Los talibanes frente al terrorismo uigur: la clave de la colaboración sino-afgana

AFP/WAKIL KOHSAR - Personal de seguridad talibán posa para una fotografía durante un desfile en la plaza Ahmad Shah Massoud en Kabul el 15 de agosto de 2023, mientras celebra el segundo aniversario de la toma de poder de los talibanes
AFP/WAKIL KOHSAR - Personal de seguridad talibán posa para una fotografía durante un desfile en la plaza Ahmad Shah Massoud en Kabul el 15 de agosto de 2023, mientras celebra el segundo aniversario de la toma de poder de los talibanes

Este documento es copia del original que ha sido publicado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos en el siguiente enlace.

Desde que los talibanes llegaron al poder, en realidad desde antes, Pekín ha venido insistiendo en la necesidad de que Kabul adopte medidas efectivas para acabar con el Movimiento Islámico del Turquestán Oriental (ETIM). Kabul, por su parte, se ha manifestado siempre dispuesto a colaborar, pero solo hasta cierto punto. El régimen talibán no puede pasar por alto que un ataque frontal contra un grupo yihadista sería visto con malos ojos por muchos de sus propios miembros. De forma que las medidas adoptadas se han limitado a instar a emigrar a los militantes del ETIM y a alejar de la frontera china a los más recalcitrantes. Probablemente, Pekín hubiera preferido medidas más drásticas, que eliminaran definitivamente una amenaza que afecta a una región tan estratégica como Sinkiang, punto de partida de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, la Nueva Ruta de la Seda en la que Pekín basa su expansión económica.

El Movimiento Islámico del Turkestán Oriental (ETIM)

El ETIM es una organización yihadista uigur fundada con el objetivo de crear un Estado independiente en el Turquestán Oriental, en la provincia occidental de China denominada oficialmente Región Autónoma Uigur de Sinkiang. Pese a que es difícil obtener información fiable sobre este grupo y el alcance de sus actividades terroristas y sus vínculos con el terrorismo global, el Comité de Sanciones contra Al Qaeda del Consejo de Seguridad de la ONU lo incluye en su lista de organizaciones terroristas desde 2002. Pese a ello, y como muestra de las dudas que plantea esta categorización, Estados Unidos retiró al grupo de su lista de organizaciones terroristas en 2020 porque afirmaba que «no hay pruebas creíbles de que el ETIM siga existiendo»1.

La provincia de Sinkiang, a la que el ETIM se refiere como «Turquestán Oriental», es una región de importancia estratégica para China. Hay que tener en cuenta, además, que tiene una frontera de 76 km con Afganistán. En la época medieval, esta región, con capital en la legendaria ciudad de Kashgar, estaba estrechamente asociada con Asia Central y Afganistán, con quienes compartía, además de vínculos culturales, la religión musulmana. Los grupos secesionistas uigures, entre ellos el ETIM, afirman que China se anexionó el Turquestán Oriental en 1949 y lo rebautizó Sinkiang, que significa «nueva frontera. La versión china incluye a estos territorios dentro de sus fronteras desde hace siglos, aunque la vinculación fuera más bien tenue. La provincia es rica en petróleo y gas natural y produce una quinta parte del algodón mundial. También es vital para que China acceda a la región de Asia Central2.

El ETIM, denominado así por China, se autodenomina Partido Islámico del Turquestán (TIP). Se fundó en 1940 y desde entonces ha tratado de provocar revueltas en Sinkiang. Hacia 1980, uno de los cofundadores del grupo, Abdul Hakeem, inició un proceso de radicalización islamista que comenzó a inculcar a sus reclutas uigures. Las autoridades chinas responsabilizan al grupo de llevar a cabo más de 200 atentados terroristas en Sinkiang entre 1990 y 2001. Desde entonces, su actividad no ha cesado3.

Opera en Afganistán desde 1990 y, a partir de entonces, mantiene fuertes vínculos con los comandantes talibanes locales. Dentro de Afganistán, ha tenido tradicionalmente una fuerte presencia en las provincias de Kunduz y Tajar, mientras que su jefe de logística y sus líderes religiosos han mantenido su base en la provincia de Paktika. En 1998, Mahsum, líder del grupo, trasladó su sede a Kabul, entonces controlado por los talibanes. Aunque pertenece a la escuela Hanafi del islam suní, como los talibanes, el ETIM desarrolló vínculos con conglomerados terroristas globales yihadistas salafíes como Al Qaeda y algunos de sus miembros han colaborado con el Estado Islámico, motivados por la reticencia de los talibanes a apoyarlos4.

Tras su llegada al poder en 2021, los talibanes cedieron perezosamente a las presiones de Pekín y animaron a los combatientes del ETIM a abandonar el país, cosa que hicieron muchos de ellos. Tras este éxodo voluntario, se calcula que el grupo mantiene unos 200 combatientes en suelo afgano, que Kabul se resiste a entregar a Pekín5. Sus credenciales yihadistas quedarían muy comprometidas si lo hiciera, pero tampoco les conviene a los talibanes crear tensiones innecesarias con quien está resultando ser su principal valedor. Probablemente por ello, han alejado a los combatientes del ETIM de la frontera china, confinándolos en la provincia afgana de Gazni6. En cuanto a la relevancia de esta amenaza para China, cabe pensar que Pekín tiende a exagerarla, para así justificar la represión que sufren los uigures en la provincia de Sinkiang.

La postura de los principales países musulmanes, entre ellos Pakistán, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, frente al conflicto uigur resulta condescendiente con China, socio comercial a quien prefieren no incomodar. Los talibanes saben por ello que es improbable que el ETIM reciba del exterior el apoyo logístico, financiero y militar que recibió en la década de 19907.

No todos los grupos secesionistas uigures recurren al terrorismo. Entre los que no lo hacen están el Gobierno en el Exilio del Turquestán Oriental, con sede en Washington, el Congreso Mundial Uigur, el Movimiento del Despertar Nacional del Turquestán Oriental, etc. Aunque en su mayoría son musulmanes hanafíes, estas organizaciones no violentas son progresistas y seculares y no comparten la visión del mundo del ETIM, ni de los talibanes. Sin embargo, el ETIM parece haber conseguido imponer sus tesis violentas frente a los partidarios de la resistencia pacífica. Prueba de ellos son los atroces atentados terroristas en China de los últimos años, que no han hecho sino socavar el incipiente consenso internacional en favor de la causa de la independencia uigur.

La posición oficial del gobierno chino

Pekín y Kabul habían mantenido una relación estable de Estado a Estado desde la caída del gobierno talibán en 2001. Posteriormente, Pekín contribuyó activamente al proceso de paz que culminó en el Acuerdo de Doha8.

En cuanto a su relación con los talibanes, esta viene condicionada por el hecho de que China considera a su aliado, el ETIM, una amenaza potencial no solo para su seguridad interna, sino también para su ambiciosa Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) en Asia Central y para el Corredor Económico China-Pakistán (CPEC). Sinkiang es el eje del que depende el éxito de la BRI, ya que por esta región discurren rutas comerciales vitales para este proyecto. Sin embargo, a pesar de la antipatía histórica de China hacia los talibanes afganos, generada por sus vínculos con el ETIM, Pekín evitó en todo momento estigmatizar a los talibanes durante el período 2001-2021 y ha mantenido una relación abierta con el gobierno de facto surgido tras la victoria del grupo insurgente en el verano de 20219. Prueba de esta relación es la llegada a Kabul, el pasado mes de septiembre, de un embajador chino. Desde la llegada al poder de los talibanes ningún país había designado un embajador para Afganistán. Algunos países y organizaciones, como Pakistán y la Unión Europea, han enviado encargados de negocios para dirigir misiones diplomáticas, un título que no requiere presentar credenciales de embajador ante la nación anfitriona. La propia embajada china estaba dirigida por un encargado de negocios hasta que el nuevo embajador asumió su cargo. Aunque Pekín no ha indicado explícitamente si el nombramiento de embajador significa un paso hacia el reconocimiento oficial del gobierno talibán, es evidente que sienta las bases para intensificar la cooperación entre ambos países10.

En su web oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino expone claramente cuál es la postura oficial de Pekín respecto al Emirato Islámico de Afganistán11. La declaración comienza por asegurar que China no pretende interferir en los asuntos internos de Afganistán, ni persigue intereses egoístas o aumentar su esfera de influencia. Espera más bien que Afganistán pueda construir una estructura política abierta e inclusiva, adoptar una política interior y exterior moderada y prudente y mantener relaciones amistosas con todos los países, especialmente con los vecinos. Añade que espera que el Gobierno provisional afgano proteja los derechos e intereses básicos de todo el pueblo afgano, incluidas las mujeres, los niños y todos los grupos étnicos, y siga trabajando activamente para satisfacer los intereses del pueblo afgano y las expectativas de la comunidad internacional.

A renglón seguido, manifiesta el compromiso de Pekín para ayudar a Afganistán en la reconstrucción y el desarrollo, promoviendo un progreso constante en la cooperación económica, comercial y de inversión, a fin de ayudar a Afganistán a lograr un desarrollo independiente y sostenible. Concretamente, China acoge con beneplácito la participación de Afganistán en la Iniciativa de la Franja y la Ruta y apoya la integración de Afganistán en la cooperación económica regional y la conectividad que transformará a Afganistán de un «país sin salida al mar» a un «país conectado por tierra».

En lo que se refiere a la lucha contra el terrorismo, Pekín se compromete a apoyar activamente a Kabul, partiendo de la base de que la seguridad es la base y el requisito previo del desarrollo. En este ámbito, el documento alude expresamente al ETIM, recordando que es una organización terrorista incluida en la lista del Consejo de Seguridad de la ONU y que supone una grave amenaza para la seguridad de China, Afganistán y la región. Por ello, espera de Afganistán que adopte medidas más eficaces para acabar con todas las fuerzas terroristas, incluido el ETIM y garantice la seguridad de los ciudadanos, las instituciones y los proyectos de China y otros países en Afganistán.

Para conseguir resultados efectivos en la lucha contra el terrorismo, China pide una mayor cooperación bilateral y multilateral, ya que Afganistán se enfrenta a problemas muy graves en este campo que hacen necesario que la comunidad internacional refuerce la cooperación en materia de seguridad antiterrorista tanto a nivel bilateral como multilateral con Kabul, para evitar que vuelva a convertirse en «refugio, caldo de cultivo y fuente de terrorismo». Finalmente, China hace un llamamiento a la comunidad internacional para que apoye firmemente la lucha de Afganistán contra el terrorismo, el separatismo y el extremismo.

Efectos de la llegada al poder de los talibanes

Aunque todavía no haya reconocido oficialmente al gobierno talibán, China acogió con satisfacción el triunfo talibán porque creía que pondría fin a la anarquía que vivía el país12. Esta falta de reconocimiento formal no le ha impedido prometer ayuda por valor de 200 millones de yuanes (31 millones de euros), además de haber proporcionado ayuda de diversas formas13. En los planes de China estaba, desde 2019, ampliar el Corredor Económico China-Pakistán (CPEC) a Afganistán, así como construir una autopista entre Kabul y Peshawar, con la finalidad de ayudar a crear un Afganistán estable y libre de terroristas a largo plazo14. Dada la estrecha amistad entre Pakistán y China, en la que el CPEC es el proyecto de mayor relevancia, cualquier amenaza a la estabilidad de Pakistán tendría importantes consecuencias para Pekín. Al mismo tiempo, la inestabilidad en Afganistán tiene consecuencias relevantes en su entorno regional, particularmente en Pakistán. Esto da una idea de la compleja dinámica de seguridad en torno a estos Estados.

Resulta evidente la intención de Pekín de reforzar sus vínculos con el régimen de Kabul, al que reconoce, aunque sea informalmente, como la autoridad efectiva en Afganistán15. Aun así, las relaciones entre ambos dependen en gran medida de la valoración que haga Pekín del compromiso de los talibanes a la hora de tomar medidas efectivas contra grupos yihadistas como el ETIM.

Al poco de llegar al poder, el cofundador de los talibanes, Mulá Baradar, encabezó una delegación a Pekín, a la que el ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, pidió expresamente que el nuevo régimen de Kabul adoptara medidas efectivas para acabar con el ETIM y otros grupos militantes afines. Desde entonces, los talibanes han tratado de convencer a Pekín de que están siendo leales en este asunto. Así, en septiembre de 2022, el portavoz talibán, Suhail Shaheen, declaraba al diario chino en inglés Global Times, que muchos miembros del ETIM ya habían abandonado Afganistán después de que los talibanes les hubieran instado a emigrar16. Posteriormente, Kabul trasladó a los restantes, unos 200, a la provincia de Gazni, lejos de la frontera con China. A pesar de ello, Pekín ha seguido insistiendo en su exigencia en varias ocasiones. Probablemente, Pekín hubiera preferido medidas más drásticas y no que simplemente se dejara que los yihadistas uigures abandonaran el país por su cuenta o se alejaran de su frontera con China. Esta inquietud quedó de manifiesto, una vez más, en mayo de 2023, en el marco de una reunión trilateral entre China, Pakistán y el gobierno interino de Afganistán, ocasión que fue aprovechada por el ministro chino de asuntos exteriores para, una vez más, instar a Kabul a tomarse en serio las preocupaciones de sus vecinos en el ámbito de la seguridad17.

En cualquier caso, es necesario tener en cuenta que no es solo un problema de voluntad, sino también de capacidad. De hecho, la capacidad de los talibanes para domar al ETIM es limitada porque todos sus miembros y dirigentes se han dispersado por Afganistán, Siria y Turquía. Además, el ETIM ha desarrollado estrechos vínculos con organizaciones militantes internacionales, incluida Al Qaeda, que tiene una influencia significativa sobre los talibanes, así como capacidad y recursos para sabotear la extradición de miembros del ETIM desde Afganistán18.

La amenaza terrorista

Países como Estados Unidos, China e incluso Pakistán están cada vez más frustrados con el comportamiento ambivalente de los talibanes frente a sus antiguos aliados yihadistas, Al Qaeda, ETIM y Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), los talibanes paquistaníes, respectivamente. Por su parte, a China le preocupa que la falta de acción decisiva de los talibanes contra el ETIM esté permitiendo al TTP y a la franquicia regional del Estado Islámico, el estado Islámico en el Jorasán (IS-K por sus siglas en inglés) obtener apoyo de los grupos yihadistas uigures de la región. Antes de su muerte en 2019, Abu Bakr al- Baghdadi («califa» del Estado Islámico) había hecho un llamamiento a la yihad en la China continental.

La realidad es que las acciones terroristas han sido frecuentes en el pasado y, en ocasiones, se han extendido más allá de Sinkiang. En octubre de 2013, se vinculó a terroristas uigures con un atentado en el que se utilizó un coche ardiendo que se lanzó contra los viandantes en la plaza central de Pekín, Tiananmén. Murieron los tres ocupantes del coche y dos transeúntes. En mayo de 2014, un ataque masivo con armas blancas en la estación de tren de Kunming, en el sur de China, causó 29 muertos y decenas de heridos. Dentro de Sinkiang, 100 personas murieron en incidentes violentos en la última semana de junio de 2014, incluidos 59 terroristas abatidos por la policía. Un imán apoyado por el Partido Comunista fue apuñalado hasta la muerte en Kashgar en agosto de 2014. En septiembre de ese mismo año se informó de la muerte de otras 50 personas en actos violentos en el condado de Luntai, entre ellas seis personas muertas por la explosión de bombas y 40 personas, calificadas de «alborotadores» por algunos medios de comunicación estatales, abatidas a tiros por la policía19.

Más recientemente, el 8 de octubre de 2021, la explosión de una bomba en Gozar-e- Sayed Abad, una mezquita hazara chiita en la ciudad de Kunduz, en el norte de Afganistán, es uno de los ejemplos de cómo el IS-K ha puesto al Estado chino en su punto de mira. Aunque no se trataba de un ataque directo contra la esfera de influencia china, la decisión del IS-K de revelar que el autor era de etnia uigur estaba claramente orientada a enviar el mensaje de que el grupo se estaba acercando a elementos terroristas contrarios a China20. Yendo un paso más allá, el 12 de diciembre de 2022, el IS-K reivindicó un atentado en un hotel de Kabul frecuentado por ciudadanos chinos. El gobierno chino respondió aconsejando a sus ciudadanos y empresas «abandonar el país lo antes posible». Durante una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin, dijo que China estaba «profundamente conmocionada» y pidió al «gobierno provisional afgano que tome medidas firmes y decididas para garantizar la seguridad de los ciudadanos, instituciones y proyectos chinos en Afganistán»21.

La transición de los talibanes a actor estatal

Desde su llegada al poder, los talibanes afrontan una difícil transición de organización insurgente a actor estatal responsable en la escena internacional. Este proceso presenta riesgos evidentes. Por una parte, su gobierno, poco más que embrionario, corre el riesgo de perder a su núcleo más duro si intenta ganar cierto reconocimiento internacional. Aunque los dirigentes talibanes han reiterado que China es un país «amigo» y que no permitirán que el ETIM utilice territorio afgano contra ella, no está claro si los comandantes de base están de acuerdo con esta postura y van a acatar las órdenes de Kabul al respecto. Por otra parte, una vez en el poder, los talibanes ya no necesitan combatientes extranjeros y, en cambio, si necesitan aliados extranjeros como China para reconstruir la economía y conseguir ayuda exterior, lo cual puede influir en sus decisiones. También cabe pensar que los talibanes puedan temer perder influencia diplomática frente a las potencias regionales e internacionales una vez que rompan sus lazos con sus aliados yihadistas.

Para el gobierno de facto afgano, el reconocimiento internacional es fundamental para que el país reciba la ayuda necesaria para evitar que se cronifique la actual crisis económica y humanitaria. La comunidad internacional, por su parte, ha estado pidiendo a los talibanes que rompan sus vínculos con grupos terroristas como Al Qaeda y el ETIM, pero existen razones de fuerza que hacen que los talibanes se muestren reacios a hacerlo, ya que tal medida podría poner en entredicho muchas de sus creencias esenciales e incluso convertirlos en renegados a los ojos de sus antiguos «hermanos» yihadistas, que ahora podrían volverse hostiles contra ellos. Irónicamente, esto podría ocurrir poco después de que la mayoría de los islamistas de todo el mundo elogiaran a los talibanes por su supuesta «victoria» contra Estados Unidos en agosto de 2021. El propio ETIM felicitó efusivamente a los talibanes con este motivo, calificando su ascenso al poder de «fruto de una larga y ardua lucha y un gran regalo de Dios a los musulmanes de todo el mundo»22.

Conclusión

La llegada de los talibanes al poder puede alterar la situación geopolítica en Asia Central y las regiones adyacentes. La creciente asociación de grupos radicales uigures, como el ETIM, con el IS-K y la extensión de las operaciones yihadistas en Asia Central podrían tener importantes implicaciones para las potencias regionales, en particular para China y su ambicioso proyecto de la Nueva Ruta de la Seda.

Desde agosto de 2021, la seguridad y el temor al extremismo violento han definido la política de China hacia los talibanes. China tiene un objetivo prioritario en Afganistán: evitar que el terrorismo y el extremismo violento desestabilicen la región. En concreto, le preocupa la posible propagación del extremismo islámico desde Afganistán hacia el oeste de China y la región autónoma de Sinkiang. A China también le preocupa que un Afganistán desestabilizado proporcione un terreno fértil para el ETIM u otros grupos que deseen utilizar Afganistán como territorio base.

Para frenar esta amenaza, a cambio de «cortar lazos» con el ETIM, China ofrece a los talibanes no solo el reconocimiento internacional, algo que claramente ansían, sino que también se compromete a invertir fuertemente en la devastada infraestructura del país, arrasada por décadas de guerra, y a incluirlo en el BRI a través de Pakistán. En este contexto, la aceptación de la oferta de ayuda económica y de proyectos de ayuda al desarrollo procedente de China hace que para los talibanes sea difícil rebatir la acusación de que han vendido su causa radical para obtener poder político, tesis mantenida, entre otros, por el IS-K. Este contexto obliga a los talibanes a mantener un difícil equilibrio entre la responsabilidad política y el yihadismo militante. Este equilibrio es particularmente relevante, a la vez que difícil, en el caso de China, muy atenta a la actuación de los talibanes frente al ETIM. De esta forma, las relaciones de los talibanes con el ETIM se han convertido en una prueba de fuego para su futura suerte política.

Mientras tanto, los talibanes pueden sentirse tentados a mantener el ETIM vivo, aunque bajo control, en la medida en que su latencia puede suponer una baza a la hora de negociar con Pekín.

Javier Ruiz Arévalo*
Coronel CGET. Doctor en Derecho Jefatura del Mando de Adiestramiento y Doctrina
@jmruizarevalo

Referencias:

1 RADIO FREE ASIA. «US Drops ETIM From Terror List, Weakening China’s Pretext for Xinjiang Crackdown». 5 November 2020. “US Drops ETIM From Terror List, Weakening China’s Pretext for Xinjiang Crackdown”
Nota: Todos los vínculos están activos con fecha de 17 de noviembre de 2023.
2 BBC NEWS. «Who are the Uyghurs and Why is China Accused of Genocide». 21 June 2021. “Who are the Uyghurs and Why is China Accused of Genocide?”.
3 Se dice que llevaron a cabo ataques con explosivos a autobuses en Kunming y Shanghái en 2008. Adicionalmente, un motín en Uruqmi (capital de la Región Autónoma del Kurdistán) entre personas de etnia han y uigures causó al menos 200 muertos en 2009, en su mayoría de la comunidad han. En 2014, el ETIM organizó tres atentados importantes. En marzo de 2014, 130 personas resultaron heridas, mientras que 29 murieron durante un ataque en Kunming. BBC NEWS. «Deadly China blast at Xinjiang railway station». 30 April 2014. En abril de 2014, tres personas perdieron la vida y unas 79 resultaron heridas durante un ataque con cuchillo y bomba en Urumqi.
Además, en septiembre de 2015, presuntos terroristas uigures atacaron a trabajadores y guardias de seguridad en una mina de carbón en la ciudad de Aksu, Sinkiang, dejando al menos 50 muertos y más de 50 heridos. XU, Beina, FLETCHER, Holly and BAJORIA, Jayshree. The East Turkestan Islamic Movement (ETIM). Council on Foreign Relations, 4 September 2014. “The East Turkestan Islamic Movement (ETIM)”

4 La interpretación del Corán ha dado lugar a diferentes escuelas coránicas, Hanafi, Hanbali, Saafi y Maliki, diferenciadas por matices en la interpretación del texto sagrado y de los dichos y hechos del profeta. En Afganistán, tradicionalmente ha prevalecido la escuela hanafita, que puede considerarse como moderada.
5 Taliban 'Removing' Uyghur Militants From Afghanistan's Border With China (rferl.org)
6 O´DONELL, Lynne. «Afghanistan Regains Its Crown as Terror Central», Foreign Policy. Abril 2022. Afghanistan Again Becomes Terrorism Hub in Middle East (foreignpolicy.com)
7 SHEIKH, Salman Rafi. «Taliban tells China what it wants to hear on ETIM», Asia Times. August 3, 2021. Taliban tells China what it wants to hear on ETIM – Asia Times
8 RUIZ ARÉVALO, Javier. El proceso de paz afgano. ¿Última oportunidad? Documento Marco IEEE 06/2021. www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_marco/2021/DIEEEM06_2021_JAVRUI_Afganistan.pdf
9 LI, Jason. «China’s Conflict Mediation in Afghanistan», The Stimson Center. 16 August 2021. China’s Conflict Mediation in Afghanistan • Stimson Center
10 KHAN, Ureeda and BASIM RAZA, Syed. «What China’s Diplomatic Push in Afghanistan Means for Regional Stability», The Diplomat. September 15, 2023. What China’s Diplomatic Push in Afghanistan Means for Regional Stability – The Diplomat.
11 MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES DE LA RP DE CHINA. China’s Position on the Afghan Issue. Abril, 2023. China’s Position on the Afghan Issue (fmprc.gov.cn)
12 RUIZ ARÉVALO, Javier. La caída de Kabul (III). ¿El triunfo de China en Afganistán? Documento de Opinión IEEE 03/2022. https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2022/DIEEEO3_2022_JAVRUI_Kabul.pdf
13 BBC NEWS. «China offers $31m in emergency aid to Afghanistan». 9 September 2021. “China Offers $31Million in Emergency Aid to Afghanistan”
14 LI, Jason. Op. cit.
15 RUIZ ARÉVALO, Javier. China y Afganistán. Un desigual matrimonio de conveniencia. Documento de Opinión IEEE 90/2023. https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2023/DIEEEO90_2023_JAVRUI_China.pdf
16 XIE, Wenting and BAI, Yunyi. «New Afghan govt eyes exchanging visits with China; ETIM has no place in Afghanistan: Taliban spokesperson», Global Times. 9 September 2021.
17 GUL, Ayaz. «China Asks Afghanistan's Taliban to Address Terrorism Worries», VOA News. 6 may 2023. China Asks Afghanistan's Taliban to Address Terrorism Worries (voanews.com)
18 NAUMAN AKHTE, Muhammad. «Can the Taliban tame ETIM?», Modern Diplomacy. November 22, 2021. Can the Taliban tame ETIM? - Modern Diplomacy
19 KLEY, Dirk van der. China’s foreign policy in Afghanistan. Lowy Institute for International Policy. October 2014. China’s Foreign Policy in Afghanistan (lowyinstitute.org)
20 KULLAB, Samya and AKHGAR, Tameem. «IS Bomber Kills 46 Inside Afghan Mosque, Challenges Taliban»,
Associated Press. 9 October 2021. “IS Bomber Kills 46 Inside Afghan Mosque, Challenges Taliban”
21 NOORZAI, Roshan. «Security Remains at Top of China's Afghanistan Policy», VOA News. December 30, 2022. Security Remains at Top of China's Afghanistan Policy (voanews.com)
22 BOTOBEKOV, Uran. «How Taliban Victory Inspired Central Asian Jihadists», Modern Diplomacy. 17 September 2021. “How Taliban Victory Inspired Central Asian Jihadists”

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