“Aquí en Bruselas todos los días hacemos una cumbre con alguien, pero con América Latina llevamos cinco años sin hacerlas", dijo el jefe de la diplomacia europea

Borrell planea celebrar “al menos” una cumbre entre la UE y América Latina 

photo_camera AFP/KENZO TRIBOUILLARD - AFP/KENZO TRIBOUILLARD  -   El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell

Hace cinco años de la última cumbre entre los países de América Latina y la Unión Europea, ausencia que el alto representante para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha achacado a “razones vinculadas a las mayores urgencias que le han llegado a Europa desde otros frentes” aunque considera que “no se ha tenido con América Latina la relación que debiéramos”.  

Por esta razón Borrell se ha comprometido en una entrevista virtual con varios medios latinoamericanos a hacer “todo lo posible” para celebrar “por lo menos una cumbre” entre la UE y América Latina.   

Sin embargo, ha dejado claro que no tiene en mente una cumbre “ceremonial” que necesariamente reúna a todos los jefes de Estado y de gobierno, sino que quiere que sea una reunión de “contenido” en la que se traten asuntos como “la inestabilidad social, el crimen organizado, la violencia, los problemas desarrollo y el comercio”.  

"Si queremos ser influyentes en el mundo, si queremos ser una potencia geopolítica y un actor global, no podemos pretender serlo sin estar presentes en América Latina, donde hay una población joven y potenciales económicos extraordinarios", afirmó el alto representante. De no estar presentes en Latinoamérica, Borrell advirtió, “otros países tomarán su lugar”, en referencia a China cuya influencia en la región es “cada vez mayor”.  

La ausencia política de la UE no se corresponde con su peso económico ya que “las empresas europeas han invertido más en América Latina que en China, India, Rusia y Japón juntos”, quiso recalcar Borrell.  

“Es verdad que están muy concentradas en sectores y en países, pero si en alguna cesta han puesto los huevos las empresas europeas ha sido en Latinoamérica y, sin embargo, la presencia política de la UE, no de algunos estados, no está a la altura de esta relación económica”, insistió.  

El jefe de la diplomacia europea está convencido de que “los tres acuerdos que están sobre la mesa”, es decir, el de Chile, México y Mercosur, “son parte muy importante de un nuevo impulso para América Latina”. En el caso del acuerdo con México, la parte comercial está “prácticamente terminada”, apuntó Borrell.  

AFP/KENZO TRIBOUILLARD  -   El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell   Borrell planea celebrar “al menos” una cumbre entre la UE- América Latina  “Aquí en Bruselas todos los días hacemos una cumbre con alguien, pero con América Latina llevamos cinco años sin hacerlas", dijo el jefe de la diplomacia europea.   Alberto García  Hace cinco años de la última cumbre entre los países de América Latina y la Unión Europea, ausencia que el alto representante para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha achacado a “razones vinculadas a las mayores urgencias que le han llegado a Europa desde otros frentes” aunque considera que “no se ha tenido con América Latina la relación que debiéramos”.   Por esta razón Borrell se ha comprometido en una entrevista virtual con varios medios latinoamericanos a hacer “todo lo posible” para celebrar “por lo menos una cumbre” entre la UE y América Latina.    Sin embargo, ha dejado claro que no tiene en mente una cumbre “ceremonial” que necesariamente reúna a todos los jefes de Estado y de gobierno, sino que quiere que sea una reunión de “contenido” en la que se traten asuntos como “la inestabilidad social, el crimen organizado, la violencia, los problemas desarrollo y el comercio”.   "Si queremos ser influyentes en el mundo, si queremos ser una potencia geopolítica y un actor global, no podemos pretender serlo sin estar presentes en América Latina, donde hay una población joven y potenciales económicos extraordinarios", afirmó el alto representante. De no estar presentes en Latinoamérica, Borrell advirtió, “otros países tomarán su lugar”, en referencia a China cuya influencia en la región es “cada vez mayor”.   La ausencia política de la UE no se corresponde con su peso económico ya que “las empresas europeas han invertido más en América Latina que en China, India, Rusia y Japón juntos”, quiso recalcar Borrell.   “Es verdad que están muy concentradas en sectores y en países, pero si en alguna cesta han puesto los huevos las empresa

El acuerdo con Mercosur sigue paralizado 

El acuerdo UE-Mercosur lleva fraguándose desde 1999 y aunque finalmente se firmó en 2019, tras 20 años de negociaciones, todavía tiene que ser ratificado por los 27 socios comunitarios y sus parlamentos nacionales. La organización regional latinoamericana está integrada actualmente por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, luego que Venezuela fuera suspendida en aplicación de la cláusula democrática. 

Borrell insistió en “no echar por la ventana” el acuerdo comercial y de asociación con Mercosur, uno de los “más completos” que existen, y hacer un “esfuerzo para aproximar posiciones, aun existiendo “obstáculos de fondo”.  

Actualmente el acuerdo está paralizado por el Parlamento Europeo y países como Francia, Bélgica, Países Bajos y Austria, que piden un refuerzo de controles medioambientales, aunque también están temerosos por cuestiones de competitividad y del sector agrícola.  

El país que más recelos produce a los mencionados socios de la UE en lo relativo a la política medioambiental es Brasil, que desde que Bolsonaro llegó a la presidencia la Amazonía se está deteriorando a una mayor velocidad. Sin embargo, los socios Mercosur consideran que es una excusa para no ratificar el tratado.  

"La presidencia portuguesa puede influir mucho en que se impulse el acuerdo. Sé que tiene, como es lógico, especial interés. Es una bueno que tengamos a Portugal de presidente del Consejo Europeo para conseguir impulsar este acuerdo", señaló Borrell, en alusión a los lazos culturales, económicos y culturales con Brasil, y confiando en que Portugal ayude a desbloquear el acuerdo.  

Borrell está convencido de que es “mejor tener ese acuerdo que no tenerlo”, y piensa que hay que salvarlo y presentar un texto definitivo que sea aceptado por todos, aunque “haya que esperar un poco más”.  

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