Laura Kii/Araguasmedia.es

En un entorno cambiante tu empresa tiene que tomar medidas para sobrevivir y adaptarse. Si no lo haces, morirá. Pero este cambio, también tiene que ser afrontado por tus empleados y tú mismo. De todos depende impulsar la trasformación de tu empresa o contribuir a su muerte. En general, las empresas en las que los jefes se transformen en líderes, los trabajadores usen la tecnología para ser más eficientes, se emplee una metodología para cambiar la forma de hacer las cosas, los productos se transformen en servicios y el cliente esté en el centro, son las que van a sobrevivir. El resto, adiós. Van a desaparecer sí o sí.

Y es que las empresas tienen que transformarse, y la mayoría van tarde. La transformación digital lleva más de 30 años en Silicon Valley, el proceso ya comenzó hace tiempo. Este proceso de transformación no solo atañe a la empresa, sino también a los empleados. No hay huir de la tecnología, la tecnología es una herramienta que ayuda a adaptarse al cambio y, a potenciar a la empresa.

No obstante, lo que viene ahora, no es un cambio, sino una transformación continua. Antes se hacían cambios y se vivía de esos cambios. Pero ahora tienes que ser flexible. Cada vez más, la tecnología será el medio, pero el fin serán las personas. De hecho, tener una carrera y los conocimientos será importante, pero aún será más importante las habilidades y las capacidades de crear, innovar, trabajar, ser flexible, inventar, gestionar la incertidumbre...".

Una situación que lleva a que se vayan a producir cambios en los empleos. Los puestos de trabajo que sean aburridos, peligrosos o nadie los quiera hacer, los va a hacer una máquina. Si estás en un puesto de trabajo aburrido y monótono, la empresa o tú mismo tendrías que ser el impulsor del cambio para que ese trabajo lo haga una máquina y, hacer las cosas que te hacen feliz y crecer personal y profesionalmente.

Sin embargo, para este cambio, en general, las empresas y los empleados no están concienciados. Pero todos van a tener que estarlo y estar pendientes de los cambios que se van a producir a corto, medio y más a largo plazo.