la movilización de todas sus energías.
La gran mutación que queremos realizar en el dominio del desarrollo territorial requiere un cambio tangible en las mentalidades y en la forma de trabajar, consolidando realmente la cultura de resultados, sobre la base de datos empíricos precisos y del recurso a las tecnologías digitales.
Por ello, esperamos ver un ritmo más acelerado y un mayor impacto de la nueva generación de programas de desarrollo territorial, para cuya elaboración Hemos dado Nuestras orientaciones al Gobierno, en el marco de una relación mutuamente beneficiosa entre los espacios urbanos y rurales.
Se trata particularmente de cuestiones principales, cuyas prioridades Hemos establecido, encabezadas por el estímulo de las iniciativas locales y actividades económicas, amén de la creación de oportunidades de empleo para los jóvenes, impulsando de manera concreta los sectores de la enseñanza y la sanidad, en el seno de la rehabilitación territorial.
En este sentido, invitamos a todos y cada uno, desde su posición, a combatir todas las prácticas que desperdician el tiempo, el esfuerzo y los recursos, dado que es inaceptable cualquier negligencia de la eficiencia y rentabilidad de la inversión pública.
Además de Nuestras orientaciones contenidas en el Discurso del Trono sobre el desarrollo territorial, invitamos a insistir igualmente sobre las siguientes cuestiones:
- Primero: prestar una atención especial a las regiones más vulnerables, tomando en consideración sus especificidades y la naturaleza de sus necesidades, especialmente en las regiones montañosas y oasis.
Efectivamente, un desarrollo territorial armonioso no se puede lograr sin una integración y una solidaridad efectivas, entre zonas y regiones.
En este sentido, se hace necesario reconsiderar la cuestión del desarrollo de las zonas montañosas, que cubren el 30 % del territorio nacional, dotándolas de una política pública integrada que tome en consideración sus particularidades y múltiples recursos.
- Segundo: llevar a cabo una verdadera y ejemplar implementación de los mecanismos del desarrollo sostenible de las zonas costeras nacionales, incluida la ley del litoral y el Plan Nacional del Litoral, del modo que contribuya a la realización del equilibrio entre el rápido desarrollo de estos espacios y las exigencias de protección y valorización de sus enormes recursos, en el seno de una economía marítima nacional generadora de riquezas y de oportunidades de empleo.
- Tercero: ampliar el marco del programa de centros rurales emergentes, en tanto que mecanismo adecuado para la gestión de la expansión urbana y atenuación de sus efectos negativos.
Estos centros emergentes son susceptibles también de constituir un vínculo eficaz para acercar los servicios administrativos, sociales y económicos a los ciudadanos en el mundo rural.
Señoras y señores parlamentarios:
El año que se avecina está lleno de proyectos y desafíos. Por ello, esperamos que todos vosotros, tanto en el Gobierno como en el Parlamento, con su mayoría y oposición, propicien una movilización del conjunto de vuestras energías y capacidades, privilegiando los intereses supremos de la Nación y de los ciudadanos.
Así pues, que Dios os proteja, habéis de estar a la altura de la confianza que en vosotros está depositada y de la prenda que os ha sido confiada, con plena integridad, compromiso y abnegación que exige el servicio a la Nación.
Dios Todopoderoso dijo: “Quien hace el peso de un átomo de bien lo verá, y quien hace el peso de un átomo de mal lo verá”. (Sagrado Corán).
Wassalamou alaikoum warahmatoullahi wabarakatouh".

